Publicado: 26.09.2015 20:55 |Actualizado: 26.09.2015 20:55

Santander se fija como objetivo
llegar a reducir 3.000 millones
en costes en 2018

El banco de Ana Botín dice que la salida a bolsa de sus filiales ya no es una prioridad.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
La presidenta de Banco Santander, Ana Botín. E.P.

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín. E.P.

MADRID.- Banco Santander ha establecido como prioridad para su nuevo plan estratégico 2016-2018 proseguir con su política de ahorro de costes para mantener la rentabilidad del negocio bancario al tiempo que se marcó como objetivo mejorar su capital e incrementar sus dividendos.

En su estreno ante inversores en Londres, Ana Botín, presidenta del banco, aseguró que el banco ampliará hasta 2018 su política de "pay out" (parte de los beneficios dedicada al dividendo) en efectivo, consistente en distribuir entre un 30 y un 40 por ciento de las ganancias. "Generaremos capital de forma consistente y orgánica, para incrementar el dividendo y el beneficio por acción", aseguró la presidenta de Santander, Ana Botín,

Sin dar detalles concretos, la entidad dijo que el dividendo aumentará durante los próximos tres años y el beneficio por acción (BPA) alcanzará un crecimiento de doble dígito en 2018.



Como principales objetivos, la entidad se marcó alcanzar un ahorro de costes de 3.000 millones de euros en 2018 desde 2013. En sus objetivos anteriores, Banco Santander se había marcado para el final del período 2014-2016 ahorrar costes por 2.000 millones, aunque el banco ya cumplió este objetivo en 2015.

Esta política de ahorros se produce en un momento de fuerte competencia bancaria, de tipos en mínimos que presionan sus márgenes financieros y con algunos de sus principales mercados, como Brasil, responsable de un 20 por ciento de sus beneficios ordinarios, en recesión. Respecto a Brasil, la entidad señaló que proseguiría con la política de controlar costes.

Gracias a esta estrategia de ahorro de gastos, la entidad dijo que prevé alcanzar un ROTE (retorno sobre recursos propios excluyendo fondo de comercio) del 13 por ciento en 2018, frente al 11,4 por ciento con que cerró en el segundo trimestre y un objetivo anterior de 12-14 por ciento para 2017.

Además, señaló que se había fijado como objetivo mantener el ratio de eficiencia (una ratio que mide lo que gasta un banco por cada euro que ingresa, mejor cuanto menor es el nivel) por debajo del 45 por ciento para 2018.

Entre las principales novedades, el banco destacó que ya no forma parte de la prioridad del banco la salida a bolsa de sus filiales. Hasta ahora, Santander sopesaba sacar a bolsa su división en el Reino Unido, aunque sin fechas ni plazos.

El broker del banco de inversión Citigroup calificó de sólidos pero anodinos los objetivos de rentabilidad del banco.

En un mercado bajista, las acciones de Banco Santander caían un 0,9 por ciento. En lo que va de año, las acciones de Santander han retrocedido casi un 28 por ciento.

La prioridad, reforzar los niveles de capital

Consciente de la necesidad de mejorar sus ratios de capital, la entidad dijo el miércoles que prevé situar su ratio de core capital 'fully loaded' (totalmente anticipado a la regulación futura del sector) por el mercado en términos de Basilea III por encima del 11 por ciento en 2018, frente a una meta anterior del 10-11 por ciento para 2017. A junio, cerró con un core capital del 9,83 por ciento.

La mejora de los objetivos de capital era una exigencia de los mercados pues la solvencia de Banco Santander es inferior a casi el 11,5 por ciento de la media de los grandes bancos europeos.

Dentro una estrategia basada en el crecimiento orgánico, la entidad señaló en Londres que perseguiría una estrategia "disciplinada" en el apartado de fusiones y adquisiciones como parte de la estrategia de gestión de capital.

Además, la entidad prosiguió con su objetivos de fidelización de clientes y situó este objetivo en los 18,5 millones para 2018 (incluyendo los 1,6 millones de pymes y empresas), lo que permitiría al banco aumentar los ingresos en torno a 3.000 millones de euros, señaló el consejero delegado del banco, José Antonio Álvarez.

Al tiempo, el banco se fijó como una meta alcanzar los 30 millones de clientes digitales para ese año.

En España, la entidad dijo que preveía un crecimiento del beneficio más estable hasta 2018 y una mejora de la rentabilidad ayudado por el incremento en la política de comisiones y una caída del coste del crédito.

En el marco de la reducción sustancial del área de actividades corporativas del grupo, Santander decidió crear una unidad de actividad inmobiliaria en España que integrará tanto las carteras inmobiliarias en extinción como la inmobiliaria Metrovacesa.