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Santander negocia con los sindicatos otro ajuste de plantilla tras la compra del Popular

El banco de Ana Botín contrata a una empresa de recolocación para los empleados que salgan por la integración de los servicios centrales de ambas entidades

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Entrada de la sede corporativa del Banco Santander en Boadilla del Monte (Madrid). REUTERS

El banco Santander ha iniciado este viernes las negociaciones con los sindicatos de cara a un posible ajuste de plantilla tras la absorción de Popular, un movimiento esperado después de que el banco anunciara sinergias millonarias y la intención de mejorar la eficiencia del negocio.

"Santander actuará bajo el criterio de meritocracia, con la idea de aprovechar el mejor talento de ambas entidades y hará un esfuerzo especial para que las salidas que se produzcan como consecuencia de esta integración se realicen en buenas condiciones, de acuerdo con los representantes de los trabajadores y aprovechando al máximo la movilidad interna", dijo el banco en una nota.

El banco de Ana Botín ha explicado que va a utilizar a una empresa de recolocación para facilitar la ocupación de los empleados afectados.  La entidad ha asegurado que en anteriores procesos de reordencación de su plantilla esta fórmula facilitó la ocupación del 80% de los empleados que salieron de la entidad y que quisieron seguir trabajando.

La intención de la negociación con los sindicatos es integrar las plantillas de los servicios centrales de Santander España y Popular tras la adquisición de esta última a comienzos de junio, una operación con la que el banco se comprometió a realizar sinergias y mejorar la eficiencia del negocio combinado.

La entidad cántabra ha explicado que realizará el ajuste bajo un criterio de meritocracia con la intención de "aprovechar el mejor talento" de ambas entidades y ha defendido que realizará un "esfuerzo especial" para que las salidas que se produzcan en el proceso se realicen en "buenas condiciones", de acuerdo con los representantes sindicales y aprovechando la movilidad interna hacia otras entidades del grupo.

Los sindicatos han señado que están dispuestos a escuchar los planteamientos de Santander siempre y cuando el redimensionamiento de las plantillas que se pretende acometer se aborde mediante prejubilaciones y bajas incentivadas, "respetando siempre los derechos adquiridos de los trabajadores" y a través de "vías no traumáticas".

Después de sendos ERE

Este ajuste se llevará a cabo después de que tanto Santander como Popular aplicaran el año pasado sendos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE).

La reordenación de la primera entidad afectó finalmente a 1.380 trabajadores de Santander España, pero se incluyeron en el ERE 680 empleados. De estos, 300 correspondían a Santander España y 380 al centro corporativo.

Por su parte, el ERE presentado por Popular en 2016 se cerró en julio de este año con la salida de 2.592 trabajadores, el 17% del total, además del cierre de unas 300 oficinas del total de 2.093 sucursales con las que contaba la entidad, de forma que desapareció el 14% de su red comercial.

Tras la absorción de Popular, Santander cuenta con 200.949 empleados, de los que aproximadamente un 6% correspondería a Popular, puesto que al cierre del primer trimestre (la última vez que presentó resultados) contaba con 15.020 trabajadores, 13.449 de ellos en España.

El número dos de la entidad, José Antonio Álvarez,durante la presentación de los resultados del tercer trimestre, no quiso anticipar ni el número de trabajadores que se verán afectados, ni la forma en la que se aplicará el ajuste, dado que estas decisiones deben ser fruto de un acuerdo con los sindicatos, según apuntó.

"El tema de la integración de sucursales requiere la previa integración tecnológica, lo cual nos lleva al año 2019", recordó el consejero delegado del grupo.

Desde la adquisición en junio, Santander ha saneado el balance de Banco Popular, ha reducido su riesgo inmobiliario y ha lanzado una acción comercial para recuperar la confianza de los clientes y accionistas cuya inversión se vio afectada por la resolución de las autoridades europeas.