Publicado: 10.02.2016 20:33 |Actualizado: 10.02.2016 20:38

Ninguno de los policías reconoce
a los trabajadores de Airbus que supuestamente les agredieron

La defensa de ‘Los Ocho de Airbus’ ve “numerosas contradicciones” en la versión de los once antidisturbios que formaban parte del operativo que cargaron contra el piquete de la fábrica durante la huelga de 2010

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Varios de los sindicalistas de Airbus acusados, en el banquillo durante la priMera sesión del su juicio.-EFE

Varios de los sindicalistas de Airbus acusados, en el banquillo durante la priMera sesión del su juicio.-EFE

@JairoExtre

MADRID.-“Numerosas contradicciones”. Así resumen los abogados de Los Ocho de Airbus los testimonios de los once antidisturbios de la causa contra estos sindicalistas. Durante la segunda jornada del juicio han testificado los once agentes de policía que, según la versión del fiscal y su propia denuncia, fueron agredidos por los acusados la madrugada del 29 de septiembre de 2010, día de huelga general, durante el piquete informativo en la fábrica de Getafe, Madrid.

Ninguno de los agentes ha podido reconocer a sus supuestos agresores, y varios de los acusados no han sido reconocidos por ninguno de los siete policías que han declarado en el turno de mañana. Al mismo tiempo, varios agentes han declarado versiones contradictorias en cuanto al papel de Enrique Gil, uno de los acusados. Para uno de los antidisturbios, Gil agredió a un trabajador que portaba un maletín. Tanto policías como acusados coinciden en que el tumulto que originó las cargas policiales fue desencadenado a raíz de la aparición de este trabajador, que quería acceder a la fábrica y no secundar la huelga.

Aunque un agente afirma que Gil le agredió, otro ha asegurado que "intentó colaborar" con la policía al "frenar" al resto de concentrados en la fábrica. La versión de uno de los policías hace hincapié en que este trabajador fue rodeado para impedir su acceso y que corría peligro de ser “linchado”. De ahí la solicitud del delito de coacciones, ya que los agentes han subrayado el carácter violento del piquete hacia los empleados que querían ir a su puesto de trabajo, un extremo que los acusados niegan. De hecho, esta es otra de la incoherencias detectadas por la defensa. Varios agentes han asegurado que el trabajadores recibió puñetazos en la cara "de extrema violencia" y que se le vio “sangrando”, aunque en realidad sólo presentó daños en hombros y brazos.

El papel de José Alcázar, otro de los acusados, también ha generado dudas en la defensa. Varios testigos recuerdan haberlo visto propinando patadas a los agentes, mientras que otros no pueden afirmarlo o, directamente, lo niegan.

“Pensé que la vida de mis compañeros corría peligro”, ha dicho el agente que disparó su arma

Para Antonio García, uno de los abogados de los sindicalistas, el testimonio de los policías “venía claramente pactado entre ellos”, ya que siguen trabajando en el mismo grupo, y reitera que “estaba plagado de contradicciones”. El letrado destaca que “han cargado las tintas en cuanto al papel violento del piquete”, pero también han reconocido que uno de los agentes tiene un expediente disciplinario abierto por disparar al aire su arma reglamentaria durante las cargas. “Intentan justificar el uso del arma de fuego en la violencia previa”, sostiene García.

El agente autor de los disparos ha explicado que varios policías quedaron recluidos en el recinto de la fábrica tras el tumulto, puesto que la cancela había sido cerrada y una valla de obra. “Pensé que la vida de mis compañeros corría peligro”, ha declarado.

Por su parte, Enrique Lillo, otro de los abogados defensores, subraya que la mayoría de los policías ha sido incapaz de reconocer a su supuesto agresor y que los que los que lo han hecho un pueden reconocerlos con claridad y precisión. Añade que, según los vigilantes de seguridad de la empresa, que también han acudido hoy como testigos y tuvieron que participar hace varios años en la rueda de reconocimiento, ninguno de los encausados participó en los hechos denunciados. Al mismo tiempo, Lillo señala que la versión de los agentes durante la rueda de reconocimiento y lo que han expuesto hoy varía.

Las lesiones de los agentes

Por otra parte, los abogados defensores han apreciado diferencias entre los partes de lesiones recogidos hace cinco años y lo declarado este miércoles. Para la defensa, la mayoría de las heridas presentadas por los agentes son demasiado superficiales para haber sido agredidos por una multitud, como ellos afirman.

En concreto, la mayoría de lesiones recogidas en las diligencias previas de la fiscal hacen alusión “erosiones” o “escoriaciones” y “policontusiones y contusiones” en extremidades y hombros. Tan solo dos de los agentes presentaron heridas de gravedad. En concreto, uno sufrió una “rotura del menisco externo de la rodilla izquierda” y “esguince del ligamento colateral” de la misma zona. Otro antidisturbios presentó “fractura” de una de las falanges de la mano derecha, por la que tuvo que ser operado.Aún restan dos días de juicio en el que tendrán que acudir como testigos otros trabajadores de la empresa.

Del mismo modo, la defensa ha apuntado que todos, salvo un policía que renunció a ello, han recibido ya las correspondientes indemnizaciones sin reconocer a sus agresores y sin que hayan sido condenados los acusados.