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Crisis del sexto banco español El Popular se desploma otro 18% en bolsa después del mensaje de "tranquilidad absoluta" del Gobierno

"Pasó los test de estrés, es una entidad privada, está en proceso de venta o ampliación de capital, nada más. Vamos a esperar los acontecimientos", dice Méndez de Vigo

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El portavoz del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros. EFE/Ballesteros

El Gobierno ha lanzado este viernes un mensaje de "tranquilidad absoluta" sobre la situación del Banco Popular, que no ha conseguido calmar a los inversores.

Casi al contrario: poco después de las declaraciones del Gobierno, la acción del banco, que está en un proceso abierto de venta o ampliación de capital, han comenzado a caer con fuerza en bolsa. En esta semana, la entidad presidida por Emilio Saracho ha perdido más del 38% de su valor en el mercado.

"El banco pasó los test de estrés, es un banco privado, está en proceso de venta o ampliación de capital, nada más. Tranquilidad absoluta, vamos a esperar los acontecimientos", ha dicho Méndez de Vigo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

El Ejecutivo de Mariano Rajoy ha descartado un rescate al sexto mayor banco del país, que ha sido incapaz de vender lo suficientemente rápido los 37.000 millones de activos que pesan sobre su balance y ahora busca comprador, habiéndose fijado el mes de junio como plazo para recibir ofertas.

Según Méndez de Vigo, "gracias a las reformas, España tiene un sistema financiero sólido, de los más sólidos de Europa, por lo tanto insisto en tranquilidad". El ministro portavoz, además, ha aclarado que el titular de Economía, Luis de Guindos, no ha podido hacer ningún comentario sobre la situación del Popular durante la reunión de ministros de hoy porque se encuentra en Washington.

Sigue la debacle en bolsa

Cuando Méndez de Vigo hacía estas declaraciones, hacia las 14:00 del mediodía, la acción del Popular se mantenía en torno a los 0,5 euros, el nivel en el que cerró el jueves. Hasta ese momento, el banco salvaba con dignidad la sesión en el mercado, que había iniciado con subidas cercanas al 5%.

Pero hacia las tres de la tarde, en la recta final de la sesión (el mercado cierra a las 17:30), los títulos del banco presidido por Emilio Saracho se han dado la vuelta y han vuelto a entrar en terreno negativo, de forma acelerada, hasta llegar a perder más de 20% (ha tocado los 0,37 euros).

Las acciones del Popular han sufrido dos jornadas negras en el final de la semana en los mercados. El jueves se dejó casi un 18%, y este viernes ha perdido otro tanto (concretamente, un 17,4%). Sus títulos han cerrado marcando un nuevo mínimo histórico del 0,413 euros, lo que representa un descenso del 38.1% frente a los 0.668 euros que marcó al acabar la semana pasada. En un año ha perdido un 75%, puesto que el 2 de junio de 2016 Popular cerró a 1,67 euros por acción.

De hecho, la capitalización bursátil de Banco Popular ha caído en más de 1.000 millones de euros en la última semana y se sitúa ligeramente por encima de los 1.700 millones euros al cierre de la jornada del viernes.

Operación bajista

Para los analistas, las caídas recurrentes son un indicio de que el mercado da cada vez menos credibilidad a la posibilidad de una compra por parte de otra entidad. Fuentes del mercado apuntan que una operación bajista de gran volumen habría podido ser el detonante de la pronunciada caída experimentada a pocas horas del cierre.

La analista de Renta 4, Nuria Álvarez, señala que la situación que atraviesa el banco, penalizado por la incertidumbre que genera en el mercado su proceso de venta, podría despertar movimientos especulativos en su cotización. Además, la analista subraya que los rumores acerca del proceso de venta Popular han disparado el volumen de contratación de acciones del banco por encima de los 200 millones de euros, frente a los volúmenes inferiores 100 millones que suele registrar este valor.

Sobre la cotización del banco sigue pesando la incertidumbre sobre su posible venta y las noticias sobre que la entidad no habría superado los umbrales marcados por el FMI en las pruebas del Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF o FSAP por su sigla en inglés).

Santander, el mayor banco español, y el seminacionalizado Bankia son considerados los candidatos más probables para pujar por el banco, aunque ninguna de ellas ha presentado una oferta en firme por el Popular, a la espera de conocer sus necesidades de provisiones.

La delicada situación de Popular, que podría necesitar una resolución ordenada si no encuentra comprador, según un alto cargo comunitario, ha llevado a que la acción tocara mínimos históricos en bolsa.