Publicado: 01.01.2014 15:10 |Actualizado: 01.01.2014 15:10

El fin del paro tendrá que esperar, a pesar de la recuperación anunciada por Rajoy para 2014

2013 cierra con una tasa de desempleo cercana al 26% y el paro juvenil sigue subiendo con un porcentaje superior al 54%. La débil previsión de crecimiento económico para este año nuevo es insuficiente para mejorar los dat

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España se adentra en el año 2014, que el Gobierno ha considerado el del inicio de la recuperación, con una tasa de paro históricamente alta y que, según las previsiones del propio Ejecutivo, se situará en el 25,9% al cierre del año, aunque con una ligera creación de empleo neto en el tramo final del ejercicio. A pesar de que la economía salió de la recesión y volvió a crecer un 0,1% en el tercer trimestre, el empleo, que siempre evoluciona con cierto decalaje respecto al PIB, tendrá que esperar.

Por el momento, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha garantizado que el año 2013 cerró con menos parados que el anterior y que en los próximos meses se observará un incremento "consistente" de la afiliación a la Seguridad Social, aunque el año cerrará con una disminución de estas altas.

Rajoy aseguró estar "satisfecho" con los resultados de la reforma laboral y puso en valor el reciente informe favorable de la OCDE. Además, tanto el Gobierno como la patronal sostienen, en contra de la tesis de los sindicatos, que la moderación salarial está aportando flexibilidad y moderando también la destrucción de empleo. Lo cierto es que el mes de noviembre cerró con 2.475 desempleados menos que un año antes, el primer descenso que se registra en este mes desde 1996, cuando se inicia la serie histórica. Al mismo tiempo, la Seguridad Social registró en noviembre un descenso medio de 66.829 afiliados respecto a octubre, un 0,41% menos, con lo que el total de ocupados se situó en 16.293.543 cotizantes al finalizar el mes.

Los sindicatos insisten en que la leve mejora en las cifras del paro responde a la emigración y el efecto desánimoPor otro lado, el número de trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo (ERE) autorizados por las autoridades laborales descendió un 20,7% entre enero y octubre, hasta los 312.943, según datos del Ministerio de Empleo. Sin embargo, los sindicatos siguen asegurando que la mejora en las cifras del paro registrado no es fruto de un mayor nivel de empleo, sino de la emigración y el efecto desánimo, que hacen que se maquillen las estadísticas. Además, en su opinión el hecho de que haya mayor flexibilidad no se debe a que ésta sea pactada, sino a que se ha limitado en mayor grado la negociación colectiva, hasta el punto de estar bloqueada, y ha aumentado la discrecionalidad de los empresarios.

Las cifras de desempleo que no amainan son las referentes al desempleo de los menores de 25 años, que según la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al tercer trimestre, alcanzó una tasa del 54,3%. Desde la UE aún están por llegar a España los 1.800 millones procedentes del Fondo Social para implementar la Garantía Juvenil, por la que cada joven que acabe los estudios debería contar con una oferta de laboral o de prácticas durante los cuatro meses siguientes.

Mientras tanto, el Gobierno puso en marcha el pasado mes de febrero la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven, que ya ha beneficiado a más de 100.000 jóvenes, y en las últimas semanas ha dado un nuevo paso en la reforma laboral, con una segunda ronda de medidas, esta vez centradas en la simplificación de los formularios de contratos (de más de 40 a sólo 4) y en la apuesta por el contrato a tiempo parcial. Estos nuevos cambios no han estado exentos de críticas por parte de los sindicatos, en tanto que abren la puerta a un mayor uso del contrato de apoyo a emprendedores -que mantiene el periodo de prueba de un año sin indemnización- y amplían las horas complementarias que se pueden realizar en los contratos a tiempo parcial indefinidos.

En paralelo, aunque los sindicatos ya defienden el fin de la moderación salarial, Gobierno y patronal siguen abogando por mantener los costes laborales contenidos, de acuerdo con el pacto de rentas para el periodo 2012-2014 firmado por los agentes sociales. En su opinión, esta moderación ha permitido salvar miles de empleos.

Dicho pacto se ha cumplido a rajatabla en 2013. Así, la subida salarial media pactada en los convenios colectivos registrados hasta noviembre alcanzó el 0,60%, ligeramente por encima del dato de octubre (0,55%) y cuatro décimas por encima de la tasa del IPC interanual para ese mismo mes, que fue del 0,2%.

Sin embargo, el Gobierno ha vuelto a congelar el salario mínimo interprofesional (SMI) para este año, que queda en 645,30 euros brutos al mes, tras haberlo incrementado un 0,6% en 2013, en línea con el pacto de rentas alcanzado por los agentes sociales. La CEOE al menos seguirá respetando este acuerdo hasta que acabe su vigencia al término de 2014.

Los sindicatos siguen firmes en su rechazo a la reforma laboral y ya se preparan para reclamar el fin de la moderación salarial, si bien el clima de conflictividad laboral se ha atemperado tras un 2012, en el que se llegaron a celebrar dos huelgas generales. Por el momento, la Confederación Europea de Sindicatos (CES) pide que se ponga en marcha un plan de inversiones equivalente al 2% del PIB de la UE durante los próximos diez años con el fin de evitar el estancamiento económico y reactivar la creación de empleo. Además, ha convocado una jornada de movilización a nivel europeo el próximo mes de abril contra las políticas de recortes.