Publicado: 29.09.2016 20:16 |Actualizado: 30.09.2016 07:00

La recaudación por cuotas de la Seguridad Social sigue sin alcanzar el nivel previo la crisis

La persistencia de una alta tasa de paro, la mala calidad del empleo que se está creando y las bonificaciones empresariales lastran los ingresos del sistema.

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Una oficina de la Tesorería de la Seguridad Social. E.P.

Una oficina de la Tesorería de la Seguridad Social. E.P.

MADRID.- Pese al aumento del número de afiliados durante los últimos dos años, la recaudación por cuotas de la Seguridad Social es todavía claramente inferior a la existente antes del estallido de la crisis. El mantenimiento de una alta tasa de paro, la pérdida de la calidad en el empleo y las bonificaciones concedidas a los empresarios explican esa circunstancia, que amenaza a la estabilidad del sistema.

Las cotizaciones sociales aportaron en los ocho primeros meses del año un total de 67.853 millones de euros, frente a los 71.147 millones del mismo periodo de 2008, con un descenso del 4,6%, según datos oficiales. Esa bajada es inferior a la de ejercicios anteriores, pero revela que las cuentas de la Seguridad Social siguen sufriendo los efectos de la crisis y de las políticas adoptadas para afrontarla.



Desde 2008, la recaudación por cuotas experimentó una caída progresiva, coincidente con la brutal destrucción de puestos de puestos de trabajo que sufrió España a partir de entonces. Entre aquel año y 2013, en que el número de personas ocupadas tocó suelo, la Seguridad Social perdió cerca de tres millones de afiliados, al pasar de 19.136.000 a 16.299.000.

Como consecuencia de ello, los ingresos retrocedieron hasta los 96.389 millones de euros, muy lejos de los 108.863 millones de 2008. La cotización media, sin embargo, subió a lo largo del periodo (de 5.689 a 5.913 euros anuales), debido a que el ajuste laboral se cebó con los trabajadores más precarios, aunque también fue muy duro para quienes disfrutaban de una situación teóricamente estable.

Cuando la crisis empezó dar tregua y los empresarios decidieron ir recomponiendo sus plantillas, la afiliación volvió a crecer poco a poco y con ella los ingresos de la Seguridad Social. 2013 cerró con 16.299.000 cotizantes, que en 2014 ya eran 16.556.000 y llegaron a 17.087.000 en 2015, mientras la recaudación pasaba de 96.389 a 97.763 y a 99.396 millones de euros en los mismos años.

La cotización media, en cambio, fue descendiendo por las especiales características de la recuperación del mercado laboral, sustentada en contratos temporales, mal pagados y bonificados por el Gobierno. De los 5.913 euros anuales por trabajador registrados en 2013 se bajó a 5.904 en 2014, si bien el mayor descenso se produjo en 2015, cuando bajó a 5.812 euros, el peor dato desde 2008.

La pérdida de recaudación durante la crisis ha coincidido con un incremento de los gastos en pensiones, debido a que las personas que se iban jubilando habían cotizado más durante su vida laboral. Para hacer frente a los pagos, la Seguridad Social ha recurrido al su Fondo de Reserva (la llamada hucha de las pensiones), que el Gobierno de Mariano Rajoy ha reducido sustancialmente.