Publicado: 22.08.2015 20:48 |Actualizado: 23.08.2015 12:04

"Ganamos el mismo dinero vendiendo la leche que tirándola al suelo"

Con la desaparición de la cuota láctea y la llegada del libre mercado, las industrias pagan a los ganaderos por debajo del precio de coste, cuestión que se ve agravada con la pasividad del Gobierno y la crisis económica. El sector teme desaparecer a corto plazo.

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Explotación de C.B. Solapeña del ganadero Tómas Gutierez Verdek en Vizcaya. ARCHIVO

Explotación de C.B. Solapeña del ganadero Tómas Gutierez Verdek en Vizcaya. ARCHIVO

MADRID.- "La ministra vive de espaldas a la realidad. Estamos ahogados, agonizando, viviendo una situación insostenible. Muchos hemos tenido que pedir créditos". Así habla el ganadero Rafael Velarde Quintana, sobre la "crisis de los precios de la leche" producido ante la falta de acuerdo entre el Gobierno, las empresas y los dueños de las granjas.

Velarde lleva 22 años a cargo de la explotación ganadera que hay en el valle de Soba, Cantabria. Nació y se crió entre estas montañas y habla con orgullo de su profesión, trabajo por el que tiene a 40 vacas a su cargo y de las que saca leche para un quesero de la zona. "Vendamos o tiremos la leche, perdemos dinero. Es un producto perecedero y si no la vendes al precio que la industria te dice, que es bajísimo, no te la recogen", añade el ganadero, que define la situación del sector lácteo como "caótica".

La desaparición de la "cuota láctea", la crisis económica y la llegada del libre mercado con el que las empresas deciden dónde comprar y cuánto pagar por la leche han hecho que los créditos, el aumento de la producción o la venta de propiedades sean las únicas maneras que los ganaderos conozcan para llegar a fin de mes.



Las "cuotas lácteas" nacieron en 1984 en Europa para limitar el gasto público y controlar la producción, estabilizando así los precios e ingresos de los productores. Vigentes hasta el pasado mes de abril, su implantación ayudó a mantener la actividad en las regiones menos competitivas, que ahora se sienten amenazadas.

En Europa ya se han tomado medidas para solucionar esta situación. En Francia, Gobierno, empresas y ganaderos han llegado a un acuerdo por el que no se puede pagar menos de 34 céntimos por litro, un precio que cubriría los costes de producción también en España. Sin embargo, ni Gobierno ni industria están dispuestos a encontrar soluciones.

Vacas de la explotación C.B. Solapeña en Vizcaya. ARCHIVO

Vacas de la explotación C.B. Solapeña en Vizcaya. ARCHIVO

La gallega Isabel Villalba tiene 42 años, lleva nueve de ellos siendo ganadera y es responsable del Sindicato Labrego Galego. Según explica, en toda la comunidad autónoma sólo quedan 9.900 explotaciones y "más del 30% de las granjas en Galicia reciben por cada litro de leche menos 26 céntimos"

Villalba habla del artículo 2 de la Ley 15/2007 de Defensa de la Competencia, por el cual una posición de dominio, como la que tiene la industria sobre ellos, es sancionable. "Deberían multar a aquellos que pagan por debajo del precio de coste y que incumplen contratos firmados. Estamos totalmente indefensos", continua diciendo la productora.

El testimonio de la ganadera concuerda con el de otro compañero de profesión, Eliseo Cebreiro, de 55 años y ciudadano de A Coruña. Para ambos es "injusto e inmoral" que encima el Gobierno les culpe a ellos y a su falta de organización dentro de las cooperativas.

La explotación gallega de Eliseo Cebreiro empezó con 6 vacas y 6 novillos y actualmente posee 300 cabezas de ganado (140 vacas en ordeño) que dan de comer cada mes a siete familias. Este veterano aclara que ha ido quedándose con las tierras y las reses de todos los que han abandonado en estos años. "¿Por qué pagan más a unos que a otros si la leche es de la misma calidad? ¿Por ser gallego tengo que cobrar menos? Están en juego la vida de muchas personas. Trabajamos para alimentar a la población y ni la industria ni el Gobierno nos tienen en cuenta", añade.

Granja de Rafael Velarde Quintana, en el Valle de Soba (Cantabria). PUBLICO

Granja de Rafael Velarde Quintana, en el Valle de Soba (Cantabria). ARCHIVO

Como él, muchos ganaderos no entienden por qué desde el fin de la "cuota láctea" su leche ha bajado hasta precios tan bajos como son los 16 céntimos por litro, precio hasta ahora sólo pagado por las empresas para adquirir la leche en polvo. "No podemos dar menos comida a nuestras vacas ni ahorrar más en maquinaria, estamos viviendo al límite", cuenta Guillermo desde Tineo, Asturias.

Este trabajador, de 46 años, lleva toda su vida en el negocio familiar, una granja que a día de hoy tiene unos 60 animales que producen 300.000 litros cada campaña. "Con Central Lechera Asturiana no hemos tenido problemas de recogida pero sí de precios", admite Guillermo.

