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Rumbo a Fráncfort Guindos se hace con la Vicepresidencia del BCE sin someterse al voto del Eurogrupo

Tras retirar Irlanda a su candidato, el gobernador de su banco central, Philip Lane, el titular español de Economía ha sido nominado directamente por los ministros de la Eurozona. No había otro candidato.

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El ministro de Economía, Luis de Guindos, en una rueda de prensa en el Palacio de la Mocloa tras la reunión del Consejo de Ministros. REUTERS/Sergio Perez

Para asegurar una candidatura de consenso, en defensa del interés del Banco Central Europeo (BCE) y de la propia Eurozona, Irlanda ha decidido retirar la candidatura de Philip Lane a la vicepresidencia de la institución. Lo comunicó el ministro de finanzas irlandés, Paschal Donohoe, a su llegada a la reunión del  Eurogrupo que se celebró este lunes en Bruselas. Luis de Guindos se convierte así en el único candidato y por tanto, en el próximo vicepresidente del BCE, sin si quiera pasar por el trámite del voto.

De hecho, los miembros del Eurogrupo, los ministros de Finanzas de la Eurozona,  ya han votado formalmente a favor de que Guindos ocupe el cargo de vicepresidente del Banco Central Europeo. No había otro candidato. 

Incluso antes del anuncio de la renuncia de Lane, Guindos se enfrentaba a la votación confiado ya que, en principio, España contaba en principio con apoyos suficientes en el Eurogrupo. La nominación tiene que ser aún confirmada por el Ecofin mañana martes y oficializada por el Consejo Europeo, en la cumbre del próximo mes de marzo.

"Creemos que es muy importante, teniendo en cuenta lo relevancia de la posición de vicepresidente de la BCE, que la decisión sea tomada sobre la base del consenso", aseguró Paschal Donohoe. Donohoe confirmaba que había comunicado previamente a su decisión a Luis de Guindos, que evitó hacer declaraciones a su llegada a la reunión. El presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, informó en Twitter de que el Eurogrupo apoyará candidatura de Luis de Guindos, tras conocer la retirada del candidato irlandés.

El ministro de Finanzas irlandés aprovechó el anuncio para destacar las credenciales de Lane y para asegurar que podría hacer un excelente trabajo en el Banco Central Europeo en el futuro. Lane, de hecho, suena ya en las quinielas para hacerse con el puesto vacante de Economista Jefe o, incluso, el de presidente, que Mario Draghi libera en otoño de 2019. Irlanda habría jugado sus cartas y presentado a un falso candidato que ahora, toda Europa conoce.

El gobernador del Banco Central de Irlanda, Philip Lane, en un acto organzado por la agencia Reuters en Lodres.. REUTERS/Toby Melville

La pasada semana, fuentes europeas apuntaban a la posibilidad de que uno de los candidatos, previsiblemente Lane, abandonara la carrera por la vicepresidencia. Así no habría que pasar por el engorroso trámite del voto. Se saltaban posibles divisiones entre los Estados miembros. Se aseguraría un candidato de consenso.

Y así ha sido, para tranquilidad del ministro español, ya que la mañana empezaba con las dubitativas declaraciones del ministro de Finanzas italiano, Pier Carlo Padoan, que reconocía no haber decidido aún si apoyaría la candidatura de Guindos. España votó por Ámsterdam en la pugna con Milán por el Agencia Europea del Medicamento. E Italia no olvida.

La elección de este lunes en Bruselas era una cuestión de Estado. Para el Gobierno, era la oportunidad de España de recuperar algo de peso en Europa, después de la salida del BCE en 2012. Para Luis de Guindos, la de resarcirse de su derrota en la carrera por la presidencia del Eurogrupo en 2015, asegurarse un puesto de prestigio, salir del Ejecutivo por la puerta grande, a pesar de los cadáveres que deja en el armario, y hacerlo para alcanzar un puesto de notable prestigio. La elección era una cuestión de Estado además porque el Partido Popular se ha quedado solo en su defensa de la candidatura del ministro. El Partido Socialista le echa en cara que la de Guindos, ha sido una nominación con unilateralidad y alevosía. Unidos Podemos, además, que el currículum del ex Lehman Brothers y responsable de los rescates a la banca le invalida como candidato.

