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La OCDE recomienda financiar las pensiones contributivas con cotizaciones y el resto con impuestos

Además, el organismo internacional advierte en su informe 'Panorama de las pensiones de la OCDE 2016' de que "la única solución a largo plazo para obtener mayores ingresos en la jubilación es contribuir más y durante periodos más largos".

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Un pensionista durante una manifestación

MADRID.— Los gobiernos no deberían hacer uso de las cotizaciones de los trabajadores para financiar otras pensiones aparte de las contributivas, mientras que el resto de prestaciones (viudedad, orfandad, etcétera) y pensiones no contributivas deberían financiarse mediante impuestos, según recomienda un informe elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"Los países no deberían usar las contribuciones para financiar la red de seguridad de asistencia social, pensiones universales o no contributivas", plantea el informe Panorama de las pensiones de la OCDE 2016, donde los autores recomiendan "separar las fuentes de financiación de las pensiones públicas contributivas y no contributivas".

Además de esta segregación de las fuentes de financiación de las jubilaciones, el informe destaca el carácter complementario de los planes privados de las pensiones públicas, así como la importancia de mejorar el diseño de los planes de pensiones de contribución determinada.

"El envejecimiento de la población, la crisis financiera y económica, así como el actual entorno de bajo crecimiento y bajos tipos de interés plantean retos fundamentales y de largo alcance para los sistemas de pensiones", advierten los autores del informe de la OCDE.

En este sentido, los expertos consideran que, en vista de los desafíos que afrontan los sistemas de pensiones, "la única solución a largo plazo para obtener mayores ingresos en la jubilación es contribuir más y durante periodos más largos", subrayando que los futuros esfuerzos y negociaciones tienen que concentrarse en cómo lograr ambos objetivos.

Crecimiento de fondos privados de pensiones

El informe pone de relevancia los cambios acontecidos en el panorama de los sistemas de pensiones en las últimas décadas ante los problemas de sostenibiliad fiscal para las pensiones públicas, que han recortado los beneficios ofrecidos, mientras ha aumentado la importancia de acuerdos de pensiones en los que la inversión en activos servirá para financiar los beneficios futuros.

En este sentido, el documento destaca que la ratio de activos acumulados en fondos privados de pensiones en relación al PIB se ha incrementado en todos los países de la OCDE entre 2000 y 2015, superando el 50% del PIB en diez países a principios del año 2000 y en 13 a finales de 2015.

Asimismo, el número de países donde los activos de estos fondos de pensiones privados representaban más del 100% del PIB ha pasado de 4 a 7 en los últimos 15 años, incluyendo Dinamarca (205%), Países Bajos (178,4%), Islandia (157,7%), Canadá (156,9%), Estados Unidos(132,9%), Suiza (123%) y Australia (122,2%).

En el caso de España, este porcentaje ha pasado del 7,5% del PIB en el año 2000, hasta el 14,3% en el año 2015, situándose en el puesto 19 de los países de la OCDE.

A este respecto, la OCDE apunta el creciente papel desempeñado por planes de pensiones con contribuciones definidas, donde hay un vínculo directo entre las contribuciones, los activos acumulados y los beneficios en la jubilación, aunque la OCDE advierte de que, a pesar de las ventajas que presentan, estos acuerdos ponen la mayor parte del riesgo del ahorro para la jubilación y la toma de decisiones en manos de particulares.

"Las pensiones de contribuciones definidas ofrecen algunas ventajas en el actual entorno de envejecimiento de la población, bajo crecimiento y bajos tipos de interés, pero al soportar los individuos más riesgo y responsabilidad en la gestión de sus finanzas para la jubilación, necesitamos concentrarnos en mejorar su diseño", declaró Ángel Gurría, secretario general de la OCDE.

De este modo, los autores del informe subrayan la importancia de que los consumidores reciban una apropiada asesoría financiera de cara a su jubilación, así como la puesta en práctica medidas para garantizar la mitigación de los conflictos de intereses que pudiesen surgir, además de la adecuada cualificación de los asesores.