Sindicatos policiales critican la ley contra la violencia de género y la falta de medios
El Sindicato Unificado de Policía dice que el caso del recluso de Pontevedra que asesinó a su novia durante un permiso pone de manifiesto la "utilización política" que se ha hecho de los malos tratos a mujeres
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) considera que la ley contra la violencia de género no funciona y que el caso de Maximino Couto, el recluso de Pontevedra que asesinó este fin de semana a su novia durante un permiso carcelario, pone de manifiesto la "utilización política" que se ha hecho de los malos tratos a mujeres.
José Manuel Sánchez Fornet, secretario general del SUP, dijo que este episodio muestra que la actuación política respecto a los malos tratos es "una fantochada impresentable que se destina a grandes titulares", pero que no garantiza de verdad la seguridad de las mujeres.
"La ley es una norma"para mayor gloria de los políticos, pero que sirve para muy poco en defensa de las mujeres"
A su juicio, este caso prueba que la actuación de las administraciones es una "mentira", mientras que la ley contra los malos tratos es una norma "para mayor gloria de los políticos, pero que sirve para muy poco en defensa de las mujeres".
Sánchez Fornet manifestó que para luchar contra los malos tratos "hay pocos medios y los pocos que hay no funcionan". En su opinión, hay que revisar además la legislación que permite dar un permiso carcelario a un preso que es potencialmente peligroso.
"La Policía está dejada de la mano de Dios"
Por su parte, el Sindicato Profesional de Policial (SPP) criticó ayer el abandono que, a juicio de esta organización, sufre la unidad cuyos agentes deben proteger a las mujeres que sufren la violencia doméstica.
Gago ha manifestado que "la Policía está dejada de la mano de Dios" en lo que se refiere a la protección de las mujeres víctimas de maltrato.
Este representante del SPP aseguró que el Ministerio del Interior se ha negado a articular medidas para aumentar el número de agentes de la llamada Unidad de Prevención Asistencia y Protección (UPAP), que protege a las maltratadas,
Según Gago, esto hace que haya "poquísimos" agentes destinados a proteger a maltratadas.
Maximino Couto pasará previsiblemente hoy a disposición judicial, han informado fuentes policiales.
Teléfono gratuito para denunciar malos tratos 016
28 Comentarios
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La ley contra la violencia de género ha sido un fracaso. ¿Cómo es posible que desde la exisencia de la Ley se están produciendo más asesinatos? No lo entiendo.
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La degradación de la democracia se ha manifestado en un magnífico ejemplo de decadencia y descomposición con esta aberración q no mejora la situación familiar ni laboral de las chicas...¡Sigamos votando para alimentar un deplorable sistema!
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lo que no se puede hacer es legislar por legislar, sin pies ni cabeza, solo por propaganda que es lo que estan haciendo el ^^ y cía, la ley de violencia, la de memoria histerica,la de igualdad....no valen ni para limpiarse el culo, solo para tener entretenidos a mucho inepto
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La ministra de "las miembras y miembros" debería volver lo antes posible a su cargo en la Junta de Andalucía donde se dedicaba al fomento del flamenco y dejar de demostrarnos día a día que su incapacidad es superior a la de Doña Magdalena Álvarez ministra de fomento que era hasta que esta miembra llegó al gobierno , líder en la champioss league de la incopetencia.