El presidente del BCE, Mario Draghi, a su llegada a la reunión del Eurogrupo en Bruselas. REUTERS/Francois Lenoir

Y de hecho, la candidatura de Luis de Guindos tampoco salió bien parada de la audiencia informal y a puerta cerrada que la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo organizó la pasada semana con los dos candidatos a la vicepresidencia. Los eurodiputados estaban disgustados tras haber sido ignorada su petición de intento por mejorar la paridad en la más alta instancia de toma de decisiones del BCE. Por eso, querían jugar un papel más activo en la elección, en lugar de limitarse a evaluar al candidato que escogiera el Eurogrupo. Y el Parlamento apoyó de manera más o menos velada la candidatura del irlandés Philip Lane. “Ambos candidatos realizaron una buena presentación. La mayor parte de los grupos consideraron la intervención del gobernador Lane más convincente. Algunos grupos expresaron reservas sobre el nombramiento del ministro de Guindos”, aseguró su presidente, el socialista italiano, Roberto Gualtieri.

También en Frankfurt se inclinaban por Lane. El gobernador del Banco Central de Irlanda lo tenía todo de cara. Está actualmente al bando de un banco central, lo que lo sitúa además como miembro del consejo de gobierno del BCE; su sintonía con Mario Draghi, actual presidente, es bien conocida y su reputación como economista (se doctoró en Harvard y ha sido profesor en Oxford COLUMBIA) le precede. Al contrario que Luis de Guindos, Philip Lane cuenta con una dilatada experiencia en política monetaria y esto, además de ser fundamental para el puesto, está específicamente recogido como condición indispensable en los tratados.

Tampoco gustaba el salto directo de un ministro al equipo ejecutivo del BCE, que podría poner en riesgo su independencia. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para convencer a los Estados miembros que aprovechan la elección para jugar sus cartas. Cuatro de los seis puestos del cuerpo ejecutivo del BCE se liberan en los próximos dos años, incluida la presidencia que Drahi dejará en octubre de 2019, y todos quieren situar a sus candidatos para la carrera.

De izda a dcha, el ministro de Finanzas irlandés, Paschal Donohoe, el maltés, Edward Scicluna, el luxemburgués, Pierre Gramegna, y el belga, Johan Van Overtveldt, antes de la reunión del Eurogrupo, en Bruselas. EFE/ Olivier Hoslet

Sin embargo, no ha sido suficiente para convencer a los Estados miembros que aprovechan la elección para jugar sus cartas. Cuatro de los seis puestos del cuerpo ejecutivo del BCE se liberan en los próximos dos años, incluida la presidencia que Draghi dejará en octubre de 2019, y todos quieren situar a sus candidatos para la carrera.

Pero son los Estados miembros los que deciden. Públicamente, Malta, Eslovaquia, Letonia y Portugal habían expresado su apoyo. Austria, lo ha hecho a su llegada a la reunión. Se presumían los importantes sustentos de Francia y Alemania. El precio del voto alemán será alto, la presidencia de la institución para el durísimo presidente del Bundesbank, Jens Weidmann. Además, otros países habían reconocido sus simpatías por la candidatura de Luis de Guindos en privado. Las quinielas que apuntaban a una victoria segura no han fallado esta vez. Aunque ni si quiera los votos han sido necesarios.

Una vez ratificada la nominación, Luis de Guindos deberá, esta vez en una sesión pública, ser examinado de nuevo por el Parlamento Europeo. También el propio Banco Central Europeo pude compartir sus impresiones sobre el candidato con el Consejo pero tanto lo que la Eurocámara como el BCE tengan que decir, son opiniones meramente consultativas. Son los Estados miembros quienes tomarán una decisión definitiva reunidos en el Consejo Europeo del próximo mes de marzo. Pero la vicepresidencia está ya asegurada.