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Traslado de empresas La gran empresa se va de Catalunya en plena recuperación local

Los anuncios de traslado de tres sociedades del Íbex 35 y otras seis que cotizan en bolsa llegan tras un año en el que, con el ‘procés’ lanzado, la comunidad atraía sociedades con mayor volumen de negocio que las que se iban.

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La gran empresa se va de Catalunya en plena recuperación local. REUTERS/Archivo

¿Todo el dinero, o todos sus dueños, son igual de sensibles a la inestabilidad política? Nadie lo diría. Tampoco en Catalunya, donde el éxodo societario de las grandes empresas se ha activado, al socaire del 1-O y la eventual declaración unilateral de independencia anunciada para este martes, después de un año en el que esa comunidad había revertido la tendencia de los últimos ejercicios y comenzaba a tener un saldo positivo en el balance migratorio de sociedades.

Los datos facilitados por Axesor, la principal entidad española de ráting y monitorización de empresas, permiten constatar cómo, mientras el saldo cuantitativo se reducía aunque seguía siendo negativo, el cualitativo pasaba a ser positivo en los nueve meses previos al 1-O, sin que su convocatoria o los movimientos previos afectaran a esta tendencia, que ya había comenzado a darse en el último trimestre de 2016.

Entre enero y septiembre de 2017, Catalunya vio cómo salían de los registros mercantiles de su territorio 135 empresas más de las que llegaban procedentes de otras zonas (584 por 449), mientras el trasiego de volúmenes de negocio dejaba un saldo positivo de 248 millones: las que se fueron facturan 445 millones al año, mientras las llegadas suman 693.

El resultado de ese balance comercial, fundamental para la financiación de las comunidades por afectar al reparto de la recaudación del IVA y del Impuesto de Sociedades, ya había sido positivo entre octubre y diciembre de 2016, cuando la pérdida de 22 empresas (llegaron 127 mientras se iban 149) arrojó una ‘ganancia’ de 86,9 millones de euros en volumen de negocio importado.

Es decir, que desde que Junts pel Sí y la CUP lanzaron el proceso independentista el pasado otoño, y hasta finales de septiembre, el saldo migratorio de sociedades había comenzado a ser favorable para Catalunya tras un lustro de pérdidas.

Tres del Íbex 35 y seis cotizadas se mudan

Sin embargo, todo apunta a que el balance del último trimestre del año resultará catastrófico para Catalunya, donde a los anuncios de traslado de domicilio de algunas de las principales empresas de la comunidad, animada por un decreto exprés del Gobierno central para facilitarla, se le añade la fuga de cuentas bancarias de particulares a sucursales bancarias de la zona oriental de Aragón, iniciada hace varias semanas e intensificada en los últimos días.

Tras los anuncios de Banc Sabadell y CaixaBank, que han llevado sus domicilios a alicante y Valencia, comenzó un goteo que incluye, además del grueso del grupo de este último banco (Criteria, VidaCaixa Adeslas y Caixabank Asset Management, que son, respectivamente, su hólding de participaciones industriales, su filial de seguros de salud y su gestora de fondos), a Gas Natural-Fenosa, Aguas de Barcelona, la biotecnológica Oryzon, la telefónica Eurona, la textil Dogi International Fabrics, el Banco Mediolanum y la papelera Torraspapel. Los dos bancos y la eléctrica forman parte del Íbex 35, mientras las otras seis cotizan en bolsa.

Mientras tanto, amagan con mudarse en función de cómo evolucionen los acontecimientos otras sociedades como el brócker GVC Gaesco, la vinatera Freixenet, Cellnex, la inmobiliaria Colonial, la aseguradora Catalana de Occidente e incluso, el operador de autopistas Abertis, cuya decisión, en todo caso, requiere el visto bueno de la CNMV por estar en pleno proceso de opa por la italiana Atrantia.
Catalunya arrebata negocio a trece comunidades.

El principal destino de las que sociedades que salen de Catalunya es Madrid, que recibió 256 entre enero y septiembre, seguida a mucha distancia de Andalucía (67) y de comunidades cercanas como la valenciana (64), Baleares (45) y Aragón (37).

Son las mismas que generan los mayores saldos de llegada, que llegan a ser positivos para Catalunya en el caso andaluz (-10) mientras se mantienen negativos con las tres autonomías vecinas (ganan 42 entre las tres) y la capital, que acoge a 45 más de las que cubren el camino opuesto.Las principales pérdidas de volumen de negocio siguen un patrón similar. La mitad de la facturación perdida se muda a Madrid (284,8 millones, con un saldo a su favor de 144) mientras la Comunitat Valenciana y Aragón aparecen como segundo y tercer foco con salidas de 54 y 31 millones, aunque el saldo final se sitúa en 30 en ambos casos.

Con la excepción de Extremadura (-61.004 euros) y las tres anteriores, a Catalunya le sale a ganar el trasvase de volúmenes de negocio con el resto de comunidades; especialmente, con Castilla y León (más de 95 millones), Navarra (212) y Euskadi (119).

El saldo migratorio de sociedades de los nueve primeros meses de este año ha roto la tendencia de los últimos años, en los que tanto la salida de empresas como los volúmenes de facturación que se iban con ellas era muy inferiores a las llegadas.

Así, el saldo de los nueve primeros meses de 2016 alcanzó las 249 bajas (salieron 653 y llegaron 404) mientras la pérdida de facturación se elevaba a 819 millones, a un ritmo de casi tres diarios o más de cuatro por jornada laboral que cuadruplicó, prácticamente, la del año anterior, en el que el déficit se quedó en 213 millones pese a que el saldo migratorio había sido mayor y las salidas superaron en 342 a las llegadas.

Mayores pérdidas con la crisis que ahora

Los movimientos de los años anteriores, para los que Axesor no dispone de datos comerciales, señalan que desde el inicio del ‘procés’ en 2012 Catalunya ha visto marchar 1.709 sociedades más de las que ha recibido desde otros territorios.
Aunque esos mismos datos revelan más tendencias. Una indica que en ese mismo periodo de menos de seis años la comunidad catalana atrajo a más de 3.000 empresas (3.045), una cifra solo superada por Madrid, a la que llegaron 9.516 con un saldo positivo de 2.429.

Tensiones territoriales al margen, las dos locomotoras del Estado siguen siendo, con aportaciones al PIB superiores al 20%, crecimientos anuales por encima del 3,5% y mercados potenciales de más de siete millones de consumidores, los lugares más interesantes del país para los empresarios, atractivos que, en el caso madrileño, aumentan como consecuencia de su apetitoso sistema tributario y sus ventajas fiscales para sociedades y fortunas.

Por otro lado, también indican que la pérdida de empresas fue más intensa en Catalunya durante los primeros años de la crisis: el saldo medio de 2008 a 2011 alcanzó una merma de 562 sociedades, superior a la de 562 del sexenio posterior, en el que esa misma crisis y los primeros ‘brotes verdes’ macroeconómicos convivieron con el ‘procés’.