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No entiendes el fracaso de la ley de violencia de género. Pues es muy fácil de entender. 1.- Las críticas de los sindicatos de policía no son nuevas. Ya en una pasadda emisión del programa Derecho a juicio, de Tribunal tv, Rodrigo Gavilán, portavoz de la Confederación Española de Policía, se quejó de que no tenemos funcionarios suficientes ni siquiera para proteger a las mujeres que ya tienen decretada una orden de protección por parte del juez y ofreció los siguientes datos, que él mismo calificó de reveladores: Comisaría de distrito de Usera (Madrid): 4 funcionarios protegen a 1100 mujeres con orden de protección. Toledo: 4 funcionarios para 800 mujeres con orden de protección. Murcia: 10 policías para 550 mujeres. Zaragoza: 19 policías en segunda actividad, es decir, prejubilados para 2100 mujeres maltratadas. Valladolid: 8 para 330. Córdoba: 6 para 432. La media en España: un solo policía debe proteger a 250 mujeres ya con orden judicial de protección. Y contó que le decían sus compañeros, ocupados en este asunto, algo así: Las mujeres que yo tengo que proteger, es que ni las conozco, ni las he visto en mi vida. Conozco a 10 o a 15 y al resto, lo único que se puede hacer es llamarlas una vez cada mes o cada dos meses por teléfono. Así es que, por parte de los políticos, SOBREACTUACIÓN LEGISLANDO, HASTA LOS LÍMITES DE LA CONSTITUCIÓN. PERO MINIACTUACIÓN PONIENDO RECURSOS y fomento de los que existen se empleen mal: CONTINUARÁ, si place a Público
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El grado de idoneidad de esta ley no se sustancia en sus contenidos sino en su aplicación. La insuficiencia de recursos para su aplicación, incluidos los destinados a la policía (aprobada antes del estallido de la crisis en toda su intensidad), la falta de sensibilidad de muchos jueces hacia esta dramática realidad y no hablemos del caso de las policías (el discurso del Secretario General del SUP es elocuente). Sin una Ley sobre Malos Tratos estoy absolutamente convencido de que estaríamos aún peor. Entre otras cosas sirve para concienciar a la sociedad y para que esta denuncie más, que algunos casos serán atendidos. Sólo con eso último ya es mucho. Y dicho esto, soy crítico con su insuficiente aplicación. Me preocupan algunos comentarios que he leído en esta noticia y en otras similares: me hacen sospechar que hay quienes preferirían que no existiese Ley alguna.
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Boenvenido al foro tus comentarios son una bocanada de aire fresco ante tanto insulto y descalificación gratuita, se podrá estar de acuerdo con tus análisis, pero son siempre razonados y educados, Deberíamos aprender mucho de ii
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Vistos los escasos recursos (recuérdese también la huelga de los funcionarios de los juzgados de violencia doméstica, quejándose también de falta de recursos), la ley integral de medidas contra la violencia de género parece más bien otra estrategia para imponer a la sociedad una perspectiva ideológica desde el Estado, y en concreto la ideología de género, uno de cuyos lemas principales es que lo personal, lo íntimo, lo privado debe ser también político. Así lo reconocen las propias impulsoras socialistas de la ley, cual es el caso de Micaela Navarro, que confesaba que esta ley no sólo pretende dar una respuesta integrada a la violencia contra las mujeres ... (y ya se ve que, según la Policía, respuesta no mucha y menos integrada): Esa ley es también una respuesta a la distribución del poder basada en los restos presentes del sexismo en nuestra sociedad. La ley provocará cambios en las estructuras más básicas del poder, en su elemento más pequeño: el poder en el entorno familiar. Y, para ello, nada mejor que calificar en la ley como delito un determinado gesto del macho pero sólo como falta si ese mismo gesto es cometido por una mujer, aunque ello chirríe con el art. 14 de la Constitución, que dice que nadie podrá ser discriminado por razón de sexo. Y encima, según el TC, es constitucional vulnerar de manera tan flagrante la Constitución, en su art. 14 de la CE. En Japón, la policía no puede vulnerar la ley para atrapar a los que la vulneran: Por ejemplo, no puede vulnerar el límite de velocidad para atrapar a un delincuente que huye vulnerando ese límite. Pero es que, aparte de que la policía japonesa tiene más recursos, si ella también vulnerara la ley, resultaría inoperante para proteger a la democracia, como lo hemos visto aquí en el caso de los GAL, donde, combatir al terrorismo mediante métodos terroristas, no sólo no acabó con ellos, sino que les dio aliento. Pues, para volver a la violencia de género, por una parte falte de recursos y por otra resignificación (para decirlo en la jerga del feminismo radical) de la Constitución: Nadie podrá ser discriminado por razón de sexo, salvo el diablo, que, por ser ángel caído, no tiene sexo, según la teología. Y el diablo es el maltratador. Con ese pensamiento predemocrático, así nos va.
