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Repsol no pagará dividendo extra con los fondos de Gas Natural

Brufau no cree que el coche eléctrico sea competitivo antes de 2025 y defiende la renovación del parque actual de vehículos como la mejor solución

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El presidente de Repsol, Antonio Brufau, durante su intervención en la junta de accionistas de la compañía. EFE/ Ballesteros

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha descartado este viernes ante los accionistas de la petrolera que los ingresos de 3.800 millones de euros obtenidos con la venta del 20% de Gas Natural Fenosa al británico CVC no se destinarán en parte a pagar un dividendo extraordinario, aunque ha asegurado que el objetivo del grupo es "volver a ese camino" de una retribución de un euro por acción comprometida en el pasado "lo más pronto posible".

Preguntado por un accionista en el transcurso de la junta general del grupo en Madrid, Brufau dijo que estos recursos se emplearían en oportunidades para hacer crecer los resultados y devolver el dividendo a los niveles que pagaba antes de la compra multimillonaria de la petrolera canadiense Talisman hace tres años.

"Nuestro objetivo es volver al camino de 1 euro por acción tan pronto como sea posible y espero que usted tenga noticias más pronto que tarde", dijo en alusión a la presentación del nuevo plan estratégico que hará el mes que viene y que previsiblemente incluirá guías sobre futuros dividendos.

Repsol tuvo que recortar un 20% el dividendo hasta los 0,80 euros anuales a principios de 2016 tras incurrir en pérdidas en el año anterior en medio del desplome del mercado petrolero internacional.

En esta junta general de accionistas se aprobó aumentar la retribución al accionista hasta los 0,9 euros por título, mediante la fórmula de scrip dividend, junto con una reducción de capital mediante la amortización de acciones propias que eleva el beneficio de la acción.

Brufau no ve "muy positiva" la tensión en los precios del petróleo por la crisis de EEUU e Irán

En su discurso ante la junta general de accionistas de la compañía, Brufau ha asegurado que la tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán que ha disparado los precios del petróleo en esta semana "no es muy positiva", y se ha mostrado partidario de que los precios del crudo "funcionen por las reglas de mercado".

El presidente de la multinacional petrolera española vaticinó un escenario medio de precios del crudo en torno a los 60 o 70 dólares el barril, después de registrar una media de 66,8 dólares en el primer trimestre de este año.

Así, consideró que la tendencia al alza en los precios del petróleo iniciada a finales del año pasado, después de que las reglas de oferta y demanda se hayan estabilizado, "se va a mantener en 2018", aunque lejos de los niveles alcanzados hace cuatro o cinco años de "100 y pico dólares" el barril.

El presidente de Repsol, Antonio Brufau (d) y el consejero delegado Josu Jon Imaz (i), durante la junta de accionistas de la petrolera. EFE/ Ballesteros

Además, el presidente de Repsol ha defendido que, a día de hoy, la mejor solución para reducir las emisiones de CO2 en el sector de la movilidad "no es el coche eléctrico, sino la revisión de la flota actual" de vehículos, asegurando que la competitividad de éste no llegará antes de 2025.

En su discurso en la junta, Brufau subrayó que a este respecto hay que "evitar un cierto ilusionismo", ya que el coste asociado a la subvención de un coche eléctrico permitiría renovar entre siete y ocho coches actuales de combustión interna "para conseguir" el mismo objetivo.

El presidente de la petrolera aseguró que el coche eléctrico será "una gran oportunidad", en la que Repsol estará. "Pero hay que estar cuando toque estar", añadió el directivo, quien subrayó que el vehículo eléctrico todavía tiene que "solucionar muchos temas para ser competitivo". Así, Brufau vaticinó que esta competitividad del coche eléctrico no llegará antes de 2025, con retos a superar como la disponibilidad de metales como el cobalto, las emisiones de CO2 generadas en la fabricación de la batería o que su desarrollo esté asociado a la penetración renovable en el mix eléctrico.

Brufau señaló que el sector energético se enfrenta al desafío de "revisar el actual modelo hacia uno menos intensivo en carbono", que debe tener como pilares la seguridad de suministro, la universalidad, la competitividad y la sostenibilidad. Además, advirtió que en ese camino hacia un nuevo modelo energético debe primar "que los costes no perjudiquen la competitividad" de la industria española, ya que si no es así "se hará un flaco favor a la economía de nuestro país".

El presidente de Repsol, Antonio Brufau (d) y el consejero delegado Josu Jon Imaz, a su llegada a la junta de accionistas de la petrolera. EFE/ Ballesteros

Por su parte, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, afirmó que la compañía está preparada para "afrontar la transición energética" y el nuevo ciclo de crecimiento sostenible que prever abrir con su nuevo plan estratégico, que presentará el próximo 6 de junio.

El directivo valoró el desempeño de la compañía en 2017, un ejercicio en el que la gestión con foco en la creación de valor, así como la flexibilidad y la diversificación que proporciona la integración de los negocios, impulsaron los beneficios de la empresa.

Asimismo, Imaz destacó la fortaleza de los negocios de la petrolera, que se demuestra en un breakeven de flujo de caja más bajos del sector, en la apertura de nuevos negocios y en una capacidad de crear valor superior a la de sus competidores.