Publicado: 01.11.2016 19:11 |Actualizado: 08.11.2016 20:00

El mal negocio del plan de pensiones privado: un 2,31% de rentabilidad anual

A ello hay que restarle las comisiones de gestión, que ascienden por término medio al 0,8% y constituyen una importante fuente de ingresos para la banca; así como el efecto de la inflación acumulada.

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Manifestante con un pancarta en una protesta contra los recortes. AFP

Manifestante con un pancarta en una protesta contra los recortes. AFP

MADRID.- Las crecientes dificultades de la Seguridad Social para cuadrar sus cuentas han hecho que las entidades financieras intensifiquen sus ofertas de planes privados de pensiones, cuyo periodo de mayor actividad coincide con los últimos meses del año, cuando todavía es posible aprovechar las ventajas fiscales que ofrece este instrumento de ahorro a largo plazo.

Sin embargo, los planes de pensiones no atraviesan hoy por hoy momentos muy boyantes: según datos de la patronal del sector, Inverco, correspondientes a septiembre pasado, su rentabilidad media anual en la última década ha sido del 2,31%, menos de la mitad que si se amplía el periodo de cómputo a veinticinco años (4,78%).



Los peores resultados se los anotan sin duda los planes de pensiones del sistema individual, que suelen promover las entidades financieras para todo tipo de personas físicas: los que tienen invertido su patrimonio en renta variable, por ejemplo, se han revalorizado un 1,36% de media anual desde 2007 y los de renta fija a corto, un 1,25%.

A esa rentabilidad puramente financiera hay que restarle las comisiones de gestión, que ascienden por término medio al 0,8% y constituyen una importante fuente de ingresos para la banca; así como el efecto de la inflación acumulada a lo largo de los últimos diez años, que ha sido del 12,1%.

Si la rentabilidad financiera es exigua, cuando no negativa, la fiscal va en retroceso: hasta 2014, la aportación máxima desgravable en el IRPF oscilaba entre los 10.000 y los 12.000 euros anuales, pero en 2015 bajó a 8.000, salvo casos excepcionales. Además, el ahorro de impuestos es en realidad un diferimiento, pues el contribuyente tiene que pagarlos cuando rescata el plan.

Junto al individual con sus diferentes modalidades (renta fija a corto, renta fija a largo, renta fija mixta, renta variable, renta variable mixta y garantizados), existen otros dos sistemas: el de empleo, que promueven las empresas para sus trabajadores, y el asociado, dirigidos a los miembros de algunas entidades o sindicatos.

Tanto a los planes de pensiones del sistema de empleo como a los del sistema asociado les está yendo mejor que a los individuales, pues su rentabilidad media en los últimos diez años ha sido del 3,15% y 2,93%, respectivamente; aunque también se sitúa por debajo de la resultante para un periodo de veinticinco (6,18% y 5,93%).

En conjunto, hay en España 9.899.337 partícipes de planes de pensiones, según los datos de Inverco referidos a septiembre. La mayor parte de ellos pertenecen al sistema individual (7.803.714); a los de empleo están adscritos 2.029.844 y a los asociados, 65.779.