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La ley es una mala herramienta porque está mal diseñada, de la misma manera que lo sería un martillo en el que un martillazo sirviera para clavar un clavo y otro para desclavarlo. Los autores de ese martillo dirían que la ley es buena (como lo ha dicho De la Vega) y argumentarían sobre el primer martillazo, escondiéndonos el segundo, y concluyendo: hay que dar mas martillazos, que es lo mismo que dicen De la Vega y sus corifeos. Venga dar martillazos y el clavo cada vez peor (la instauración de la ley coincide con un aumento significativo del mal que pretende combatir). Ante lo cual, De la Vega, Aído y el Observatorio de la Violencia Doméstica a chupar cámara y a decidnos: traer más madera. Ocurre que esa ley, como todo el mundo sabe, discrimina positivamente en función del sexo, lo que fomenta el uso de la ley, por parte de ciertas aprovechadas, para interponer denuncias falsas que distraen los ya escasos recursos para atender a las verdaderas maltratadas. Frente a este argumento, nos dicen que: 1.- todas las leyes pueden ser utilizadas fraudulentamente. Pero una cosa es eso y otra muy distinta que en la propia ley ya figuren, de manera descarada, los mecanismos que permiten su uso partidista, interesado y fraudulento. Y nos dicen que 2.- niegan la mayor, no existen las denuncias falsas. Pues no existirán, si ellos lo dicen. Salvo la que he sufrido yo, sobreseída ahora, con el visto favorable del fiscal, y que ha tenido a mi hija de cuatro años apartada de su padre por espacio de un año (las cosas de palacio van despacio).
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La ley tiene un preámbulo que habla de los estragos del machismo. Reduce la violencia doméstica a la violencia machista (del hombre contra la mujer), escondiendo otras formas de violencia doméstica, igual de graves o más. Es políticamente incorrecto hablar de la que ejercen las mujeres contra los hombres, o las mujeres entre sí, en el ámbito de un matrimonio homosexual, o la que se ejerce contra los ancianos. Por eso no hablaremos de ella. Pero no pasaremos por alto la que se ejerce, en el ámbito de la familia, sobre los niños, en su mayoría por parte de la mujer, según datos oficiales de la Comunidad Autónoma de Galicia. Sin ánimo de entrar en una polémica estéril, falsa y maniquea, reduciendo el problema a una película de buenos y malos, en función del sexo, lo cierto es que esas otras violencias domésticas existen. Podríamos pasarlas por alto, y aparcarlas por el momento, si ello contribuyera a arreglar la violencia machista. Pero ya se ve que no es así. Porque lo primero que hay que hacer para solucionar un problema, sea el que sea, es analizarlo bien, y la ley de violencia de género, con el reduccionismo de su preámbulo, de donde se deriva el resto de la ley, lo analiza muy mal, de manera parca, reduccionista e interesada, es decir, con ideología en vez de con eficacia.
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Este Fornet es tonto, pero de baba, se cree que por ser secretario de un sindicato tiene todo el derecho a no parar de decir tonterias. !!!No te fastidia¡¡¡ y la ley de Seguridad Vial necesita de más medios,etc., etc... Y en cuanto a que hay más mujeres muertas y maltratadas, que este pollo no utilice los datos como a él le da la gana. La situación de España ha cambiado bastante, ¿verdad Sr., Fornet?. Qué pasa que hace tiempo que no tiene el protagonismo que a Ud., le gusta tanto.
