La Gürtel consagra a la cadena de Camps como una máquina de manipulación
En mayo pasado, cuando Francisco Camps y los otros imputados del gobierno valenciano por su relación con la trama Gürtel se presentaron ante las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, un grupo entusiasta de fans les había preparado un mosaico de banderitas para que se reflejara en sus forzadas sonrisas.
Ese día la televisión autonómica, Canal 9, sí que incluyó como noticia en sus informativos la comparecencia del president, pero cuidándose mucho de mencionar la palabra "imputado".
En realidad, los espectadores habituales de la cadena no entendían demasiado lo que estaba ocurriendo: Camps, su amado dirigente, el héroe cotidiano del noticiero, el hombre sin mácula, ¿ante un tribunal?
El embrollo era necesariamente morrocotudo, porque nunca en Canal 9 y "nunca" quiere decir "nunca" se había mencionado la palabra Gürtel ni nada que tuviera relación con la espesa red de corrupción que Francisco Correa y Álvaro Pérez, El Bigotes, habían tejido presuntamente en Valencia y en media España.Para Canal 9, todo eso nunca existió y nunca existirá.
El pasado martes, cuando el levantamiento parcial de secreto de sumario monopolizaba la actualidad informativa, Notícies 9 relegó la noticia al puesto once dedicándole 29 segundos.
Veinte años después de su nacimiento, la televisión pública valenciana está técnicamente y moralmente en bancarrota
Veinte años después de su nacimiento (sus emisiones comenzaron precisamente en octubre de 1989) la televisión pública valenciana está técnicamente y moralmente en bancarrota.
Acumula una deuda de más de mil millones de euros, pero su principal déficit no tiene que ver con el dinero, sino con el grado extremadamente denigrante a que ha llegado en su manipulación de la actualidad informativa. Visionar su programación es penetrar en un túnel de lavado donde no existe mota que ensucie los trajes perfectos del poder. Canal 9 no nació así, evidentemente.
En su primera etapa, bajo control socialista, su nivel de objetividad y la calidad de la parrilla eran razonables. Ello no impidió, sin embargo, que se viviera algún episodio sonrojante, como cuando el director del ente, Amadeu Fabregat (un excéntrico periodista que iba a su bola, aunque con la complacencia socialista), elaboró una lista de palabras "demasiado catalanas" con el propósito de prohibirlas en los informativos.
Todo lo que vino después, por desgracia, hizo bueno a Fabregat. La victoria de Eduardo Zaplana en las elecciones fue el punto de inflexión. Como acaba de denunciar CCOO en un informe-balance de la vida del ente, "desde 1995 el Gobierno de la Generalitat decidió convertir RTVV en un instrumento al servicio del PP y no del conjunto de la ciudadanía valenciana".
Comenzó entonces la caza de brujas (con el despido o el arrinconamiento de los mejores profesionales de la casa), se acentuó la castellanización de la parrilla y, en términos generales, la joven televisión comenzó a convertirse en un canal para jubilados.
Aunque su ley de creación le encomienda la promoción de la lengua y la cultura propias, Canal 9 es básicamente una televisión en castellano (cuando no en mejicano o en venezolano). Paradójicamente, sin embargo, sus únicos programas con una audiencia apreciable son los emitidos en catalán, como L alqueria blanca o las series humorísticas de la factoría de Carles Alberola.
Alberola, un reputado actor, director y escritor de teatro, siempre cuenta que, cuando ofreció su producto a los directivos de la cadena estos le advirtieron: "De todos modos, no tendrá éxito. En Canal 9 no funciona el humor en valenciano" (sic). No sólo son la voz de su amo, pues: también son profesionalmente y comercialmente incompetentes.
Comenzó una caza de brujas, se acentuó la castellanización y la joven televisión pronto comenzó a convertirse en un canal para jubilados
Con estos antecedentes, es obvio que, cuando estalló la Gürtel, nadie en su sano juicio podía esperar que Canal 9 otorgara al fenómeno un trato informativo normalizado.
Cuando arreciaron, por ejemplo, las informaciones en los medios libres a propósito de la imputación por supuesto cohecho del president, los periodistas (o lo que sean) del telediario autonómico en lugar de usar el término correspondiente en valenciano/catalán ("suborn", es decir "soborno") preferían el término en castellano ("cohecho"), quizá barruntando que su carácter técnico mantendría la inopia de la audiencia.
Significativamente, el anterior director de la cadena, Pedro García (sustituido hace poco por José López Jaraba, otro paniaguado agradecido), es uno más de los implicados en la telaraña de Correa. García deja sin explicar el misterio del coste de la cobertura de la visita del Papa a Valencia (donde también intervinieron las largas extensiones de El Bigotes) y otras menudencias que incrementaron las cuentas corrientes de la banda corrupta.
De lo que sí que pueden estar orgullosos los trabajadores de la cadena, permanentemente enfrentados a la dirección, es de haber impedido en su momento en los tribunales un intento de privatización, en la época en que el director general era Josep Vicent Villaescusa. Aunque, bien mirado, ¿qué otra cosa es Canal 9 sino una costosísima televisión privada (del PP) pagada por todos los valencianos?
"Amadeu Fabregat (un excéntrico periodista que iba a su bola, aunque con la complacencia socialista), elaboró una lista de palabras "demasiado catalanas" con el propósito de prohibirlas en los informativos."
Bueno, tampoco es ningún escándalo. Ahora no es que se pretenda hacer una lista, sino que LA HAY (y sé de lo que hablo, no os creáis. Es muy fuerte).
Canal Nueve (porque es canal nueve, nada de nou), o en su defecto Canal Nou-acento-cerrado-en-la-o, es la tele del PP, quieran hacernos creer lo que quieran.
Boletines del PP (que denominan informativos),toros, galas de sabado noche del JL Moreno y compañia para abuelos, La Porqueria Blanca y demas mierdas en valenciano que no ve nadie en su sano juicio. En fin, la TelePP. Y ojito telemadrid q va por el mismo camino
Cuantas cosas hay dentro de C9 y que poco se conocen, ¿por quien esta digigida? ¿quien es el jefe del personal? ¿cuantas familias hay dentro? ¿que voltaje tienen los enchufes? y por supuesto manipulación total. Los profesionales restantes, son eso, profesionales que trabajan si les dejan, ya que muchos de ellos estan apartados desde la epoca Carrascosa, pasando por la epoca del Urdazi valenciano; Motes.
No hace falta hacer una tesis doctoral para saber que los informativos estan manipulados desde que lanzan la cabecera hasta el copy. Lo malo des todo esto... desgraciadamente nos queda para rato ración de PP.
Me meto por primera vez en un foro de publico. Sois absurdos. No os fijais en telemadrid? Si os meteis con c9 es por el caso gurtel. En valencia, como en cualquier parte de españa, hay mas de 40 canales, y cada uno ve lo que le da la gana. Vosotros mismos reconoceis que apenas tiene audiencia, y sin embargo decis que estamos manipulados por c9. A ver si os aclarais, estais manipulando. Aparte, si, c9 es una mierda, pero como todas las autonomicas, y los periodicos, cada uno manipula a su favor
TeleMadrid, Canalsur, EuskalTelebisa, TV3,... todas las autonomicas podran manipular, unas más otras menos, pero lo de CANAL 9 es diferente es, TODO MNIPULACIÓN, cualquier cosa de CANALNOU es MANIPULADO: noticias, deportes, concursos, programas infantiles...
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