Infravalorados por la sociedad. Los docentes, un colectivo en continuo crecimiento, se sienten incomprendidos. Por ello, los enseñantes, que este curso 2008-2009 ascienden a 659.590 en los centros educativos españoles, reivindican a políticos, padres, agentes sociales y medios de comunicación un "esfuerzo" por reconocer la importancia de su tarea diaria. Es una de sus demandas de cara al Día Mundial de los Docentes, que se celebra el domingo bajo el lema Los docentes sí cuentan.
La raíz de esta queja se ha hecho más profunda en los últimos 30 años, durante los que la consideración social de esta profesión ha caído "paulatinamente", según diagnostica el portavoz del sindicato de profesores STEs, Augusto Serrano. "Ahora, el estatus de los alumnos en casa es más alto que el de los docentes", se queja. No quieren el autoritarismo de la dictadura, sino un respeto a su labor y una "autoridad magistral", como expone el presidente del sindicato ANPE, Nicolás Fernández. Es decir, que no se cuestione cómo imparten los contenidos académicos.
Obstáculos a la convivencia
¿A quién lanzan la llamada de socorro? Primero, a las familias. Según el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar, el 77% de los docentes ve en la falta de implicación de los padres uno de los obstáculos para la convivencia escolar. "La predisposición de las familias hacia el docente que vea el alumno tiene una repercusión inmediata en él", asegura Fernández. A su juicio, las deficiencias educativas y de comportamiento se corrigen cuando los padres se preocupan por la educación.
Además del apoyo de los progenitores, creen fundamental un respaldo de la Administración, por ejemplo, ante problemas de violencia escolar. Incluso, cuando algún padre agrede a un docente. Ni siquera entonces tienen estatus de autoridad. El Código Penal recoge como atentado las agresiones a los funcionarios públicos en el desempeño de su función. Pero en la práctica, las que se cometen contra los profesores se consideran falta, denuncia el presidente de ANPE. Aun así, se congratula de que algunas fiscalías hayan ordenado tipificarlas como atentado a la autoridad.
El propio colectivo toma sus precauciones. El sindicato ANPE lanzó en noviembre de 2005 el ‘Defensor del Profesor', un servicio de atención telefónica con asesoramiento gratuito. De las 6.000 llamadas recibidas, más del 70% son consultas sobre problemas de indisciplina en el centro; el 20% son peticiones de ayuda por insultos de alumnos y el 5% por agresiones físicas.
Regular la carrera docente
Para recobrar la dignificación de su labor, los representantes sindicales también reclaman una regulación de su carrera profesional. Esta exigencia histórica echó a andar hace dos años, con la negociación del Estatuto de la Función Pública Docente, pero todavía sigue dando vueltas. "Queremos que el Ministerio lo cierre", pide el secretario de Enseñanza de CCOO, José Campos. No se trata solo de aumentar los salarios, sino de mejorar las condiciones laborales para motivarles. Entre las peticiones, UGT habla de aulas adecuadas a la diversidad del alumnado, recursos pedagógicos suficientes para una docencia innovadora y medidas para un ambiente saludable.
Nuevo concepto de autoridad
Los llamados al orden ofrecen sus explicaciones. El presidente de la Confederación Estatal de Asociaciones de Padres de Alumnos, Pedro Rascón, ofreció al colectivo docente "todo el apoyo de esta organización", pero cree que no se da prestigio a su labor a golpe de legislación, sino que se la tienen que ganar ellos mismos. Además, lamenta que los profesores no siempre han adaptado su forma de dar clase a los nuevos tiempos. "Se mantienen fórmulas de tiza y pizarra", dice.
Fuentes del Ministerio de Educación aseguran que la carrera profesional que se diseñará en el futuro estatuto servirá de "acicate" para los profesores y que recuperarán la autoridad con medidas de la Ley Orgánica de Educación, como formación en las nuevas realidades sociales, mayores salarios y profesores de ayuda. En todo caso, abogan por superar el concepto antiguo de autoridad. Los docentes insisten en que su dignificación es la "asignatura pendiente".
Entre las novedades del futuro estatuto, se negocia una regulación de la carrera docente para fomentar la movilidad entre los centros y entre niveles (de maestro de Primaria a profesor de Secundaria). Los sindicatos y el Ministerio de Educación han conseguido un "acercamiento" en el modelo de desarrollo profesional, por acreditación de méritos o proyectos, independientemente de la antigüedad, y no por evaluación.
Entre los problemas que encallan que el Estatuto haya visto la luz, está la financiación. CCOO dice que las cifras de las que se hablan en la negociación son "insuficientes".
La última reunión entre los sindicatos y Educación se celebró en julio. En ella se acordó que los representantes del profesorado enviaran sus propuestas finales en septiembre para una próxima negociación en octubre. El Ministerio espera que el Estatuto Docente esté aprobado en la primera mitad de esta legislatura. Durante el próximo año y medio, continuarán las negociaciones con los sectores, su tramitación parlamentaria y su aprobación final para puesta en marcha.
Es reformar el estatuto docente en sueldo, disminuir la ratio, aplicar nuevas tecnologías, dignificar al profesorado, etc. Creo que todo eso es necesario y hay que pelearlo. Ahora tambien estoy de acuerdo con 'Padre'... es necesario que la gente que se meta a esto, crea en el valor de la enseñanza. Señores, soy profesor y tengo la mejor profesión que existe, si naciera volvería a tomarla, me resulta muy gratificante poder transmitir el conocimiento de milenios de humanidad, doy filosofía, a mis alumn@s, no saben cómo. Además, l@s chic@s de esta edad necesitan estos referentes aunque muchos muestren apatía... eso dice mi experiencia. Esta profesión se funda en el amor y la pedagogía, como dijera Unamuno. Es necesario crear esa percepción en la sociedad. Por supuesto que hay mucho cafre como profesor, pero creo que hay que fijarse en los casos positivos para que sirvan de modelos. Hay siempre que buscar la EXCELENCIA, reconocerla y premiarla.