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La ley no ha suscitado consenso, el que debería suscitar un problema tan abominable, al que sólo se puede vencer con consenso. Se da la siguiente paradoja: hay consenso en que son execrables los asesinos de sus parejas o ex parejas femeninas pero no hay consenso sobre la herramienta que el Gobierno ha instaurado. Es más, esa ley tiene incluso enemigos. Como lo somos los padres varones, como yo, que, por culpa del uso fraudulento de esa ley por parte de nuestras ex mujeres, hemos visto, con enorme dolor, como se perjudicaba e instrumentalizaba a nuestros hijos (véase 3, sobre denuncias falsas) Se trata de un colectivo de pardillos (el de los padres varones separados) que lo único que quiere es poder seguir ejerciendo su derecho a cumplir con el deber que nos le y une a sus hijos, en lugar de limitarse a visitarlos 4 días al mes, como se visita a los presos. Obsesionados y angustiados con nuestro problema, lo mismo nos daría que un salvaje mate a su ex mujer, que las feministas radicales utilicen las leyes para prosperar o las dejen de utilizar ... y hasta el cambio climático. Pero, en virtud de cómo está redactada, esa ley nos ha buscado a nosotros, no nosotros a ella infringiéndola. Y nos hemos convertido en enemigos de la ley de violencia de género, casi sin comerlo ni beberlo, porque vemos que esa ley y otras, no sólo no arreglan el grave problema para el que se supone que han sido diseñadas, sino que crean otros problemas muy graves, de los que nadie quiere saber nada, pero que nos tocan muy cerca. En fin, para qué seguir. Muchas gracias a Público por publicar estas reflexiones.
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Gandhi dijo que cuatro eran las causas de la VIOLENCIA. Miedo, odio, mentira e injusticia. Y en la agresión de los hombres existen siempre alguno de estos motivos. O más de uno combinados. Los motivos relacionados por el miedo y el odio son "irracionales". El marido que tiene miedo a perder a su pareja si le está vive en libertad o el hombre que le han educado en el odio a las mujeres a través de una educación machista. Pero otras causas de violencia vienen derivadas por la mentira o la injusticia. Estas causas son "racionales" (que no justificables)Responden no a un sesgo machista si no al deseo de un trato justo. Y se extralimitan. La denuncia falsa que conlleva la pérdida de la custodia de los hijos o la injusticia que supone que mayoritariamente las mujeres salga beneficiadas en las sentencias de divorcio pueden ser detonantes de violencia y explicar (que no justificar, repito)el aumento de casos de violencia tras la entrada en vigor de la Ley de Violencia de Género. Aparte del aumento de denuncias que de no entrar en vigor la Ley no se hubieran producido. Hacer aflorar un problema no significa aumentarlo. Significa mostrarlo. Problema complicado que se agravará en los próximos años y más en contextos de crisis económica pero que a la alrga logrará una sociedad más justa e igualitaria.
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No soy Policía, pero yo también critico la ley contra la violencia de género y la falta de medios. Lo he comentado en varios foros, hace tiempo ¡Mucho bla, bla, bla, mucha apariencia y mucha mentira!¡Muy poca atención a este gravísimo problema!¡Cuánto cuento, ante tanta muerte de mujeres maltratadas!
