Saura exige la "dimisión en bloque" del Constitucional
Montilla desautoriza de forma fulminante al presidente de ICV y conseller de Interior catalán
El conseller de Interior y Relaciones Institucionales, Joan Saura, ayer, durante el desayuno del Fórum Europa en el hotel Ritz de Madrid.ÁNGEL NAVARRETE
Joan Saura viajó ayer a Madrid. Aparcó su habitual discreción. Quiso manifestar, sin zigzags, la inquietud que en Catalunya se cierne sobre el futuro del Estatut. Lo logró. Lo que dijo retumbó a 600 kilómetros, en Barcelona.
Invitado a un desayuno informativo por el Fórum Europa, el conseller de Interior y Relacions Institucionals de la Generalitat reclamó a los 11 miembros del Tribunal Constitucional (TC) un “gesto de valentía”, que “dimitan en bloque para facilitar la renovación” del órgano. Es “lo mejor” que pueden hacer, añadió, para que por fin pueda ver la luz la sentencia sobre el Estatut. Saura arriesgó demasiado. Horas después, el PSC y el presidente del Govern, José Montilla, le desautorizaron de forma explícita. También se le echó encima el PP y, sorpresivamente, CiU. Sólo ERC halló “muy loable” el deseo expresado por el conseller.
Saura sostiene que el TC sufre una «división»,
está «deslegitimado»
y sometido a
«influencias políticas»
No fue un desliz del presidente de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV). Saura ya tenía tejidas las líneas de su discurso antes de su intervención. No esperó a las preguntas de la prensa. Empezó argumentando que el TC se halla “deslegitimado”, por su profunda “división” interna, debida a “claras influencias políticas”.
Y es que el Constitucional vive en estado de convulsión. Ha gastado tres años y aún no ha emitido su fallo sobre el Estatut, cuatro magistrados no han sido renovados por desacuerdo de PSOE y PP, no se ha cubierto la vacante que dejó en 2008 el fallecido Roberto García-Calvo, hay un juez recusado –Pablo Pérez Tremps– y la fractura entre conservadores y progresistas es evidente.
El pacto peligra
Claro que el realismo manda. El conseller asumió que nadie en el TC va a dimitir, así que debería dictarse una sentencia del Estatut “prudente”, que salvaguarde la alianza entre Catalunya y el Estado. “Si se hiciese una interpretación cerrada y restrictiva de la Constitución, se corre el riesgo de ahogar la política y pervertir el pacto constitucional”.
El president aclara que esa reflexión no es compartida por el Gobierno catalán
Pero, de nuevo, impera el realismo. Y lo que el tripartito espera es un fallo negativo. Esa es la “espada de Damocles” que se teme en Catalunya. En tal caso, alertó Saura, se generaría “una situación política imprevisible; nada bueno”. No sólo se “invalidarían” aspectos esenciales del texto, sino que se produciría una “involución en el desarrollo autonómico”. El Govern “acatará” la sentencia, aseguró.
Aún cabría una escapatoria del laberinto, reformar la Constitución, sobre todo para demostrar que “no es inmutable”. Tercer baño de realismo del conseller: “Es imposible que se produzca”, porque ni PSOE ni PP “parecen interesados”. No obstante, para apartar las expectativas más negras, Saura se mostró “optimista”, confiado en que los “filtros” por los que pasó el Estatut den resultado.
El texto, insistió, se construyó desde el “consenso”, y eso que tropezó con serios obstáculos. El primero, el PP, que “intentó el asalto al poder aprovechando el Estatut bajo el grito de España se rompe”. El segundo, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien acusó de desplegar el Estatut con “lentitud y grandes resistencias” y de no tener claro qué es la “España plural”.
Que el TC no sucumba
De Barcelona llegó temprano la primera desautorización a Saura. “No compartimos esta propuesta”, avanzó el diputado socialista David Pérez. Algo más tarde el conseller recibió la bofetada del propio Montilla, que desde Andorra reclamó al TC que agilice sus trabajos y no sucumba “a las pretensiones de quienes querrían que haga un papel que no le corresponde”, informa Europa Press.
El president precisó que Saura no había podido hablar como miembro del tripartito: “Las reflexiones que haya hecho [el conseller de Interior] las ha hecho no fruto de un debate ni de una posición del Govern sino, supongo, como presidente que es de ICV”, amonestó, molesto. Montilla acababa de dejar a Saura a la intemperie.
CRECE LA POLÉMICA
ERC aplaude y CiU muestra cautela
Joan Puigcercós // El presidente de ERC no puso pegas a las palabras de Saura. Como es poco probable que los jueces del TC dimitan, “lo mínimo” es que PSOE y PP procedan a su renovación. La portavoz de ERC en el Parlamento catalán, Anna Simó, calificó de “muy loable” y “muy saludable” que el conseller de Interior haya planteado esa idea.
Artur Mas // El líder de CiU demandó el pasado fin de semana la dimisión del TC, como hizo Saura. Pero a la luz de las críticas que recibió después de su socio de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, ayer Artur Mas se mostró cauto. Se limitó a apremiar al TC a poner fin a la “esperpéntica” demora de la sentencia.
Josep Llobet // El diputado del PP en el Parlament catalán exigió al Montilla a que desautorizase a Saura por sus "irresponsables" palabras, a las que expresó su "enérgica repulsa". El president lo hizo horas después. Llobet exigió al conseller de Interior que respete la "división de poderes" y "deje de presionar al TC". Y añadió que "es deseable" que el Alto Tribunal se pronuncie "lo más pronto posible".
