Susana M.S., la madre biológica de la niña pedida en adopción por su compañera sentimental, ha declarado en la segunda sesión de la vista oral seguida contra el juez de Familia Fernando Ferrín Calamita que "el proceso llegó a convertirse en una pesadilla".
Calamita, durante la primera sesión del juicio contra el magistrado, comentó que siempre veló "por el interés de la menor". Además, dijo que los menores adoptados por parejas homosexuales "son cobayas humanas , experimentos, que el día de mañana van a salir psicológicamente mal".
En la sesión de hoy, la madre biológica declaró como testigo: "Sufrí mucho por mí y por mi familia, porque no entendíamos las trabas que se ponían a la adopción, e incluso llegué a temer que me retirarían la custodia de mi hija".
Susana manifestó que cuando recibieron la noticia de que el juez Ferrín Calamita había nombrado defensor judicial de la niña a la Dirección General de la Familia de la Comunidad Autónoma, "llegamos a temer que nos iban a quitar a nuestra hija". "Nos sentimos indefensas y muy nerviosas al ver también que se solicitaba igualmente un informe sobre la idoneidad de la madre biológica que no era usual, según nos informamos", añadió.
A preguntas de la acusación particular, afirmó: "nos sentimos discriminadas por nuestra orientación sexual y no podíamos entender lo que nos estaba pasando".
Estas dos mujeres coincidieron en señalar que cuando se personaron en el Gabinete Psico-social del Juzgado de Familia para que se les realizara el informe previo a la adopción, éste ya estaba redactado, extremo éste del que discreparon sus autoras, que también declararon como testigos.
La trabajadora social Raquel N., una de las autoras del informe, indicó que, en su opinión, la adopción no iba a perjudicar a la menor, "ya que iba a seguir viviendo con su madre y en el mismo ambiente en el que ya estaba, por lo que se trataba sólo de regularizar una situación de hecho".
El jefe del Servicio de Protección de Menores de la Comunidad Autónoma, José Antonio P., indicó que tras entregar el informe solicitado por el juez, Ferrín Calamita les pidió otro en el que quería que todos los psicólogos de la Dirección General de la Familia se pronunciaran sobre los beneficios o perjuicios que la adopción conllevaría para la niña.
Este testigo señaló que en el requerimiento se hacían determinadas preguntas sobre la orientación sexual de las mujeres y sus consecuecias en el desarrollo normal de la menor "que no eran fáciles de responder".
La sesión de la mañana concluyó con el testimonio del secretario del Juzgado del que era titular el acusado, Francisco G.R., quien aseguró que nunca recibió indicación alguna del juez para retrasar este expediente.
A quien no hace el trabajo por el que le pagan, hay que echarle a la calle. Asi nos pasa a todos los ciudadanos, y asi debe tratarse a los jueces que en lugar de cumplir las leyes con objetividad dictan sentencias en funcion de criterios morales que no estan en las leyes.
Lo normal,sr Calamita,hubiera sido que usted actuara en base ala aplicacion de la ley vigente y no anteponer sus bases doctrinales de lo que en su vida particular cree usted que es o debe de ser una familia,ahora usted acate la ley,con la misma notoriedad con la que hace usted sus declaraciones.
Supongo que el divorcio tampoco será "normal" para este juez. Los niños sufren en los divorcios y muchos tienen que sobreponerse con ayuda psicológica, pero nadie niega que eso no es peor a que te cries en una familia cuyos padres no se soportan, que discuten a todas horas y que se faltan al respeto. El santo matrimonio no da la felicidad seas heterosexual o no, lo que da la felicidad es que los integrantes de cualquier familia se quieran, se respeten y se traten los unos a los otros como personas. Este juez me parece que nunca habrá visto a su mujer como una persona,y esto lo digo, porque para él seguro que la familia "normal" es en la que la mujer tiene un rol y el hombre otro. Esta gente no ve personas ve roles. Porque ayer fue el dia contra la violencia de género,¡Fuera machistas!.
Lo increíble de la Justicia, a propósito de este y otros asuntos judiciales que terminan saliendo en los telediarios, es que no exista ningún control psicológico, ni de la "psique" ni de la "lógica" que tienen y demuestran los máximos responsables de la aplicación e interpretación de las Leyes, es decir de los Jueces.
A nadie se le ocurre dejar los mandos de un avión o de un transatlántico a cualquiera, y sin embargo los mandamases dejan la justicia en manos de personas que lo único que demuestran es que saben recitar como loros el código civil.
Debería haber controles psicológicos para la selección de los jueces, y hasta su jubilación.
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