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Gracias, Manuel, por reconocer las denunciasas falsas, pero de ahí me parece que no se genera un aumento de la violencia sexista por afán de venganza, como insinúas. Yo mismo sufrí una de esas denuncias falsas, sobreseída ahora con el visto favorable del fiscal, con orden de alejamiento incluida, que privó a mi hija de su padre por espacio de un año. Me di cuenta en ese tiempo de la inutilidad potencial de la orden de alejamiento pues, 1.- exagerando un poco, podría decirse que sólo los que no nos merecemos que nos la impongan, la cumplimos, y 2.- la orden de alejamiento es como ponerle puertas al campo: sólo sirve, como, con impotencia, estamos hartos de comprobar, para que el Estado tranquilice su conciencia en caso de desgracia: efectivamente, es un tópico del discurso político, una vez consumado el asesinato, que el maltratador tenía orden de alejamiento o que la dejaba de tener, es decir, que la víctima no había denunciado. Y ya sólo con eso, la responsabilidad del Estado queda abolida (¡e incluso se llega a culpabilizar a la víctima!) porque se había cumplido el protocolo de la orden de alejamiento o se había dejado de cumplir (por culpa de la víctima, que nunca denunció). Para volver a lo de la venganza sexista ante los abusos con esa ley, te tengo que decir, por la parte que me toca, que nunca me he enfadado con mi ex mujer, por haber interpuesto una denuncia falsa. Lo hizo porque podía, porque el Estado se lo ponía a huevo, y porque sabía que le iba a salir gratis. Por eso, con quien sí estoy muy enfadado es con el Estado, al que sostengo con mis impuestos, mi voto y demás. Porque, de la misma manera que don Quijote pudo hacer locuras durante más de mil páginas porque todos le seguían el humor (hay personajes que no se lo siguen, como su ama o el canónigo que encuentra en casa de los duques, que le llama don Quijote o don tonto, pero son secundarios, impopulares y así de escasos), mi ex pudo hacer su locura porque el actual contexto legal y protocolario se lo pone a huevo. ¿Verdad que en tiempos de Franco una mujer no habría podido interponer una denuncia falsa, y, si me apuras, ni siquiera una denuncia verdadera, pues ni siquiera podía darse de alta en el contrato de butano, sin la firma de su marido? Pues ni tanto, ni tan calvo: La discriminación es discriminación, aunque sea positiva, de la misma manera que la dictadura es dictadura, auqnque sea la del proletariado. La discriminación engendra discriminación, o sea, injusticia, de la misma manera que la violencia engendra violencia: a fin de cuentas, toda discriminación es una forma de violencia. Coincido contigo y con Gandhi- en que la mentira es una de las causas fundamentales de la violencia. En cambio, me parece que la ley de violencia de género es una ley mentirosa (comparto el análisis de la respuesta a Galdenia en este foro), y que por eso la ley estimula el problema que dice combatir.
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La ley contra la violencia de genero era más quenecesaria y está justificada no sólo para proteger a las mujeres y castigar a los hombres, sino para que los jueces y policias de este país estén obligados a defender y amparar a las muejeres maltratadas. Hace menos de 8 años los jueces pasaban totalmente de condenar a los maltratadores y la mayoría de los policias de este país recomendaban a las mujeres maltratadas que querían poner denuncia por agresiones, que se marcharan a sus casas y se portaran bien. No sé si ese señor Gago era de esos. Por cierto mo quiero ni hablar de la solidaridad corporativa entre policias cuand es una espos o compañera de otro policia la que denuncia malos tratos. Que si, que hay policias maltratadores (supongo que en la misma proporcón que en el resto) cuyas mujeres viven una doble agresión y que denuncian menos que otras mujeres ¿por qué? Cada quien que coteste.
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Los comentarios de Lucía y de 53 se limitan, como en toda demagogia, a matar al mensajero. Lucía dice que los policías son también maltratadores y 53 llama tonto de baba al policía de la noticia. Preferiríamos leer argumentos fundamentados a favor de la ley, y más en un foro como este, lleno de argumentos fundamentados en su contra, que indican que una ley contra la violencia doméstica era necesaria pero que esta ley no sólo es innecesaria, sino perjudicial, ya que no arregla el problema sino que lo agranda (a los datos estadísticos, de año en año, me remito), amén de engendrar ciertos daños colaterales, algunos de los cuales han sido esbozados en el foro. Así pues, Lucía 53, aparte de insultar, ¿qué tenéis que decir, en plan argumento sereno y debate productivo, que es de lo que se trata? O se debe tratar en un medio como Público, del que se podrá decir lo que se quiera, salvo que se halla a la defensa de la democracia (democracia = serenidad, debate, NO insultos) desde su primer día?
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Pues nada, nada, si les olvidó mirar el avisador de la pulsera o estaban dormidos lo mejor es hacer una huelga en contra de Zapatero, como los Jueces con el caso Mª Luz. La hora del mus debe respetarse.
