Publicado: 10.10.2016 11:25 |Actualizado: 10.10.2016 23:28

El exjefe de la Casa Real dice en
el juicio que la tarjeta black era
parte de su retribución

El ideólogo de la opacidad fiscal de los plásticos, Enrique de la Torre Martínez, insiste en que no tenían repercusión en el IRPF.

Publicidad
Media: 4.67
Votos: 3
Comentarios:
El exsecretario de Caja Madrid Enrique de la Torre, el primero en definir las polémicas tarjetas de la entidad como "black" a efectos fiscales y hombre clave en la causa, en una imagen del monitor de la sala de prensa de la Audiencia Nacional en San Ferna

Enrique de la Torre Martínez (d), conocido como el ideólogo de la opacidad de las tarjetas. EFE

MADRID.- El exdirector de la Fundación de Caja Madrid desde 2002 hasta 2012, Rafael Spottorno, ha declarado en el juicio por el expolio de la entidad bancaria madrileña que el director de Medios, Idelfonso Sánchez Barcoj, le entregó la tarjeta a los pocos días de llegar al cargo. "Me dijeron que tenía un límite y la caja se ocuparía de todos los aspectos de la tarjeta",  ha asegurado.

En la última sesión de interrogatorios del juicio por el expolio de Caja Madrid y Bankia -antes de dar paso a la declaración de los testigos-, el exjefe de la Casa Real ha señalado que tuvo una reunión con el presidente y le explicó las funciones, lo que esperaba de él y la retribución que iba a a tener: habría una retribución fija, variable y una tarjeta con un saldo fijo. "Era parte de su retribución", ha añadido.



Asimismo, Spottorno ha asegurado que intentaba agotar el saldo y que tenía otra tarjeta para los gastos de representación que justificaba siempre que la utilizaba. "Tributaba en materia de rendimientos de trabajo profesional", ha agregado.

De la Torre: "Las tarjetas no tenían repercusión en el IRPF"

"Black a efectos fiscales se refiere a que las tarjetas no tenían repercusión en el IRPF de los consejeros, ya que no eran gastos de retribución, sino gastos de representación". De esta forma, Enrique de la Torre Martínez, conocido como el ideólogo de la opacidad de las tarjetas, ha respondido al fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón acerca de los correos en los que acuñaba este término relativo a los plásticos.

El que fuera secretario del Consejo de Administración de la entidad ha admitido, a diferencia de la mayoría de los acusados, ha admitido que él sí tenía un número pin, podía consultar los movimientos y, "por supuesto, agotaba el saldo porque era parte de mi sueldo".

De la Torre ha explicado en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares que la retribución de los trabajadores se podía hacer en efectivo o con tarjeta de crédito. "Pensaba que se trataba de una retribución. Las tarjetas estaban asumidas por la caja y tributaban", ha apuntado.

También, ha admitido que el expresidente Miguel Blesa fijaba el incremento de los límites, aunque ex director general de Medios se encargaba de solucionar las negligencias que pudieran producirse. Además, ha señalado a Sánchez Barcoj como el responsable de las tarjetas y considera que él era un mero "subordinado".

"Yo nunca di ninguna instrucción. Incluso, otros sabían más que yo acerca de la tarjeta.
Rodolfo Benito y Mercedes Rojo Izquierdo me preguntó si le podría explicar cómo funcionaba la  tarjeta. Yo les respondí: 'Para todo lo que tú quieras, siempre y cuando esté relacionado con la tarea de consejero'", ha manifestado De la Torre.

El exsecretario de Caja Madrid ha asegurado que no entregó la tarjeta al expresidente de la patronal madrileña Arturo Fernández ni al exsecretario del PP madrileño Jesús Pedroche, en contra de los declarado por éstos.

Según ha relatado De la Torre, él no pudo entregar las tarjetas a Fernández y Pedroche porque ya no era secretario del consejo cuando ellos se incorporaron a la entidad, en 2010, y el ejerció esta actividad entre 1996 y 2009.

El exsecretario, que entró por una recomendación, ha negado que tuviera la competencia para dar directrices acerca de las condiciones de los plásticos y, "mucho menos, decir que se sigan usando una vez cesado el cargo".

Martínez Martínez: "Nunca he dudado de la legalidad del asunto"

Tras la declaración del exdirector de Comunicación de Miguel Blesa, Juan Manuel Astorqui, y de la exdirectora gerente de Obra Social en Caja Madrid, Carmen Contreras Gómez, el siguiente en pasar por el banquillo de los acusados ha sido Carlos María Martínez Martínez.

El que fuera director General Adjunto de la Obra Social de la entidad ha detallado que estos importes se declaraban. "Nunca he estado inquieto o he dudado de la legalidad del asunto".

Martínez Martínez ha asegurado que cuando se enteró del escándalo, fue a la Agencia Tributaria para reintegrar el dinero que había gastado y "estar en paz con la vida". Asimismo, ha negado la veracidad de los extractos que aparecen en el Excel.

Carlos Vela, ex director general y ex director de Banca de Negocios de Caja Madrid, ha recordado que cada cierto tiempo, los directores de medios le informaban acerca del saldo de la tarjeta. Además, ha admitido que el presidente le convocaba en una reunión para hablarle de la tarjeta y fijarle un límite.

El exjefe del Gabinete de Miguel Blesa, Luis Gabarda Durán, ha declarado que el presidente le anticipó en una reunión su nombramiento y un aumento de sueldo con una tarjeta y un coche de empresa.

