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Los repartidores de Bimbo fuerzan el primer 'ERE' de autónomos en España

La empresa mexicana se sienta tras la absorción de Panrico a negociar con CCOO y UGT un acuerdo colectivo para el cese de cientos de Trabajadores Autónomos Dependientes en una iniciativa pionera en España.

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Los repartidores de Bimbo fuerzan el primer 'ERE' de autónomos en España

¿Un ERE para trabajadores autónomos? ¿Con una negociación forzada por una huelga? Algo así, aunque con otra terminología formal, es lo que ha ocurrido en Bimbo, empresa a la que sus repartidores han acabado forzando con un paro a negociar las indemnizaciones con las que van a salir de ella varios centenares de Trade (Trabajadores Autónomos Dependientes) tras absorber Panrico.

Se trata de una de las primeras, si no la única, negociaciones de ceses colectivos en el sector de los autónomos, en los que, al no estar vinculados con las empresas mediante normas laborales, no existen las figuras del ERE (Expediente de Regulación de Empleo) ni del despido colectivo.

Tanto Bimbo como Panrico utilizan para el reparto la figura del Trade (Trabajador Autónomo Dependiente), creada en el Estatuto de 2007 para regularizar la figura del “falso autónomo” que opera en precario dentro de una organización productiva. Lo son quienes trabajan “de forma habitual, personal, directa y predominante” para un cliente “del que dependen económicamente por percibir de él, al menos, el 75 por ciento de sus ingresos”, y al que están ligados por un contrato mercantil.

“La figura del Trade es habitual en sectores como las cooperativas cárnicas, el transporte y la paquetería, que son sectores con elevada conflictividad”, explica Álvaro Bajén, abogado y doctor en Derecho con una tesis sobre los autónomos. “La negociación colectiva de los Trade, figura que se creó para regular el fraude de los falsos autónomos, no está bien regulada, hay lagunas”, anota Ruth Vallejo, profesora de Derecho Laboral en la Universidad de Zaragoza.

El conflicto de Bimbo y Panrico

El conflicto de Bimbo tiene su origen en la compra, en 2015, de la empresa catalana Panrico –fabricante de populares productos de bollería como Donuts y Bollycao- por la mexicana Bimbo, que adquirió por 190 millones de euros su participación mayoritaria en la primera al fondo de inversión Oaktree.

La operación parecía cerrada en la parte industrial después de que la Comisión Nacional de la Competencia (CNMC) obligara a vender la rama de pan de molde de Panrico a la firma catalana Adam Foods –Granja San Francisco, Cuétara, La Piara, Phoskitos-, que asumió la distribución este 1 de abril, y en la laboral una vez que el Supremo avaló 589 de los 745 despidos en la firma.

Sin embargo, a la huelga más larga de la que hay noticias en España –ocho meses en la planta de Santa Perpetua de la Mogoda tras el impago de una nómina- a cargo de los empleados de Panrico antes de la venta le seguiría, tras llegar los mexicanos, el histórico plante de los 1.400 autónomos dependientes de la misma empresa, a los que la segregación del negocio del pan de molde iba a reducir los ingresos prácticamente a la mitad.

“La huelga era para forzar una negociación”

“Entendemos que Bimbo, que ya tenía más de mil repartidores autónomos, no puede aguantar 2.500”, señala Carlos Salicio, repartidor de Logroño que lleva 33 años trabajando para Panrico y que forma parte de la Mesa de Tudela, un grupo asambleario en el que se integran los Trade de Euskadi, Navarra, Aragón y La Rioja. Son 150, la mayoría de ellos despedidos hace unas semanas.

“La huelga era para forzar una negociación, y ahora estamos negociando”, explica. En realidad lo están haciendo delegaciones de los sindicatos de clase, como CCOO y UGT. “Nosotros somos asamblearios, no tomamos ningún acuerdo si no lo ratifica la asamblea –señala-. Ellos tienen que negociar y nosotros veremos qué decidimos”.

En Panrico y Bimbo, explica, “tú te pagas los autónomos y pones el vehículo con el que repartes el género que cargas en el almacén de la empresa para la ruta que te asignan. Tienes que tener tarjeta de transporte y no puedes formar parte de una cooperativa. Somos comisionistas”. En esas condiciones, podían llegar a ganar 30.000 euros brutos en un año. Sin embargo, consideran que Bimbo ha incumplido esos contratos mercantiles, lo que les hace acreedores de unas indemnizaciones que saldrán de la mesa de negociación entre empresa y sindicatos, de la que también esperan un programa de bajas que incluya salidas voluntarias. “Es la primera negociación por despidos de Trade de la que tenemos noticias”, explica.

Negociación colectiva

“El Estatuto del Autónomo permite que los Trade creen asociaciones para defender sus intereses y contempla que puedan afiliarse a sindicatos si no tienen empleados a su cargo”, explica Vallejo. Sin embargo, apenas lo hacen. De hecho, en el caso de Bimbo-Panrico son CCOO y UGT, entidades que llevaron la negociación de los asalariados, los que llevan la negociación de los ceses e indemnizaciones, contempladas en la ley cuando la relación mercantil se rompe por decisión del cliente.

Panrico, por otro lado, era de las pocas empresas en las que sí había un Acuerdo de Interés Profesional, una figura similar a la negociación colectiva específica para los Trade.

“Lo que sería un ERE como tal no existe para los autónomos, pero sí es posible cierta negociación colectiva”, explica Bajén, que apunta la existencia de una figura comunitaria como los Fondos de Globalización –apenas utilizada en España- que permite financiar con cargo a los Fondos Estructurales de la UE acciones de formación para que los trabajadores por cuenta propia migren a otros sectores.