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Un estudio revela el "analfabetismo energético" en la ciudad de Cádiz

La Mesa de Transición Energética entrega al alcalde, José María González ‘Kichi’, el primer sondeo municipal que muestra cómo dos tercios de los gaditanos no entiende la factura de la luz ni sabe cómo ahorrar.

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El alcalde de Cádiz, José María González, Kichi. EFE

En octubre de 2015, la corporación municipal de Cádiz aprobó por unanimidad la creación de un bono social eléctrico que garantizase el acceso a un suministro básico a las 2.000 familias de la ciudad que vivían en situación de vulnerabilidad, y que percibían ayudas municipales para poder costearse la luz de sus casas. Pero el pasado mes de marzo, el consejo de administración de Eléctrica de Cádiz, empresa de titularidad semipública, rechazó el proyecto por cinco votos en contra y cuatro a favor. En el último momento, los dos miembros del PP en el consejo de administración (de nueve representantes) se descolgaron votando junto a los otros tres miembros de Endesa en contra de la propuesta.

Uno de los objetivos del Gobierno de Cádiz, liderado por el alcalde José María González ‘Kichi’, consiste en erradicar los desahucios energéticos, garantizar un suministro vital mínimo de luz y agua a las familias gaditanas con menos recursos, y “poner la energía al servicio de las personas”. Para ello se impulsaron dos grupos de trabajo, la Mesa contra la Pobreza Energética, que diseñó aquella tarifa social, y la Mesa de Transición Energética de Cádiz, que mientras el primer proyecto ha estado bloqueado, ha intentado cargarse de argumentos a favor para sacarla del cajón. Ambas entidades están coordinadas por la misma persona: Alba del Campo.

Este martes el alcalde de Cádiz ha recibido el primer estudio sobre hábitos en el consumo de luz que se realiza en un municipio, basado en 450 encuestas que evidencian “el problema del analfabetismo energético” de la población gaditana. “Analfabetismo energético es no ser capaz de leer la factura de la luz ni el consumo, y si no la entiendes es probable que estés pagando de más”, explica Del Campo.

El estudio, al que ha tenido acceso Público, concluye que la mayoría de los gaditanos son “inconscientes” de su electricidad: “Saben lo que pagan, pero no por qué lo pagan. Y eso impide que puedan optimizar su potencia, controlar su consumo, detectar errores en su lectura o cambiar su tarifa a la que más le beneficie, lo cual supone un sobrecoste innecesario en la factura”. Aproximadamente mitad de la población declara pagar entre 40 y 60 euros de electricidad al mes, el 40%, abona más de 60 euros y sólo el 10%, menos de 40 euros al mes.

Dos tercios de la población de Cádiz declara no entender el recibo eléctrico, y la tercera parte restante, aunque afirma sí comprenderlo, no supo contestar correctamente a las preguntas sobre la factura. Menos de la mitad de los gaditanos sabe que la energía eléctrica consumida se mide en kilovatios hora. Dos de cada tres encuestados contestó correctamente qué es la potencia contratada, sin embargo, la mitad no sabe qué potencia tiene contratada en su hogar. De la mitad que dijo sí conocer qué potencia tiene contratada, la más frecuente es de 3,4 KW, aunque el estudio demuestra que “existe la falsa creencia de que el mínimo que se puede contratar es 3,4 KW de potencia. Un 22% de gaditanos dice tener una potencia de 3,4KW y un 14% de los encuestados tiene una potencia contratada de 4,5 KW.

El Gobierno municipal de Cádiz está especialmente concienciado con los problemas sociales que genera el consumo energético, porque cree que ahí reside un germen de la desigualdad. El Ayuntamiento, en colaboración con la Mesa de Transición Energética, coordina talleres que tienen lugar cada semana en una asociación de la ciudad, y que sirven para explicarle a los gaditanos el recibo de la luz, cómo se ahorra y el impacto del modelo energético. Estos talleres, a los que también han asistido casi todos los concejales de la corporación municipal, son una herramienta para que los ciudadanos puedan “defenderse de los abusos de las eléctricas”.

El estudio también revela que dos de cada tres encuestados no tiene idea de cuántos kilovatios hora utiliza. La mayor parte de la población gaditana no sabe qué tarifa eléctrica tiene contratada y aquellos que declararon saber qué tarifa tienen, dicen tener mayoritariamente la tarifa 2.0DHA. Todas las compañías eléctricas ofrecen, básicamente, dos tarifas posibles: aquella por la que pagas lo mismo por kilovatio hora durante todas las horas del día y de la noche (es la que tiene la gente por defecto y con la que menos se puede ahorrar) y la tarifa 2.0DHA, con la que durante 14 horas al día el precio del kilovatio hora es la mitad, y las otras diez horas del día, disfruta de un 20% de ahorro.

Más de la mitad de la población no sabe en qué consiste la tarifa eléctrica con discriminación horaria, y por tanto, no puede ahorrar dinero poniendo sus consumos altos a horas más económicas. La mayor parte de la población en Cádiz no sabe cuánta energía utiliza mensualmente, y la factura de la luz de las familias gaditanas tiene un altísimo potencial ahorro que no se exprime lo suficiente por falta de conocimiento.

Los gaditanos tampoco saben cómo ahorrar en luz. La medida de eficiencia energética más popular de la ciudad, según el informe, es el cambio de bombillas. Nueve de cada 10 personas en Cádiz no sabe qué es la etiqueta ambiental que acompaña la factura eléctrica y desconoce la letra de su compañía: alrededor del 5% es probable que la sepa y el otro 5% es probable que haya inventado la respuesta.

Un 94,8% desearía que Cádiz se abasteciera mayoritariamente con energías renovables y un 96,8% que España fuera autosuficiente energéticamente con renovables. Una de las recomendaciones del informe va dirigida al Ayuntamiento gaditano, instándole a instalar renovables en todos sus edificios públicos para ahorrar energía. Las medidas de eficiencia energética que la población cree que el Consistorio debería realizar de forma prioritaria, por orden de preferencia, son: Cambiar el alumbrado público a Led; hacer campañas de formación y sensibilización en ahorro de energía; ajustar los horarios del alumbrado público e instalar renovables en edificios públicos.

Casi la mitad de la población encuestada declaró desconocer si el Ayuntamiento está promoviendo o no un modelo energético eficiente y renovable. Un 40% opina que no se está impulsando un modelo renovable y eficiente. Un 13% opina que sí se está impulsando un modelo renovable y eficiente. El regidor ha agradecido el informe, porque entiende que es una herramienta para corregir errores, y se ha comprometido a impulsar las recomendaciones del mismo. González también tratará de buscar un consenso entre todos los partidos políticos para lograr que Cádiz sea una ciudad 100% renovable para 2050.