Publicado: 05.09.2016 17:13 |Actualizado: 05.09.2016 17:13

Telefónica da primer paso para reducir su deuda con la salida a bolsa de su filial de redes y antenas

La multinacional española colocará al menos un 25% de Telxius, pero mantendrá el control. Además, estudia vender parte de O2, conservando igualmente una participación mayoritaria

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El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en la última junta de accionistas de la compañía. EFE

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en la última junta de accionistas de la compañía. EFE

MADRID/SANTANDER.- Telefónica pone en marcha un amplio paquete de medidas para reducir su alta deuda y convencer al mercado de la sostenibilidad de su elevada remuneración al accionista. El primero de estos pasos es la salida a bolsa de su filial de infraestructuras Telxius. A ello le seguirá  la venta o colocación en mercado de una participación de su filial británica O2, una sólida generación de flujo libre de caja y la eventual emisión de deuda híbrida.

El grupo, con una deuda de más de 52.500 millones de euros y acuciado por las agencias de rating tras el veto de la Unión Europea a la venta de O2 a Hutchison, se ha marcado finales de 2017 como fecha límite para reducir su ratio de deuda a 2,35 veces el resultado bruto (Oibda) desde las 3,2 veces de junio de 2016.



En un encuentro informal con prensa previo a su comparecencia en las jornadas sobre telecomunicaciones organizadas por Ametic y la UIMP, el presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete, explicó las palancas que utilizará para reducir deuda.

La primera será la oferta pública de venta de acciones (OPV) de Telxius antes de finales de año. Telefónica tiene la intención de sacar a Bolsa un mínimo del 25% de su filial de redes y antenas Telxius dentro de "tres o cuatro semanas" mediante una colocación acelerada, una operación en la que la compañía asegura que no sacará a los mercados más del 50% del capital con el objetivo de seguir manteniendo el control de la filial.

Telxius controla 16.000 torres de telecomunicaciones inalámbricas móviles y  65.000 kilómetros de cable submarino de fibra óptica

Pallete explicó que la participación a la venta será inferior al 50% de Telxius, ya que la compañía no puede ceder el control de sus activos físicos, dada la importancia de las infraestructuras para su negocio y la necesidad de que mantengan su valor.

La desinversión en esta filial, que cuenta con un resultado bruto antes de amortizaciones (Oibda) cercano a 300 millones de euros, podría inyectar unos 1.500 millones de euros en caso de venderse alrededor del 40% del capital, según cálculos de analistas. Álvarez-Pallete señaló que la compañía ya ha hecho algún sondeo en el mercado, pero la cantidad final dependerá del apetito inversor que encuentren y del rango de precios que se fije.

La cartera de activos de Telxius se compone de alrededor de 16.000 torres de telecomunicaciones inalámbricas móviles situadas en España, Alemania, Brasil, Perú y Chile, así como de aproximadamente 65.000 kilómetros de líneas de cable submarino de fibra óptica, de los que 31.265 kilómetros son propiedad de Telxius, así como 71 puntos de presencia en 19 países.

Venta de "algún activo menor"

La OPV de Telxius se complementará con la venta de "algún activo menor" y con la enajenación parcial de la filial británica de móviles O2, una operación que inyectaría unos 2.100 millones de libras (unos 2.500 millones de euros), suponiendo una colocación del 25% por ciento de la británica, según cálculos de analistas de Bernstein. "Hemos decidido que no vamos a vender el control de O2 (...) En las próximas semanas decidiremos si es una salida a bolsa o es una entrada de accionistas a nivel de O2 en Reino Unido", explicó Pallete, que no descartó tampoco emitir deuda híbrida, que computa parcialmente como capital.

"Si tomáramos la decisión hoy o dentro de unas pocas semanas, todavía podríamos colocar antes de que acabara el año una participación de O2", agregó. El presidente de Telefónica remarcó que, que tras el veto de Bruselas a la venta de su filial británica a Hutchison para su fusión con Three pese a las numerosas contrapartidas presentadas por el comprador, el grupo ha decidido dejar este proceso atrás y O2 está actualmente "mejor dentro que fuera" de Telefónica.

Pero el principal motor de este desapalancamiento será orgánico. Pallete confía en que el flujo de caja libre de Telefónica alcance el entorno de los 4.000 millones de euros en el segundo semestre de 2016 y siga creciendo en 2017, un año en el que también prevé mejorar el Oibda. "Tenemos que ir demostrando trimestre a trimestre que la caja crece y que todo eso es compatible con reducir deuda", explicó Pallete.

No serán objeto de venta las participaciones en Prisa o BBVA, explicó, mientras que en Indra , la compañía ha venido reduciendo su control accionarial hasta menos del 3% actual.

Telefónica mantendrá su reparto de dividendos de 0,75 euros por acción, si bien podría volver al reparto parcial en acciones

Todas estas acciones permitirán a Telefónica mantener su elevado reparto anual de dividendos, 0,75 euros por acción, mientras reduce deuda, aunque explicó que podría volver al reparto parcial en acciones. "Dije en la conference call 'juzguémoslo a final de año' porque creemos que si las cosas van como hasta ahora seremos capaces de demostrar a final de año que este nivel de dividendo es sostenible, y, si es necesario para mantener el ritmo de desapalancamiento extender el scrip un año más, lo haremos", declaró Pallete.

Porrogar un año más la formula de 'scrip dividend' un año más, lo que supondría ahorrar alrededor de 1.400 millones de euros de caja tomando como referencia el porcentaje de accionistas que se acogieran a la opción de recibir parte del dividendo en acciones la última vez, alrededor del 80%.
1.000 millones de los seis primeros meses de este año, sería suficiente para desembolsar todo el dividendo en efectivo, lo que supone unos 3.800 millones de euros.


Además, el grupo cuenta con un 4,23% del capital en autocartera, valorado en unos 1.850 millones de euros, pero no prevé venderlo en mercado y tomará la decisión de si amortiza un 1,5 por ciento antes de final de año. "En los últimos meses no estamos comprando autocartera, decidiremos sobre la amortización en el segundo semestre (...) utilizar autocartera para transacciones puntuales lo hemos hecho en el pasado pero no tenemos ninguna intención de colocarla en mercado ni de aumentar el tamaño de la autocartera", explicó.