María Teresa Fernández de la Vega // La vicepresidenta del Gobierno eludió replicar a Saura y mantuvo el discurso oficial: cuando el TC dicte la sentencia del Estatut, será “el momento” de hacer análisis.
14 Comentarios
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Mejor que dimitan Saura y sus colegas nacionalistas catalanes por estar intentando cambiarnos la Constitución a los españoles de manera subrepticia e ilegal, y pretender imponernos a todos los españoles que renunciemos a el referendum que se requiere para cambiar nuestra Constitución alegando que uno de cada tres catalanes ha votado en referendum el Estatut ilegal de los cojons.
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El estatuto de la autonomía catalana hace inscontitucional la constistiución de todos los españoles.
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La democracia no se puede parapetar en un grupo de personas impuestos por dos partidos políticos y que encima no cumplen la ley agarrándose desvergonzadamente a la silla
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Un tribunal constitucional no es imprescindible (muchos países europeos no lo tienen) pero no me parece mala idea en sí misma. El problema del español es que no se lo puede creer nadie. Se sabe a priori qué votarán en función de la cantidad de jueces que ha propuesto cada partido y de las posturas de esos partidos sobre la ley que esté en cuestión. ¿Por qué no lo decide todo el parlamento y punto? Se hace así en muchos sitios y me parece más sincero. Por lo menos no intentan hacernos creer que son imparciales ni montan ningún simulacro de justicia. La ley la hace el parlamento: pues que decida él y si no nos gusta lo cambiamos.
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Al final, lo que decidan los parlamentos queda al arbitrio de una sola persona: la presidenta del TC.
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Que conste que estoy de acuerdo con Saura, un vistazo por las hemerotecas deja bien claro que el tribunal constitucional es cualquier cosa menos un tribunal... pero vamos Saura, elige o eres un reformador y te tienes que mover exclusivamente dentro de los resortes del sistema o dimites y te conviertes en un antisistema, pero ser el jefe de los mosos y deslegitimar lo que no deja de ser un importantisimo resorte del sistema sin proponer otra y al margen de los cauces adecuados es totalmente incoherente, claro que en realidad ya sabemos que por los cauces adecuados no se hara ninguna reforma significativa ya que ya estamos en el sistema que queria el PPSOE.
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el que tenia que dimitir es él y los políticos que promovieron el nuevo Estatuto al que no votó ni el 50% de los catalanes y obtuvo la mitad de apoyo que el anterior. Que se pongan a trabajar y deje de vivir de todos nosotros.
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Tiene toda la razón. Un T.C. incapaz de afrontar con valentía la decisión oportuna (sea cual fuere) respecto del Estatut de Catalunya, después de dos años (creo)... no debe quedarle otro camino que dimitir. Un Tribunal Constitucional donde no estan de algún modo representadas las Comunidades que son generalmente sobre las que se decide la validez de sus leyes previamente aceptadas por unas mayorías parlamentarias de las mismas, NO VALE PARA NADA, es tendencioso y de tono absolutamente by-partidista...
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La verdad es que el TC se ha engatillao y no hay manera de pegar un tiro con él. Pues sí. Casi mejor que se disuelva... Lo de menos ya es volver a constituirlo. Igual si lo dejamos disuelto nos va mejor.
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por exijir que no quede.............yo un poquito mas..exijo la dimisión en bloque de todo el sistema político y judicial.........que devuelvan todo el dinero cobrado legal e ilegalmente.........y gracias por NADA............
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Saura tiene razón. El TC, manipulado por los partidos, no tiene autoridad para pronunciarse sobre un texto aprovado en el Congreso de los Diputados y refrendado por el pueblo catalán, con el apoyo de más del 80% del Parlamento catalán
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No se que es peor, si la politización de la judicatura o la judicialización de la política. Da la imagen de nula separación de los poderes del estado, trucados bajo la superficie por unos vasos comunicantes que desbaratan un funcionamiento democrático normalizado. El estatut de Cataluña no es mas que otro ejemplo de este modus operandi. Resumiendo, con este mecanismo unos pocos bloquean la voluntad de una mayoría.
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Lo del Constitucional es una vergüenza. La constitución establece que se compondrá de 12 jueces. Muerto el franquista García Calvo hace la porra de meses, esa vacante ha de cubirse para que el órgano pueda actuar válidamente. Cualquier sentencia que emita con esa 'vacante' está viciada de origen. Y por supuesto los que siguen ejerciendo de jueces con su mandato de 9 años agotado pueden decir misa, pero sus votos son absolutamente nulos. Eso es así aquí y en Pekin.
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Si el Tribunal quiere recobrar algo de prestigio, credibilidad y dignidad, debería reunirse el Pleno y acordar, de acuerdo con las comptencias que le otorga la Ley Orgánica del Tribunal, solicitar de las Cámaras la renovación y provisión de las vacantes de magistrados pendentes desde hace dos años, dejando en suspenso la decisión sobre los procesos de inconstitucionalidad 'sub iudices'. Lo que es impresentable es que la presidenta ande por ahí diciendo majaderías en conferencias. Eso despejaría todas las dudas que hoy se ciernen sobre éste Tribunal.

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