Publicado: 21.12.2015 09:24 |Actualizado: 21.12.2015 18:00

El Ibex 35 cae un 3,6% tras los resultados de las elecciones del 20-D, en su peor sesión desde agosto

La prima de riesgo española se relaja ligeramente tras marcar máximos de un mes

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Panel informativo de la Bolsa de Madrid que muestra la evolución del principal indicador de la Bolsa española, el Ibex 35, tras las elecciones del 20-D. EFE/Zipi

Pablo Iglesias, candidato de Podemos, tras su comparecencia para valorar los resultados electorales. / EFE

MADRID.- Caídas en la bolsa y subida de la prima de riesgo tras los resultados de las elecciones generales en España de este domingo. El principal indicador de la Bolsa española, el IBEX 35, ha iniciado la sesión con una notable caída del 2,68% (hasta los 9.453,30 puntos, con lo que las pérdidas del año superaban en ese momento el 8%).

Tras cerrar el pasado viernes con pérdidas del 1,63% y por debajo de los 9.800 puntos antes de las elecciones, la Bolsa española comenzó la jornada con importantes pérdidas, después de conocerse los resultados de los comicios. Luego, los números rojos se han atenuado a media mañana, pero todavía rondando el 2% y ha recuperado los 9.500 puntos.

La calma, sin embargo, ha durado poco. Hacia las 14.00 horas, la Bolsa española era el único mercado europeo que cotizaba en negativo, con un retroceso del 2,71%, nuevamente por debajo de los 9.500 puntos (concretamente 9.456,20).  
Las caídas han ido avanzando, hasta terminar la sesión perdiendo también el nivel de los 9.400 puntos, y cerrar con unas pérdidas del 3,62%, en su peor sesión desde finales de agosto.



El único mercado que se ve castigado es el español, consecuencia, según los analistas, de la incertidumbre política surgida de las elecciones generales del domingo. "Va a ser difícil recuperar la confianza de los inversores extranjeros mientras no se vislumbre un acuerdo entre los grupos políticos que conduzca a un gobierno estable", han asegurado los analistas de Renta 4, que prevén, que durante las próximas jornadas, es probable que la Bolsa española lo haga sensiblemente peor que sus homólogas europeas.

"Una coalición de centro derecha no puede alcanzar la mayoría (y esto) da incluso más incertidumbre política. Esto es improbable que sea positivo para los mercados", dijo Marco Stringa, economista senior de Deutsche Bank, en una nota. "Sin embargo el mayor riesgo es el impasse político en un parlamento con una fragmentación sin precedentes". "La incertidumbre nunca es buena noticia para los mercados, que han estado comprando por el historial de reformas económicas de España", dijo Jan Von Gerich, jefe de renta fija en Nordea. "Lo mejor que puedes esperar es que el progreso que se ha logrado no sea revertido tras el resultado electoral.

Panel informativo de la Bolsa de Madrid que muestra el valor de la prima de riesgo en los países de la zona euro en los primeros momentos de la sesión tras las elecciones del 20-D. EFE/Zipi

Panel informativo de la Bolsa de Madrid que muestra el valor de la prima de riesgo en los países de la zona euro en los primeros momentos de la sesión tras las elecciones del 20-D. EFE/Zipi

Además del mercado de renta variable, el de deuda también se ha visto afectado por las elecciones, ya que la prima de riesgo se situado en torno a los 125 puntos básicos, tras haber llegado a alcanzar en la apertura un máximo intradía de 131,83 puntos básicos, su nivel más alto desde mediados de noviembre.

La rentabilidad exigida en los mercados secundarios a los bonos españoles con vencimiento a diez años se situaba en el 1,820%, después de haber alcanzado el 1,886%, frente al 1,698% del cierre del pasado viernes.

Apuesta por unas nuevas elecciones

Los analistas afirmaron que el peso de la incertidumbre política continuaría pesando en los mercados a corto plazo. Analistas dijeron que aunque una gran coalición entre los dos grandes partidos en España era posible, la distancia ideológica entre ambos implica que no duraría mucho, elevando la posibilidad de unas nuevas elecciones en meses.

"Prevemos que los mercados de deuda y de acciones reaccionen de forma desfavorable", dijo Bosco Ojeda, analista de UBS, quien advirtió de que la inestabilidad no estaba descontada y podría haber marcha atrás en reformas y un menor control presupuestario.

"El resultado más probable parece ser unas elecciones anticipadas a corto o medio plazo. Aún así, una nueva ronda electoral no garantiza necesariamente una solución", dijo por su parte Deutsche Bank en un análisis sobre la cita electoral del domingo, señalando que un 'impasse' político podría ser costoso para el país.

El hecho de que el Gobierno del PP dejara aprobados los presupuestos de 2016 y el colchón que ofrece el programa de compra de bonos del BCE da cierto margen para aclarar el panorama político español, así como unos tipos de interés bajos y un crudo barato. "La buena noticia es que la economía española está mejor posicionada para resistir un período de inestabilidad política que Grecia y Portugal", dijo Jonathan Loynes, economista jefe europeo de Capital Economics, que definió el resultado electoral como otro revés a la austeridad.

La posibilidad de un gobierno de izquierdas

En cualquier caso, España tiene una elevada deuda que roza el 100 por cien de su PIB y mucha dependencia de capital exterior, por lo que cualquier freno en unas reformas aún necesarias o cualquier giro a la izquierda será seguido muy de cerca por los mercados. "Aunque Podemos ha moderado algunos de sus planteamientos sobre reforma del mercado laboral y de las pensiones con respecto a principios de año, los mercados también podrían reaccionar negativamente a una posible inclusión del partido en un nuevo Gobierno", dijo el analista de HSBC.

La irrupción en el Congreso del partido antiausteridad Podemos con 69 diputados y los 90 escaños logrados por el PSOE abren la perspectiva de una alianza por la izquierda, aunque esta combinación parece difícil por los cambios constitucionales que exige Podemos. Además, seguiría necesitando más apoyos externos de partidos independentistas catalanes al quedarse corta de una mayoría, lo que dificulta cualquier negociación.

El hecho de que el PP mantenga su mayoría absoluta en el Senado, complica aún más la situación, ya que podría bloquear cualquier cambio constitucional y retrasar otras reformas.