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Si todo el dinero que se han gastado y se gastan en un ministerio, a mi juicio inutil, lo emplearan en más medios, no solo para la violencia de género, si no, para cualquier tipo de violencia otro gallo nos cantaria.Yo solo veo despilfarro y muy pocos resultados
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Me avergüenzo al leer algunos comentarios. Hasta hay quien dice que las mujeres también maltratan a sus parejas... A esos pediría que aportaran estadísticas de cuantos hombres han muerto por su pareja o es pareja; de cuantos han sido lesionados gravemente; de cuantos han tenido que irse a una casa de acogida... Creo que, en cifras, el resultado sería irrelevante. En cuanto a que la Ley contra la Violencia de Género está mal dotada económicamente, no se pone en duda: Pero al menos ha servido para que hayan más denuncias y mayores castigos a los maltratadores. Las posturas machistas de la policía son conocidas, aunque, por supuesto hay ejemplos de lo contrario. Opino que debería haber algún tipo de reciclaje tanto para la policía como para los jueces; las leyes se hacen para cumplirlas y hacerlas cumplir.
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Mira, Marat: defender una ley directamente anticonstitucional por VIOLACION de su art. 14 raya en la justificación del DESORDEN jurídico-social y legitima la permanente contradicción. Simplemente, la solución a un problema social no es la ley PATATERA, sino la educación de la sociedad en ese sentido, pues ya existían medios punitivos penales. Me parece q analizamos las CONSECUENCIAS de una norma chapucera, por tergiversación estúpida de los políticos de sus CAUSAS. Y siento ser visceral con las ABOMINACIONES...
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Para "Gracias Manuel": Creo que tienes muy poca razón en NO estar enfadado si te pusieron una denuncia falsa contra quien te la puso, y en cambio en SÍ estar enfadado con el Estado porque permite poner denuncias falsas. Todo el mundo puede poner una denuncia falsa, y buscar un lío a otra persona injustamente, a poco que haga bien la comedia. ¿Tiene el Estado que considerarnos a todos irresponsables y menores de edad, o con bula para mentir, y al que no le pillen le aplaudimos? Cada uno debería ser responsable de sus actos, y que le caiga la del pulpo si le demuestran una denuncia falsa o un falso testimonio en juicio. Y por el otro lado, lo que denuncie un ciudadano adulto y responsable, debe tener credibilidad para el Estado y sus poderes, y ser tomado en serio. ¿Suprimimos la posibilidad de denunciar robos y atracos? ¿O lo ponemos extraordinariamente difícil? Pues todos sabemos que se pueden utilizar para estafar al seguro o cubrir un desfalco o vengarse de alguien. Por el contrario, también mucha gente se vuelve atrás al testificar en juicio porque el vecino broncas, el matón o el ladrón le han amenazado, y el Estado no defiende a testigos ni denunciantes en general. Y luego no persigue tampoco a los denunciantes falsos. ... Y asi finalmente, la prueba testifical es en España, con toda esta incompetencia y pasotismo de policía y jueces, el pito del sereno, por un lado y por otro. ¿Y tú quieres que así siga siendo, y que todos seamos considerados mentirosos o imbéciles, o que podamos ser amenazados impunemente, y que finalmente la declaración de un cidadano ni valga nada cuando es verdad ni le cueste nada cuando miente?
