El catedrático de Pedagogía de la Universidad Autónoma de Barcelona, Jaume Sarramona, ha propuesto que las escuelas vuelvan a implantar el uso de uniforme entre sus alumnos con el propósito de poner freno al consumismo y que éstos dejen de competir por la ropa y "las marcas".
Sarramona ha expuesto durante la presentación del curso de verano de la Universidad del País Vasco "Educación y valores" que las familias "han claudicado" ante las exigencias de los niños, que se han acostumbrado a recibir juguetes, ropa, relojes o teléfonos móviles "a cambio de nada".
En su opinión, es preciso recuperar, "sin volver a tiempos pasados" y sin recurrir "al cilicio y al látigo", palabras como sacrificio, esfuerzo y respeto para lograr que los más jóvenes conozcan el valor real de las cosas y el estímulo de ganar algo por uno mismo.
El catedrático, quien ha apuntado que la sociedad española sufre de un mayor hedonismo y consumismo que el resto de países de su entorno, ha concluido que la falta de sacrificio conduce a nivel individual a una "cultura de pedir" y a nivel estatal a una "cultura de la subvención".
Sarramona ha cuestionado además los hábitos de ocio nocturno extendidos entre los jóvenes y se ha preguntado si un país que tiene por costumbre abrir las discotecas hasta altísimas horas de la madrugada es capaz de levantarse con ganas de trabajar al día siguiente.
No puede ser, a su juicio, que "la vida nocturna del país esté en manos de adolescentes" que cada vez adelantan más, incluso hasta el miércoles, el inicio de las salidas de 'fin de semana'.
Los precios de los libros de texto para el curso 2009-2010 han subido un 1,78 por ciento, dos puntos porcentuales menos que el año pasado (3,8 %), lo que supone el menor aumento en los últimos diez años, según la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE).
Por niveles educativos, el precio medio de los libros de Educación Infantil creció un 1,7 %; el de los de Educación Primaria lo hizo en un 1,8%; en los de Educación Secundaria Obligatoria subió un 1,4%.
El estudio de ANELE destaca que en Catalunya, donde se concentra el 15,92 % de los alumnos, se vendieron el 18,9% de los libros de texto, seguido de Madrid (que concentra al 13,92% de los alumnos), con un 18,61%. En tercer lugar se sitúa Andalucía con un 15,87, concentrando al 19,83% de los alumnos.
Opino lo mismo que paloma, el llevar uniforme no significa mas que la sumision de una alumna hacia una monja o una profesora.
El verse como un ser inferior, yo lleve uniforme hasta terminar BUP y nunca me he sentido tan vejada`por ello, dire mas , a mi me toco cuando aun hacian efecto del castigo las monjas.
Ahora bien si en vez de niños queremos sumisos vamos por buen camino.
Lo de que el uniforme iguala es un argumento de la derecha que lleva usando toda la vida para imponer marcialidad en los colegios también. La desigualdad está en la cabeza de cada uno, y por desgracia no es tan sencillo... Totalmente de acuerdo ceros a la izquierda, vivo en la comunidad de madrid, en una localidad en la que ya se aplica lo que tu dices: los públicos imitando al concertado y desperdiciando fondos en uniformes mientras las bibliotecas permanecen vacías o las aulas de informática con los ordenadores estropeados...
Yo me eduqué en el sistema publico inglés en donde todos llevabamos uniforme y luego me vine a España a vivir. Lo que más me sorprendió del insti aquí era la competencia entre los niños en cuanto a las marcas, las modas y ahora quien va peor vestido. Como profe he tenido que ver las modas más absurdas impuestas por multinacionales como inditex, hasta tal forma que los niños acaban vistiendo de uniforme - el consumismo. ¿Cual es la diferencia? Me acuerdo que los uniformes eran baratísimos en inglaterra y la ropa normal mucho más cara. Si comparamos con España los uniformes que llevan los concertados llevan un sobrecoste como todo en la enseñanza concertada. De noramlizarse los uniformes las grandes cadenas harian competencia y bajarían precios.
Me parece una idea estupenda; Cualquiera cosa que no sea estar a final de la aula y ver filas de culos al aire por la ultima moda de llevar el pantalón por las rodillas!
Cerosalaizquierda: un uniforme, no tiene nada de represor. Veo que usas el tèrmino con demasiada ligereza, por lo que deduzco que no lo habràs padecido demaciado. Un simple guardapolvos o delantal como le llamen en cada lugar, se utiliza en muchos paìses, lo que no impide el tema de las marcas. En cambio el uniforme, si iguala, te guste o no.
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http://cerosalaizquierda.blogspot.com/2009/01/contra-el-uniforme-escolar-en-la.html
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28-08-2009 13:45:49
odas estas ideas de "cola de frutería" que los padres afines al PP llevan a los centros para promover el uso del uniforme en la escuela pública no son más que subterfugios que esconden el único motivo real que hay detrás: la voluntad de emular a la escuela privada tanto en sus valores como en sus formas externas. La voluntad de volver a modelos educativos caducos, represores, confesionales y conservadores. La voluntad de destruir y desprestigiar la escuela pública, dinamitando los valores sobre los que se sustenta y degradándola en su dotación, convirtiéndola en un gueto donde se acumulen los alumnos y alumnas con mayor problemática social. Y todo esto además argumentando que los que estamos en contra coartamos su libertad.
En principio estoy de acuerdo con el señor Sarramona. Cualquier persona que analice la sociedad actual, comprenderá los argumentos que aporta este señor, que parece conocer muy bien el problema de la educación hoy. Ahora bien, la objeción que puede aportarse, es que debido a que el consumismo está metido hasta la médula de la sociedad, habría que esperar que si eliminamos una vía, como puede ser el uniforme de los críos, ya se encargará la publicidad de las grandes empresas (las creadoras del consumismo) de ofertar otra cosa (mochilas que cantan, relojes con música, estuches con pantalla incorporada, bolis tocados con alguna cualidad divina, móviles más sofisticados, etc, etc.), con lo cual, se nos cae por tierra la imaginable solución que habíamos encontrado para eliminar en parte el consumismo de los jóvenes. Por otro lado,la cuestión del esfuerzo, de la identificación con un grupo de trabajo, de la disciplina, etc, son cosas que no se solucionan con una camisa y unos pantalones. Creo que más bien deberíamos afrontar estos graves problemas desde la educación de los padres y de la sociedad en general, asunto que aportaría soluciones auténticas a los conflictos referidos. El interrogante es ¿cómo? Pues, creando mesas de trabajo donde todos los interesados (padres, maestros, pedagogos, psicólogos, políticos) tomen cartas responsables en el asunto. Ahí es donde luego se pueden debatir las cosas más prácticas. Pero mientras no se haga esto, todo será poner parchecitos a una barca que hace agua por mil agujeros. Hagamos una barca nueva entre todos. Después podremos decorarla.
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