El Juzgado de Instrucción número 4 de San Sebastián ha sobreseído el caso contra el alcalde socialista de la ciudad, Odón Elorza, por el hecho de que la enseña española no ondee en el Ayuntamiento.
Elorza había negado ante la titular del juzgado los presuntos delitos de desobediencia, prevaricación y abandono de funciones que le imputaba el sindicato conservador de funcionarios Manos Limpias.
La ausencia de la bandera rojigualda de la mayor parte de los ayuntamientos vascos y edificios oficiales se ha convertido en los últimos meses en una fuente más de polémica en Euskadi. Pero no es la primera vez. A finales de los 80 y a lo largo de los 90, la colocación de la enseña en el Consistorio de Bilbao el Día Grande de las fiestas daba lugar a graves disturbios, que con los años fueron decayendo hasta su práctica extinción. La polémica apenas duraba un día. Ahora, en cambio, tiene visos de prolongarse en instancias judiciales.
Huele a lo que huelen los peones memos, o la asociacion de "ecuatorianos" que surgio despues de lo de la t-4 y que ninguno de los ecuatorianos de verdad conocia, huele a 4 gatos ultra disfrazandose de gran colectivo para hacerle el juego al PP.
Nicodemo chiquitin, ¿que hay del buen monton de alcaldes del PP que en el Pais Vasco tampoco ponen la bandera española?, no veo que corras a denunciarles por incumplir la ley, o que ladrases las mismas incongruencias cuando gobernaba Aznar, ¿es simple ignorancia o eres asi de hipocrita y payaso?
dicho sindicato apenas se conoce que desarrolle algún tipo de actividad sindical, sin embargo su actividad judicial sí ha sido muy activa, con todo tipo de denuncias, querellas y acusaciones. Acciones judiciales contra diversas entidades y organismos, muchas veces a la búsqueda de cierta notoriedad pública, como las presentadas en diversas ocasiones contra Jordi Pujol, Xabier Arzallus, Joaquín Leguina, Baltasar Garzón o Manuel Chaves, o su intento fallido de personarse en el caso Gescartera. Con todo, hay otra serie de denuncias y actuaciones de “Manos Limpias” que muestran claramente la orientación ideológica del supuesto sindicato: denuncias contra piquetes en las huelga del Metro o en las movilizaciones de ganaderos, contra el Teniente Coronel del Ejército que se declara homosexual, contra aquellos que modificaban las matrículas de sus coches en Cataluña para adecuarlas al nombre catalán de las provincias, contra las parejas de hecho, contra la quema de banderas españolas en partidos de fútbol, propuestas para modificar el color de la bandera de la Comunidad de Madrid (actualmente es rojo, caso SEVERO OCHOA, etc
La realidad nos muestra que este hombre, más que a la integridad moral, a lo que se acerca es al integrismo: al más rancio integrismo ultraderechista y nacional-católico. Miguel Bernard fue vicepresidente de la Fuerza Nueva y del Frente Nacional de Blas Piñar, organizaciones que aglutinaban a los sectores del franquismo más resentido y autoritario. En 1994, tras la disolución del Frente Nacional, surgido en torno a Fuerza Nueva para imitar el modelo francés de Le Pen, Bernad funda Derecha Española, partido que logra insignificantes resultados en las municipales de 1995, y que, en vista de los mismos, renuncia presentarse a las generales del año siguiente. Por esa época, en mayo del 95, Miguel Bernad decide emprender una nueva estrategia para colmar su afán de notoriedad y funda el sindicato fantasma “Manos Limpias”, con sede en la madrileña calle Quintana, donde en el 2000 ofrece cobijo a otro sindicato ultraderechista: FNT (Fuerza Nacional del Trabajo), que hasta entonces compartía local con la AUN del violento Ynestrillas en la calle Fuencarral y que forma también parte del Frente Español, la nueva marca de Blas Piñar.
Miguel Bernad Remón (citado en algunos lugares como Miguel Bernard). Este oscuro personaje es el secretario general de Manos Limpias, el “intachable e incorruptible” personaje que aparece fotografiado, citado y entrevistado como impulsor de la denuncia contra Nunca Mais.
En Euskadi muchos no esconden la cabeza. Sencillamente están hartos de nacionalismos. Suelen votar PSOE o abstenerse, y te sorprendería saber cuántos votan PNV. Decir, o insinuar, que la gente es cobarde por no poner la bandera en el ayuntamiento es propio de ignorantes que opinan sin tener ni idea. De todas las maneras, a mi tus opiniones de legionario revenido me la traen al pairo, igual que el sitio donde quieras poner esa cada vez más vuestra bandera.
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