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Te agradezco tu comentario. Consiste, para empezar, en algo que ya tengo muy oído, un tópico: que me enfade con el particular que me ha puesto una denuncia falsa, no con el Estado. Pues no. No enfadarme con la que ha cometido una perfidia tan grande, creo que me honra, me sitúa a la altura de ciertos apóstoles de la no violencia (Manuel, al que yo contestaba, citaba a Gandhi), pero, sobre todo, para ser prácticos, contribuye a no engordar el escándalo, lo que creo que mi hija me agradecerá. Pero es el Estado el que permite que se den situaciones así, y yo lo mantengo con mis impuestos: te remito al comentario LA PROPIA LEY FOMENTA SU MAL USO: una cosa es que se utilice cualquier ley de manera fraudulenta y otra muy distinta que una ley concreta se lo ponga a huevo a una parte para su uso fraudulento, merced a la discriminación que establece, que pretenden vendernos como discriminación positiva (que es como decir violencia positiva, injusticia positiva o robo positivo ... para el ladrón, claro). Además, esa ley se sitúa en un contexto legal general de ultraprotección de la mujer y discriminación del varón y de los hijos. Vengamos a la reformada ley del divorcio: la custodia, en el 99% de los casos para la madre, sobre todo si la separación es conflictiva. A la mujer se la estimula a no estar de acuerdo porque así se queda con todo el pack (hijos-vivienda-pensión) mientras que, si está de acuerdo, por mínimo que sea, tendrá que compartir. El conflicto favorece a la mujer en la ley X. La ley Y (violencia de género) se lo pone a huevo `para aparentar conflicto porque a la mujer le basta con denunciar, aunque sea en falso. ¿Y, así las cosas, pretendes que no me cabree con el Estado?
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Indignante esa pregunta retórica que me haces para acabar. La abrevio: ¿Y tú quieres que la declaración de un ciudadano ni valga nada cuando es verdad ni le cueste nada cuando miente? Pues mira, a mi me gustaría que las denunciantas falsas no se fueran de rositas pero el caso es que se van. Y en cuanto al valor de la declaración de un ciudadano, la activista iraní Shirin Ebadi, premio nóbel de la paz, dice que en Irán el testimonio de dos mujeres vale lo que el de un varón. ¿No te parece injusto? Pues aquí en España sé que el testimonio falso de una mujer vale más que el testimonio verdadero de dos varones. Porque la denuncia falsa de mi ex, inverosímil a simple vista, prosperó: hablaba de penetraciones que no habrían dejado vírgen ni a una adulta, cuanto además a una niña de cuatro años, a la vez que se presentaba con un parte de lesiones de nuestra hija que decía ausencia de lesiones genitales externas, himen íntegro. En cambio, por la misma época en que a mi y sobre todo a mi hija nos fastidiaban, un padre y un padrastro acudieron en Murcia a denunciar a una madre de maltrato contra su hija. Probaron en todas las policías y en el juzgado. Nadie estimó su denuncia porque no tenían pruebas, sino sólo su testimonio. Y días después, el juez que no estimó la denuncia fue el mismo que acudió a levantar el cadáver de la pequeña, asesinada por la madre con un cóctel de pastillas. Pero de eso me enteré mucho más tarde, gracias a el diario El País, que decía que el padre habría conseguido habrir un proceso para depurar responsabilidades, del que nunca más supe, ni creo que haya depurado nada porque, con la ley en la mano, todos habían actuado protocolariamente.
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Las anécdotas individuales no tienen valor para probar nada. Ejemplos se pueden poner de lo que se quiera. En cuanto a tus argumentos más generales, la conclusión es que tú estás enfadado no por la denuncia falsa (que con cualquier ley justa y hasta justísima es posible) sino con otras cosas. Y en esas otras cosas no tienes razón. No mezcles conceptos, por lo tanto. Y si hablas de hechos generales, habla de hechos ciertos. La custodia de los hijos sólo es pedida por un pequeño porcentaje de padres. Y de los que la piden y pelean por ella, la consigue más de un tercio. Eso es por poner sólo un pequeño ejemplo de tus tergiversaciones. A la mayoría de los padres que se han separado en España en veinte años el cuidado continuo de sus hijos pequeños no les interesa o no les compensa. Muchos más son los que ni siquiera cumplen con el regimen de visitas que los que se quejan de lo contrario. Lo que pasa es que el régimen de visitas es un derecho de los padres, no un deber, y los que no lo cumplen no hacen nada legalmente demandable o denunciable por lo que se monte pollo. Y supongo que así debe ser. Pero va en la misma dirección de lo que digo, que a la mayoría de los padres la custodia de sus hijos no les interesa, salvo que el trabajo efectivo y diario se lo puedan endilgar a la abuela o su nueva pareja. ¿O cuantos conoces que se queden en casa cuidando los hijos y la casa mientras su mujer trabaja todo el día? Y en cualquier caso, ese es tema distinto, que da para otra (u otras) discusiones. Si a ti te denuncia falsamente un vecino de que le has dado una paliza y le has roto el coche, y lo hace convincentemente, con testigos y parte de lesiones ¿te enfadas también con el Estado? Amos ya.
