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La tabaquera Altadis cierra su planta en La Rioja tras 126 años de historia

De los 466 empleados de la fábrica donde hasta ahora se venía elaborando la marca 'Fortuna', 141 se prejubilan y 262 se recolocan en otros centros de la multinacional

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Entrada de la fábrica de la tabaquera Altadis, propiedad de la multinacional Imperial Tobacco, en polígono de 'El Sequero', en la localidad riojana de Agoncillo. E.P.

Entrada de la fábrica de la tabaquera Altadis, propiedad de la multinacional Imperial Tobacco, en polígono de 'El Sequero', en la localidad riojana de Agoncillo. E.P.

LOGROÑO.- La multinacional tabaquera Altadis concluye este viernes su actividad en La Rioja, con el cierre de la planta que la compañía tiene en el polígono de El Sequero, en Agoncillo, con lo que finaliza 126 años de historia en la región, tras una decisión que la empresa anunció el 19 de enero de este año. El cierre oficial en La Rioja se produce este 31 de diciembre, si bien el pasado el 30 de noviembre, a las 13.14 horas, la planta fabricó su última caja de cigarrillos.

No obstante, en la fábrica riojana se quedarán desmantelándola, hasta que les llegue la edad de jubilación, 19 trabajadores. Otros 33 se trasladarán a la fábrica de Entrambasaguas que la multinacional tabaquera tiene en Cantabria, ocho se irán a Alemania, mientras que otro centenar abandonarán la compañía tras ser indemnizados.

El cese de la planta de Altadis en el polígono riojano de El Sequero se anunció el pasado 19 de enero, en una decisión que afectaba a los 471 trabajadores de la plantilla. Una vez conocida la situación, el Gobierno de La Rioja, a través de la consejera de Desarrollo Económico e Innovación, Leonor González, señaló que era una de las "peores noticias" para la sociedad y la economía riojana, anunciado en ese momento diversas reuniones y encuentros, encabezados por el presidente del Ejecutivo riojano, José Ignacio Ceniceros, para intentar revertir y minimizar esta decisión.

Otras instituciones, partidos políticos y sociedad riojana, en general, mostraron su rechazo a este anuncio. Por su parte, los trabajadores iniciaron una serie de movilizaciones y manifestaciones por las calles de la capital riojana, y en la propia planta, con un encierro incluido del Comité de Empresa, para presionar a la compañía.

Los diferentes negociaciones entre multinacional y Comité se sucedieron, tanto en Londres como Madrid, logrando, el 11 de febrero, ampliar el plazo del cierre, previsto para el 30 de junio, al 31 de diciembre de este año.

El acuerdo definitivo, entre empresa y sindicatos se ratificó el 12 de mayo, por el que de los 466 empleados que tenía en ese momento la compañía, 141 se prejubilarían y habría recolocación interna para 262.