"Es como jugar a la ruleta rusa"
Un ex cocainómano relata el proceso que le llevó a pedir tratamiento
Noticias relacionadas
Gustavo tiene 32 años y empezó a consumir cocaína a los 17. Tras más de diez años de consumo continuado de cocaína y otras drogas como cannabis y alcohol, un día se dio cuenta de que había “tocado fondo” y se decidió a buscar ayuda. “Llegó un momento en el que me daba igual estar vivo que estar muerto, porque si no eres capaz de dejar de ponerte, no vas a poder hacer nada más en la vida”, recuerda.
Este joven, que ahora está a punto de convertirse en terapeuta de Proyecto Hombre, se rehabilitó tras seguir una terapia de 20 meses de duración, aunque afirma que desde el día que tuvo la primera entrevista con un psicoterapeuta no ha vuelto a reincidir. Para este joven, una de las principales dificultades que tuvo que afrontar fue contar su problema a su familia. “No podía hablar... Dar la cara ante tus padres y tu familia cuando has estado años dándoles palos no es fácil”, agrega este ex cocainómano, que cree que en muchos casos las familias de los adictos a esta droga “saben lo que pasa, pero no lo quieren saber”.
En cualquier caso, Gustavo tiene claro que el primer paso para salir de la adicción a la cocaína es tomar conciencia de que existe un problema, algo que a la mayoría de los adictos les cuesta mucho reconocer, sobre todo teniendo en cuenta que la cocaína no deja las secuelas físicas de otras sustancias y permite al usuario pasar desapercibido en su entorno laboral o académico. Además, a diferencia de lo que ocurría hace una década, “el consumo de cocaína está súper-normalizado y está insertado en la sociedad”.
Por último, sobre cuál es el elemento más importante para salir de esta adicción, Gustavo lo tiene claro: “La ilusión por vivir es la diferencia”.

Cargando...