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Efectivamente, como dices, entramos en otro tema, pero no lo voy a soslayar. Pongamos que tienes razón y que tus datos son ciertos, lo cual es mucho poner y mucho suponer, con eso de que el tercio de varones que desea la custodia compartida la logra. La mayoría de los varones no quieren la custodia compartida, dices. Pero, ¿qué pasa con los que sí la queremos? La educación y el cuidado de los hijos no es un derecho de los padres, en vez de un deber, sino que en derecho de familia se define como un deber-derecho. Los padres que exigimos custodia compartida ya el único derecho que reclamamos es que se nos permita ejercer nuestros deberes hacia nuestros hijos, que van más allá de visitarlos cuatro días al mes. Sólo hay dos colectivos en España que se benefician de un régimen de visitas, así llamado en derecho: los hijos con padres separados ... y los presos. Visitas a tu tía la de Huelva o a un preso de la cárcel, pero no a tu hijo. El que tú y yo mantenemos en este foro es un diálogo de besugos porque a ti no hay quien te haga bajarte del burro y las preguntas con las que terminas siempre prueban que no quieres dialogar, ya que son preguntas retóricas. Por ejemplo, ¿cuántos padres conozco que se quedan todo el día cuidando a los hijos mientras la mujer trabaja? Pues tengo que reconocer que, en el caso de los padres separados, como yo, no conozco a ninguno, por la sencilla razón de que la custodia se le concede de manera sistemática a la madre. Pero si se concediera, como opción preferente, la custodia compartida, si se obligara al varón a compartir la educación y el cuidado de los hijos, en vez de apartarlo sistemáticamente, la mujer podría compaginar la vida familiar y la laboral. Sin embargo, las feministas radicales, que se supone que desean la liberación de la mujer como esclava del hogar, claman contra el sacrosanto derecho de la madre a la custodia exclusiva de sus hijos y, de la misma manera que De la Vega tumbó el proyecto de reforma de la ley del divorcio de López Aguilar, que contemplaba la custodia compartida, ahora no cesan las presiones del gobierno central sobre la Generalitat de Catalunya para que, una vez más, se vuelva a aniquilar el proyecto catalán de custodia compartida.
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Las anécdotas individuales no tienen valor para probar nada. Ejemplos se pueden poner de lo que se quiera. Pues bien, ponme ejemplos de burros volando o de elefantes que hablan en inglés. Si las anécdotas individuales no prueban que lo que esas anécdotas cuentan pasa, entonces ya me dirás qué es lo que tiene valor para probar algo. Salvo que trates de mentiroso al que cuenta esas anécdotas. Pero si son verdad, entonces prueban que lo que cuentan pasa. ¿O no?
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Soy Venezolano, y la Ley en contra de la violencia hacia la Mujer en mi Pais es reciente, y es manipulada en oportunidades para separar a los padres de sus hijos como: venganza, retaliacion y disputa entre parejas. Haciendo la Mujer una denuncia exagerada de los hechos, sin suficiencia de pruebas; ocasiona que algunos Fiscales sin mayor indagacion emita medidas privativas, que no permiten al Padre acercarse a ningun familiar de la mujer, inclusive sus propios hijos... Ya hay tantas denuncias, que solo abria que cercar a mi Pais y convertirle en una inmensa carcel. Al final, es el infante el perjudicado.

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