La sanidad pública española no es una, sino muchas. Desde el modelo catalán, con un alto peso histórico de los centros privados concertados, hasta la gestión sanitaria que más apuesta por lo público: en Extremadura, Castilla la Mancha y Asturias. Estas tres comunidades son feudos tradicionales socialistas y comparten poca experiencia en la gestión sanitaria. Fueron las últimas en recibir las competencias en sanidad, hace poco más de seis años, 20 después que la pionera, Catalunya.
La gestión pública domina el mapa sanitario español, que según la Constitución, es un servicio universal y gratuito. Aproximadamente, el 30% de los recursos sanitarios son privados, según calcula la presidenta de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), Carmen Ortiz.
Pero la puerta que Madrid y la Comunitat Valenciana han abierto a las empresas privadas en sus hospitales no sólo puede incrementar este porcentaje, sino que ata de manos a sus gobiernos (con mayoría absoluta del PP) para realizar sus propias políticas sanitarias. Esta "hipoteca" la heredarán también los próximos ejecutivos, como destaca Rafael Serrano, sociólogo del Instituto de Estudios Sociales Avanzados, vinculado al CSIC.
El primero de los ocho nuevos hospitales de la Comunidad de Madrid en inaugurarse, el de Valdemoro, sigue el modelo que la Generalitat Valenciana estrenó en 1999 con el hospital de La Ribera, en la localidad valenciana de Alzira. Los construyeron empresas privadas que también se encargan de su gestión, incluida la contratación del personal sanitario, a cambio de una cuota mensual. "Las concesiones se han hecho a 30 años. Si se quieren romper los lazos, las indemnizaciones son altísimas. Se traslada un enorme poder a la empresa privada", explica Serrano.
Los otros siete nuevos hospitales madrileños siguen un modelo similar, aunque es la Consejería la que contrata al personal a través de empresas públicas que ha creado en cada centro. Por tanto, conviven dos intereses: el de la empresa que busca el máximo beneficio y el de la Administración, que vela por reducir gasto público, tiempo de espera o de consulta, y que, en este caso, sólo gestiona al personal. Según la FADSP, la Consejería ha optado por lo primero: denuncia desde hace meses que no se están contratando médicos para los nuevos hospitales, sino que se están trasdadando desde los centros de gestión pública directa, donde siguen cobrando sus nóminas.
Este hecho también lo denuncia la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad (CAS), que, como la FADSP, está integrada por médicos. Según un portavoz de la CAS, la Consejería de Sanidad ha incumplido este año el acuerdo de destinar una partida presupuestaria al incremento de la plantilla.
Más allá del problema de privatizar lo público, Serrano pone en duda la eficacia de este modelo hospitalario: "Económicamente son eficaces, pero se necesitan nuevas políticas que acerquen al paciente la asistencia del 90% de las enfermedades", explica.
Entre los diferentes datos objetivos que podrían servir para valorar la marcha de la sanidad, las listas de espera no serían indicadores únicos, según algunos expertos y a tenor de las insinuaciones de algunas comunidades: al conocer que la espera en otras es menor, algunas insinúan que quizás hay consejerías que utilizan parámetros distintos o camuflan datos. En el Departament de Salut catalán recalcan que reciben a pacientes de toda España para someterse a intervenciones que no se hacen en el resto del Estado.
Las consejerías se comprometieron a elaborar las listas de espera según los mismos parámetros, como establece el Real Decreto 605/2003. Sólo ellas difunden esta información, en sus webs y, en muchos casos, sólo después de una decena de llamadas. Madrid, que da una cifra ridícula, quedó fuera del cómputo por saltarse las normas para recortar sus tiempos de espera. El Ministerio, que recibe estos datos para hacer la media, no los facilita. Las comunidades son muy sensibles con esta información, a la que atribuyen valor político por la preocupación que suscita en los ciudadanos.
Aunque Extremadura y Galicia figuran por encima de la media de tasa de médicos, tienen territorios extensos y sufren una importante carencia de profesionales en sus zonas rurales. Si el parámetro para comparar cómo funciona la sanidad es el gasto farmacéutico, Cantabria y Madrid van en cabeza y Catalunya y Melilla en la cola. Este dato depende, en parte, de si los médicos recetan más o menos genéricos. Atendiendo al presupuesto sanitario per cápita, lo encabeza Extremadura, y Madrid y la Comunitat Valenciana están en las antípodas.
