Sin ambigüedades, los obispos han vuelto a entrar en campaña para pedir que no se vote al PSOE en las elecciones generales del 9 de marzo.
Aunque no inste a ello de forma explícita, la Conferencia Episcopal ofrece en sus "consideraciones que estimulen el ejercicio responsable del voto" todas las pistas para evitar que se introduzca la papeleta de los socialistas.
Así, la primera consideración es que no se opte por aquellos partidos que defiendan el diálogo con los teroristas. "Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político", reza el texto.
Los obispos entienden que los católicos "pueden apoyar partidos diferentes y militar en ellos". Aunque inmediatamente matizan: "No todos los programas son igualmente compatibles con la fe y las exigencias de la vida cristiana".
Por ello, aquellos que defienden el matrimonio homosexual o trabajan por la "manipulación de la verdad histórica", deben quedar excluídos el 9-M.
Educación para la Ciudadanía "Las dificultades crecientes para incorporar el estudio libre de la religión católica en los currículos de la escuela pública, así como el programa de la nueva asignatura, de carácter obligatorio, denominada “Educación para la ciudadanía” (n.18), que lesiona el derecho de los padres - y de la escuela en colaboración con ellos - a formar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones religiosas y morales. Es necesario promover un gran pacto de Estado sobre la base de la libertad de enseñanza y la educación de calidad para todos.
ETA. "El terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida justa y razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo. Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político".
Aborto y matrimonios gays. "Es preciso afrontar (...) el peligro de opciones políticas y legislativas que contradicen valores fundamentales y principios antropológicos y éticos arraigados en la naturaleza del ser humano, en particular con respecto a la defensa de la vida humana en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, y a la promoción de la familia fundada en el matrimonio, evitando introducir en el ordenamiento público otras formas de unión que contribuirían a desestabilizarla, oscureciendo su carácter peculiar y su insustituible función social". La legislación debe proteger al matrimonio, empezando por reconocerlo en su ser propio y específico".
Memoria histórica. "Hay que evitar los riesgos de manipulación de la verdad histórica y de la opinión pública en favor de pretensiones particularistas o reivindicaciones ideológicas".
Los de la Real Academia Española tienen esta definición de TERRORISMO, que debe ser bastante válida: terrorismo.
1. m. Dominación por el terror.
2. m. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.
3. m. Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos.
Por favor, dejad de decir estupideces. Por vuestra definición Brian de Palma es un terrorista peligroso, porque ¡anda que no infunde terror!
Los Obispos están diciendo: si te consideras cristiano, no puedes votar a estos que, entre otras cosas, apoyan el aborto, matrimonio homosexual, etc, o bien que no lo combaten. CONSECUENCIA INMEDIATA: ningún cristiano auténtico debe votar al PSOE NI TAMPOCO AL PP: hace pocos días que Rajoy dijo que NO DEROGARÍA LA LEY DEL ABORTO. O sea, el supuesto cristianismo del PP sólo vale hasta cuando tiene que cumplirlo. Vamos, que anteponen sus intereses de partido al cumplimiento de sus supuestas convicciones religiosas, con lo cual se saltan a la torera el primer precepto de los cristianos.
Claro que el aborto es terrorismo y un cristiano consecuente con sus creencias comete un gravísimo sacrilegio intentando comulgar si ha favorecido la ley del aborto, si la ha apoyado, o si no se opuso a ella en la medida auténtica de sus fuerzas. IGUALMENTE: ¿Por qué no hay unidad de criterio entre obispos vascos y obispos españoles? La doctrina cristiana es única, y está al alcance de cualquiera que la desee honestamente: por eso la Verdad no puede ser patrimonio exclusivo de nadie.
Hombre, por definición un terrorista es el que por sus acciones y/o antecedentes infunde terror / horror al que lo padece. QUE ME DIGA NI UNO SOLO DE LOS CONTERTULIOS que él no estuvo dentro del vientre de su madre algunos meses, antes de ver la luz. Si viene una jerarquía eclesiástica que sonríe y da palmaditas de aprobación en la espalda (o felicita públicamente) a cualquier jerarquía civil, aunque sea el primer mandatario, por mirar para otro lado cuando cada día se cometen 300 abortos DE FORMA LEGAL en este país, digo yo que esas palmaditas son también terrorismo para el no nacido. Y con el agravante de que predican lo contrario de lo que hacen. O sea: que hay muchos tipos de terrorismo: legales e ilegales
¿Dónde está el talante y la pluralidad? ¿Acaso los curas están excluídos del derecho al sufragio? Cuando no nos conviene, hay que cerrar la boca al clero, ¿verdad?. Soy agnóstico, apóstata y apolítico (la bazofia de políticos de diferente signo que engordan en España sin hacer ni el huevo no da para más) pero cualquier fuerza social hoy en día es una fuerza política, no nos engañemos. ¿O es que los transexuales que vendieron su voto por operaciones sufragadas por la Seguridad Social son diferentes? ¿Y los jovenzuelos embaucados por promesas de ayudas para el alquiler? ¿O las promesas de centuplicar las fuerzas del orden en Madrid para llevarse el voto de los indefensos, oprimidos, etc? Así que, amiguetes, dejaos de tonterías y manipulaciones electorales. La Iglesia puede decir lo que le dé la gana a sus fieles y éstos harán lo que les apetezca. Otra cosa es que personalmente me parezca fatal que el clero se valga de lo que se vale para influir en el voto de sus fieles. Zapatero, Pepín y demás acólitos: ¡cómo se os ve el plumero, chatos! La casta política es un cáncer. Por desgracia tenemos que bregar con ella ya que , tanto la anarquía como la oligarquía han demostrado ser sistemas inviables.
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