Publicado: 01.09.2016 21:04 |Actualizado: 02.09.2016 08:12

Un millón de desempleados
ha dejado de cobrar el paro
desde que gobierna Rajoy

Esta espectacular bajada se debe al endurecimiento de las condiciones para poder cobrar el paro y el creciente número de desempleados que lo agotan al no encontrar trabajo.

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Un grupo de personas hace cola en una oficina del Servicio Público de Empleo de la Comunidad de Madrid. REUTERS

Un grupo de personas hace cola en una oficina del Servicio Público de Empleo de la Comunidad de Madrid. REUTERS

MADRID.- Los más de cuatro años y medio que lleva Mariano Rajoy al frente del Gobierno han sido los más duros en mucho tiempo para los parados. No sólo por la práctica imposibilidad de encontrar un puesto de trabajo estable y dignamente pagado, sino también por el brutal recorte infligido a las prestaciones por desempleo.

El endurecimiento de las condiciones para beneficiarse de ellas y el creciente número de parados que las agotan al no encontrar colocación, han hecho que el volumen de perceptores disminuya de forma espectacular. Si en 2011 hubo una media de 2.845.700, en mayo de 2016 eran sólo 1.936.000; es decir, casi un millón menos, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.



Poco más de la mitad reciben actualmente alguna ayuda del Estado, frente al 71% del 2011

En ese descenso también ha influido el retroceso experimentado por el paro como consecuencia de las facilidades para la contratación de trabajadores en situación precaria. Pero se trata de una influencia muy limitada, como demuestra el hecho de que poco más de la mitad de los desempleados reciban hoy algún tipo de ayuda.

Al final del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, la tasa de cobertura estaba en el 71,6% y, desde entonces, ha ido bajando hasta el 53,7% actual. El mayor desplome se produjo en 2012, cuando cayó de golpe cinco puntos, coincidiendo con un pésimo año para el empleo, debido a la entrada en vigor de la reforma laboral.

Por tipo de prestación, la que peor comportamiento ha tenido es la contributiva, que depende de lo que el trabajador haya cotizado y de la que ahora se benefician la mitad de desempleados que al llegar Rajoy a la Moncloa: 689.100, frente a los 1.328.100 de 2011. También ha bajado, aunque menos, el número de perceptores del subsidio (de 1.298.800 a 992.200).

A este subsidio no tienen derecho todos los desempleados que hayan agotado la prestación contributiva, sino sólo aquellos que están inmersos en algunas situaciones especiales. Las más frecuentes son: tener cargas familiares o haber superado los 45 años de edad. Su importe es de 426 euros mensuales en todos los casos.

Más restrictiva es aun la Renta Activa de Inserción, que cuenta con sólo 229.100 beneficiarios. Está reservada para los parados de larga duración o discapacitados que hayan agotado las otras prestaciones y demuestren que buscan empleo, las víctimas de violencia de género y los emigrantes retornados mayores de 45 años. Tiene el mismo importe que el subsidio.​