Yo estoy asegurado en el CatSalut (Servicio Catalán de la Salud) y estoy satisfecho con esta empresa. Quizás haria farta aumentar la oferta que las empresas proveedoras de servicios de los CAP (Centros de Atención Primaria) (esos sitios donde debes ir por resfriados o revisiones rutinarias para no saturar los Hospitales). Se nota que en Cataluña la tradición de tener un sistema mixto, de partenariado privado-publico, es eficiente. Eso sí, lo que están haciendo en València no me gusta nada :S.
Es el colmo del cinismo. Nuestros impuestos van a parar a negocios privados, que eso son, y no otra cosa, la Sanidad y la Educación privados.
Allí donde gobierna, el PP está laminando los servicios públicos en beneficio de empresarios afines. Y eso no es liberalismo, tal y como dicen llamarse a sí mismos, sino el más puro y duro negocio a costa del dinero ciudadano.
Privatizar cualquier servicio público supone que cuanto más dinero tengas mejor servicio privado recibirás. Es la muerte del estado social, es abandonar la tradición europea de la búsqueda del estado del bienestar, es entregarse al neocapitalismo y neoconservadurismo, algo que de neo tiene poco, se basa en la actualización del antiguo régimen. En fin, la ley de la selva, el sálvese quien pueda (en este caso, el más rico, obviamente).
Yo lo unico que sé, esque con 24 años las revisiones ginecologicas que me hacian eran irrisorias en la seguridad social...HABLO EN MADRID, tan ridiculas que un tumor me creció en un ovario..y llegó a los 9 CM..eso es muy fuerte ,lo digo para el que no entienda,porque los tumores no se forman de la noche a la mañana. Que me produjo unas complicaciones para el resto de mi vida..y mi vida reproductiva que no lo cuento por no aburrir a nadie. Me vi obligada a hacerme un seguro medico privado (malditas las ganas..por el dinero digo) ,y mis revisiones son completas..y digo yo..porque en la seguridad social no ha sido,ni es asi? Ahora en MADRID, para el que no tenga seguro medico privado y no lo sepa ,yo se lo explico ,vas a las clinicas privadas y están hasta arriba, espera de mas de un mes para que te veo el ginecólogo ,salas de espera llenas de gente,porque además todos queremos ir a los mejores especialistas ¿me entendeis no?. Pues eso está pasando en MADRID. Aparte de la gestión que está haciendo la señora esperanza AGUIRRE, con lo público-privado de los nuevos hospitales etc.
La privatización de los servicios (que es lo que existe y no la privatiz. de la sanidad como algunos ignorantes afirman) fue un tema aprobado por los dos partidos mayoritarios.
Todavía nadie ha demostrado que funcione peor el nuevo sistema mixto (público-privado) que cuando sólo es público. Muy al contrario.
Estoy deseoso de ver las primeras quejas de los pacientes. Ver cosas como: No me reponen el papel higiénico, a mi familiar le han tenido toda la noche entre sus excrementos, me han dicho que si quiero cierta medicina tengo que pagarla etc etc etc etc. No lo dudéis, sucederá y entonces muchos diremos: ¡¡¡ TENÉIS LO QUE OS MERECÉIS !!!
EL HOSPITAL DE LA RIBERA en Alzira se presentó como ejemplo a seguir de la política sanitaria del gobierno del PP en la C.V.. Basta con caer en sus redes para ver como la empresa privada prima beneficios sobre servicios. Suciedad por todas partes, atención deficiente que solo se salva por la voluntad de sus profesionales médicos,altas de pacientes prematuras para no incurrir en gastos que derivan en consecuencias fatales (Solo con conocer el número de demandas presentadas contra el hospital se tendría un dato elocuente), deficiencia de camas y ahorro en pruebas de diacnósticos (TAC,ECOCARDIAS,etc). Por otra parte, el argumento de que los valencianos tenemos lo que nos merecemos porque el PP gana por mayoría, me parece triste y simple. Los valencianos nos merecemos mejores gestores que estos sàtrapas del PP, pero el pesebre es muy extenso y en las ciudades donde gobierna su red social de empleos está bien estudiada para llegar a todos los estratos sociales, amen de la ocupación de todas las sociedades lúdicas, culturales y deportivas por sus comisarios políticos.
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