"Los gastos de representación existen desde 1996. Siempre el proceso era igual", ha  argumentado Ramón Martínez Vilches, antiguo miembro de la Dirección de Riesgos. También, ha manifestado que ha tenido dos tarjetas: una para gastos de representación, "justificados siempre por el área de contabilidad" y con un límite, y otra tarjeta retributiva, con un límite anual u operativo y que no puede excederse, aunque depende de la cuantía e importe del cargo de cada uno. "Pero eso lo decide el presidente", ha zanjado Martínez Vilches.

Santiago Javier Sánchez Carlos, vocal propuesto por el PSOE, ha señalado que el expresidente de la Comisión de Control, Pablo Abejas,  le entregó la tarjeta. Además, ha asegurado que esta "retribución", como así lo ha llamado, estaba admitida por la caja. "Nunca dudé de su legalidad", ha añadido.

Álvarez: "La Asamblea de Madrid estaba al tanto de todo"

María Enedina Álvarez, miembro del Consejo de Administración de Caja Madrid entre 2003 y 2012, ha declarado que cuando estaba en la Asamblea de Madrid ya conocía la tarjeta. "La Asamblea, compuesta por 300 o 400 miembros, estaba al tanto de todo", ha  explicado.

Norniella le comentó el límite de la tarjeta y le dijo que era de libre disposición. La exconsejera usaba la tarjeta cuando acudía a Madrid para las reuniones y comidas, pero también para gastos personales y familiares. "Estaba segura que tributaba porque no entendía que Caja Madrid quisiera engañarme", ha agregado.

El que fuera miembro del Consejo de Administración entre 2010 y 2012,  José Ricardo Martínez, recibió también la tarjeta de manos de Norniella. Le dijo que su límite era de 24.000 euros, "menos que los demás; nunca lo entendí", ha manifestado en la vista oral.

El sindicalista de UGT no consideraba estos plásticos como una retribución, ni remuneración, "simplemente pensaba que era una cantidad que se puso a mi disposición por el cargo que desempeñaba", ha argumentado.

Asimismo, ha negado las hojas Excel porque, entre otras cosas, se le asignaron tres cargos simultáneos en un centro comercial el día de Nochebuena a las 23:00 horas, momento en el que "el recinto estaba cerrado", ha defendido.

Virgilio Zapatero, exconsejero entre 2010 y 2012, ha relatado que cuando le hicieron la entrega del plástico no le explicaron nada. "Cuando José Luis Rodríguez Zapatero me dijo que aceptara el cargo que me propusieron, dediqué mi tiempo para acercar la banca a la Universidad", ha explicado.

El acusado nombrado por el PSOE ha asegurado que guardaba las facturas porque le incomodaba el "poco control" que había en la caja. Además, ha detallado que Arturo Fernández preguntó al presidente Rato "qué pasaba con las tarjetas", a lo que él respondió que ese asunto le correspondía a Caja Madrid y no a Bankia.

"Fui muy austero comparado con el resto porque yo podía haberme gastado 100.000 euros y sin embargo, solo me gasté 36.000 euros", ha defendido. Asimismo, ha afirmado que se siente desprotegido por parte de la entidad, ya que nunca se la ha informado de nada: "Si hubiera sabido que era ilegal, no mancharía mi larga carrera profesional", ha polemizado.

También, no considera que hayan dañado la integridad de la empresa pues, según ha explicado en el juicio, Zapatero le ha dado a Bankia 274.000 euros en conceptos de reintegro, renuncia del derecho del seguro de vida y una regalo. "Me siento defraudado por el banco", ha zanjado.

Francisco Javier López Madrid, el 'compi yogui' de Letizia

Francisco Javier López Madrid, exconsejero de Caja Madrid y después de Bankia, ha declarado que Jesús Rodrigo le dio la tarjeta y cuando le reenviaba los justificantes, él le decía que no necesitaba hacer eso porque ellos se encargaban de todo.

"Tenía un límite de 24.000 euros al año y 2.000 euros al mes. No tenía número pin, ni podía extraer dinero en efectivo. Tampoco tenía acceso a los movimientos, por eso guardaba todos los justificantes", ha señalado.

El compi yogui de la reina Letizia ha recordado la pregunta de Arturo Fernández a Rodrigo Rato acerca de lo que estaba ocurriendo con los plásticos opacos al fisco. De igual forma, el yerno de Villar Mir ha recriminado que Bankia le reclame 35.988 euros correspondientes a los gastos cargados a su plástico, cuando el Grupo Villar Mir invirtió 20 millones de euros en la salida a Bolsa de la entidad nacionalizada y lo perdió "todo".

Tras la declaración del exconsejero de Bankia, Miguel Corsini Freese, el que fuera miembro de la Comisión de Control, Juan Emilio Iranzo Martín, ha ocupado el banquillo de los acusados.

Iranzo ha apuntado que esta tarjeta era una recompensa por su esfuerzo, labor y dedicación a la caja. "Las dietas iban aparte", ha añadido. El exconsejero ha rechazado además los gastos que aparecen en el Excel por "coincidencia de horarios".


Por último, los exconsejeros Manuel José Rodríguez, Gabriel María Moreno y Jorge Rábago, respectivamente, han sido los últimos en enfrentarse a las preguntas del tribunal y del fiscal, siguiendo la misma hoja de ruta que el resto de sus compañeros de banquillo. De esta forma, tras seis sesiones, han concluido los interrogatorios que dan paso a la ronda de testigos que comenzará este martes.