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100.000 personas exigen a Rajoy la vuelta de los presos de ETA a Euskadi

La izquierda abertzale exhibe su fuerza en una de las mayores manifestaciones celebradas desde la Transición

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Una protesta histórica. Alrededor de 100.000 personas se echaron ayer a la calle en Bilbao en defensa de los 'derechos' de los presos de ETA en una de las mayores manifestaciones celebradas en Euskadi tras la Transición.

La multitudinaria marcha, convocada por la iniciativa Egin Dezagun Bidea (Hagamos el Camino), discurrió con normalidad y envió un nítido mensaje al nuevo Gobierno de Mariano Rajoy para que acabe con la actual política penitenciaria en el escenario abierto tras el 'cese definitivo de la lucha armada' anunciado por ETA el pasado 20 de octubre.

Es la primera gran protesta que afronta el Gobierno del PP tras el cese de ETA

La situación de los reclusos en este nuevo tiempo forma parte del guión marcado por la Conferencia Internacional por la Paz, celebrada en Donostia, para alcanzar 'una paz duradera y justa'. En la conocida ya como Declaración de Aiete, se insta a los gobiernos de España y Francia a aceptar abrir un 'diálogo' con ETA para 'tratar exclusivamente las consecuencias del conflicto'. Se trata, en concreto, de las víctimas y los presos.

La multitudinaria manifestación de ayer en Bilbao fue un clamor para que el Gobierno dé pasos en ese sentido, acabe con la actual política penitenciaria y apruebe una serie de medidas que garanticen los 'derechos de los presos': el final de la dispersión por cárceles fuera de Euskadi, la derogación de la conocida como doctrina Parot que supone un alargamiento de las condenas, y la puesta en libertad de los reclusos con enfermedades graves, así como de quienes hayan cumplido ya dos terceras o tres cuartas partes de su condena. Sólo con la aplicación de estas medidas, previstas en la legislación, 175 de los 665 miembros de ETA encarcelados podrían recuperar ya la libertad, según los datos de la asociación de familiares Etxerat.

La manifestación contó con el apoyo de todas las fuerzas políticas firmantes del Acuerdo de Gernika (la izquierda abertzale, EA, Alternatiba y Aralar), la mayoría sindical vasca (ELA, LAB, EHNE e Hiru) y hasta 15.000 adhesiones. También consiguió el respaldo de ERC y SI.

La declaración final sostiene que ya 'no caben excusas ni demoras'

La protesta partió poco después de las 17.30 horas lentamente para abrirse paso entre el gran gentío que ocupaba las calles, a lo largo de los dos kilómetros de recorrido, para sumarse tras el paso de los familiares de presos y la pancarta principal con el lema en euskara e inglés Eskubide guztiekin euskal presoak Euskal Herrira. Repatriate all basque prisoners (Con todos los derechos, presos vascos a Euskal Herria. Repatriar todos los presos vascos). Durante las dos horas que duró la protesta, se escucharon proclamas a favor del final de la dispersión y la amnistía. Los convocantes cumplieron con las condiciones establecidas por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, ya que ni se exhibieron fotos de reclusos ni se refirieron a ellos como 'presos políticos'.

En la declaración leída al final de la marcha por la cantante Inés Osinaga y el miembro de Egin Dezagun Bidea Jon Garai, se felicitaron de que la manifestación hubiese marcado un 'hito' y advirtieron por ello a los gobiernos español y francés de que 'ya no hay excusas ni caben más demoras'. 'A partir de mañana la sociedad vasca no espera otro escenario que no sea aquél en el que desapa-rezcan las crueles medidas de excepción que se aplican a los presos vascos'.

La declaración concluyó con un alegato a socializar esta reivindicación porque 'la llave de las cárceles está en manos de los gobiernos, pero la llave del cambio está en manos de la ciudadanía vasca'.