En el País Vasco, la explotación C.B. Solapeña de Vizcaya está a cargo de Tómas Gutierez Verdek, de 64 años. Situado en Carranza, este negocio, también familiar, empezó con 12 vacas. Ahora posee 120 vacas, de las cuales 60 son de ordeño, que producen 25.000 litros diarios. "No pensé llegar a mi edad con estos problemas. Trabajo 14 horas diarias 365 días al año y no veo el dinero", señala. 

Este ganadero narra cómo no tienen ni para pagar la luz, incluso con los créditos y las ayudas de la Política Agrícola Común de la Unión Europea (PAC). "Estoy sujeto a las decisiones de las empresas, que me pagan 27 céntimos el litro", remarca.

El productor, a punto de jubilarse, pierde dinero todos los días y manifiesta cómo las industrias pretenden destruir las cooperativas desde dentro. "El Gobierno nos dice que no nos organizamos, pero eso no es cierto. Estamos en cooperativas y las empresas compran leche sólo a particulares de dentro de la organización en lugar de a todos. Eso produce que nos rompamos", añade.

La gallega Isabel Villalba con sus vacas en su explotación de Galicia. ARCHIVO

La gallega Isabel Villalba con sus vacas en su explotación de Galicia. ARCHIVO

El Gobierno, impasible con la crisis y cómplice de la industria

"Es cierto que las leyes de la competencia dicen que está prohibido fijar precios pero esas mismas leyes también dicen que no se puede vender a pérdidas y se está haciendo". Así habla Andoni García Arriola, miembro de la Comisión Ejecutiva de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), presente en las reuniones que han mantenido los productores, las industrias y la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina.

"El propio ministerio reconoce en las juntas esta situación de caos y lejos de intentar atajar este problema, lo permite", añade. Estas citas, que se llevan celebrando desde hace meses, tenían como objetivo solucionar el problema originado a raíz de la desaparición de la "cuota láctea"; y sin embargo, tal y como nos cuentan miembros de COAG, ni las industrias han aportado soluciones ni el Gobierno se las ha exigido.

Desde COAG sospechan que se esté impulsando un nuevo modelo productivo, similar al porcino, en el que el sector se ha integrado y han desaparecido los ganaderos

García Arriola considera que quizás desde el Ejecutivo, y con ayuda de las empresas, se esté impulsando un nuevo modelo de producción de leche, similar al porcino o al aviar, donde se ha integrado todo el sector y han desaparecido los ganaderos. "El sector lácteo es minoritario y si se quiere cambiar el modelo, que nos lo diga. Es la única explicación que hay a que dejen que la industria nos presione así".

Según los ganaderos, la industria juega con los precios, intimida y cumple sus amenazas. Pero estas irregularidades no han pasado desapercibidas para la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Varias industrias lácteas fueron sancionadas el pasado 3 de marzo, con una suma total de 88,2 millones, por prácticas anticompetitivas como el intercambio de información y acuerdos para coordinar los precios de compra de la leche.

Los únicos que tienen autorización para fijar los precios son las Organizaciones de Producciones Agrarios, una nueva figura que surgió tras el "paquete lácteo" que se aprobó por el Ejecutivo de Rajoy. Sin embargo, se han intentando hacer en Castilla y León y, según miembros de COAG, no han funcionado por la presión de la industria.

Datos sobre el precio pagado por las industrias a los ganaderos y cooperativas por la leche en cada una de las comunidades autónomas. La diferencia entre unas y otras llega a ser hasta de 18 céntimos/litro. COAG

Datos sobre el precio pagado por las industrias a los ganaderos y cooperativas por la leche en cada una de las comunidades autónomas. La diferencia entre unas y otras llega a ser hasta de 18 céntimos/litro. COAG

La desaparición de las cuotas ha supuesto un incremento producción en España (4%) y en la UE; es decir, que se produce más de lo que se necesita. "Hay dos crisis en Europa: se han eliminado los elementos de control y los precios no paran de bajar", explican miembros de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos.

La criris de la leche, en cifras

El sector lácteo supone más del 1,2% PIB, unos 12.700 millones de euros, y da empleo a 60.000 personas, según la última Memoria de la Interprofesional del sector lácteo (Inlac). Sin embargo, las explotaciones, muchas de ellas sostén de la economía de los pueblos de montaña, siguen desapareciendo. Por poner un ejemplo, de las 3.800 explotaciones de leche que había en Cantabria en 2001, solo quedan 1.500 actualmente. 

El precio del litro de leche en España antes de la crisis (diciembre 2013) rondaba los 38 céntimos, mientras que este verano de 2015 el precio se sitúa en los 29 céntimos, según la Comisión Europea. Además, según los datos más recientes correspondientes a 2014, la producción de leche durante un año natural en España, de enero a diciembre, es de 6.552.424.731 toneladas.