Dos puntos: uno, el respeto no se exige sino que se gana. Y dos: el problema del profesorado en educación secundaria es que son personas que han estudiado física, matemáticas, historia o bellas artes. Si la clase docente se formara primeramente en pedagogía, tendrían los recursos necesarios para conseguir ese respeto. Este sistema educativo está anticuado. La sociedad ha cambiado y la educación debe hacerlo tambien.
Pues sepa usted que en la mayoría de los países desarrollados no encuentran a universitarios que quieran dedicarse a la enseñanza. Por lo menos así era antes de la crisis. De hecho en Estados Unidos la enseñanza pública está básicamente en manos de profesores inmigrantes, contratados en origen. De hecho ha sido hasta ahora una salida para los profesores españoles en paro, siempre que dominaran el inglés.
Si, lo reconozco, me dan envidia los 3 meses de vacaciones (me refiero a no volverlos a tener como cuando era estudiante) y el horario laboral, por supuesto. Pero no creo que esos sean los motivos adecuados para dedicarme a la docencia. Si no me convertiria en la clase de docente que precisamente critico. Yo ya elegí mi carrera, con sus pros y sus contras, e intento hacerme respetar ante mis pacientes (unas veces con más exito que otras). Todos los trabajos (y digo trabajo, porque si la profesión de maestro no fuera un trabajo, sino un hobbye, todos iriamos en nuestros ratos libres a dar clase a los colegios) tienen sus ventajas y sus desventajas. Pero es que parece que la de maestro solo tiene desventajas. No se como nadie puede formarse para eso.
En primer lugar entiendo que, como padre, se exprese así. Por otra parte estoy de acuerdo en muchas cosas con usted. Sin embargo hay algo en lo que discrepo radicalmente. Al menos en el sector público, los que más problemas tienen son los que más se implican. El que lleva a los chicos de excursión, el que les da mas confianza, el que no se pide bajas aunque tenga cuarenta de fiebre. Con el estatuto del funcionario en la mano es muy fácil escurrir el bulto, no implicarse, no asumir responsabilidades. Y estos jetas, se lo aseguro por experiencia, son los que mejor viven.
Pongo en el Instituto a mis hijos, lo más enorme, con diferencia, que tengo, pues nada ni nadie en mi vida es mejor que ellos... Pongo en la declaración del IRPF mi dinero para que, junto con los demás ciudadanos exista ese Instituto y los profesores que dan clase en él, puedan cobrar.
Pues en el Instituto de mis hijos, que, por cierto, es público, siempre somos cuatro personas (padres) las que acudimos a todo, Asociación de Madres y Padres, Entrevistas con Tutores, Actividades Extraescolares... Y a partirnos la cara con equipos directivos y profesores (muchos de los cuales llevan sus hijos a colegios privados, que tiene guasa, por lo que demuestra de propia fe en su trabajo y el de sus compañeros.
Y en el Instituto de mis hijos hay profesores que tienen y mantienen el respeto de los alumnos, que nunca han tenido un problema con ningún alumno y que si tienen alguno, rápidamente, encuentran el apoyo de la COMUNIDAD ESCOLAR, así con MAYUSCULAS, desde los propias alumnos, a los pocos padres que acudimos y, por supuesto, el que siempre tienen, corporativista del resto del profesorado.
Y en el Instituto de mis hijos hay otros profesores -y aseguro que nada tiene que ver la ideología personal de cada uno, que la tienen, que no solo no encuentran el respeto de los alumnos, sino de nadie de la COMUNIDAD ESCOLAR, es más, me atrevería a decir que ni el suyo propio cuando están ante el espejo.
Y es que la dedicación a la enseñanza o a la educación es algo primariamente VOCACIONAL y quien tiene la vocación y el respeto por su propia profesión, encuentra como respuesta el respeto de la COMUNIDAD ESCOLAR, empezando por los alumnos. Y sin embargo el que va a una carrera de ciclo corto "porque no tiene otro sitio adonde ir", "porque piensa que se trabaja poco y se cobra bien", "porque no sabe donde tienen la mano derecha y pretende dar lecciones", dificilmente encuentra ni AUTOESTIMA EN SU TRABAJO ni, por supuesto, RESPETO POR PARTE DE NADIE.
Resumiendo: PRIMERA RESPONSABILIDAD para los padres que tienen hijos pero que dejan que los profesores se los eduquen, cuando es función familiar inculcar los principios y valores en los más pequeños.
SEGUNDA RESPONSABILIDAD: De los profesores que aparentan serlo pero no tienen la enseñanza en el alma. TERCERA RESPONSABILIDAD: De un sistema que debiera convertir y pagar la carrera de profesor como lo que realmente debería ser: LA BASE DEL FUTURO DE LA SOCIEDAD y, por tanto garantizar, con carreras largas y profundas y puestos de trabajo bien remunerados, que la sociedad dedica a lo mejor que tiene a preparar su propio futuro.
ESTA ES LA MISA CANTADA Y NO HAY MAS. Que cada palo aguante su vela.
Y esos que pretenden que el estado les otorgue por norma "una gorra de policía" para demostrar una autoridad que, como digo, no tienen para si mismo, son, precisamente, los maestros que sobran en el Instituto de mis hijos.
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