Una frescura democrática
La crisis económica actual y la pérdida de autoridad de la política ante los poderes financieros han acentuado el descrédito de los partidos tradicionales. Resulta lógico que una situación empantanada, en la que sólo brilla el parpadeo oscuro de la corrupción y la demagogia sectaria en las discusiones sobre la justicia, los impuestos o las relaciones internacionales, llegue a cansar a los ciudadanos. Nada más necesario que un deseo de renovación democrática. El problema es que con mucha frecuencia los buenos deseos se degradan al contacto con la realidad y las primeras soluciones sólo surgen para agravar los problemas o cerrar de antemano otros caminos. Las causas políticas, como las vidas personales, son una negociación entre el deseo y la realidad.
Esta negociación es campo abonado para una demagogia que separa los problemas existentes de su representación pública. Así surgen líderes que adquieren un peso decisivo no por lo que significan en rigor, sino por el oportunismo de sus movimientos en el teatro oficial. La historia de España cuenta con el caso destacado de Alejandro Lerroux, que pasó del discurso obrerista más radical y la Conjunción Republicano-Socialista, a pactar con la derecha más rancia, y se olvidó de que había sido ministro de Estado con Manuel Azaña para presidir los gobiernos reaccionarios del Bienio Negro. Se hizo famosa la conversación de dos monjas en la cola de una mesa electoral, muy sorprendidas ante las vueltas de los acontecimientos terrenales. ¡Qué barbaridad -decían-, hemos salido dos veces del convento, una para votar contra Lerroux y otra para votar a favor de Lerroux!
En el paisaje de la política actual, sólo Rosa Díez puede igualarse con Lerroux en sus dotes para el manejo de la farsa. Es sorprendente que haya conseguido encarnar una parte significativa del deseo de regeneración democrática y de frescura electoral. Ni los argumentos superficiales ni las razones profundas justifican su representación de este papel. Si frescura electoral supone un cambio de rostros, ella es esclava de su pasado, después de haber militado durante mucho tiempo en el PSOE, haber ocupado durante siete años la Consejería de Turismo del Gobierno vasco bajo la presidencia del PNV, haber promovido una demanda cívica contra una viñeta del humorista Antonio Mingote -que se había reído de su lema más famoso para la promoción de los viajes a Euskadi, Ven y cuéntalo- y haber sido por dos veces eurodiputada socialista en las legislaturas de 1999 y 2004.
Si la regeneración democrática supone una defensa de las buenas prácticas, tampoco ofrece un ejemplo muy optimista quien, después de ser derrotada por Nicolás Redondo Terreros en su candidatura para encabezar las listas del PSE-EE al cargo de lehendakari en 1998, y por Rodríguez Zapatero en la disputa por la secretaría general del PSOE en el 2000, decide saldar su fracaso con la invención de un nuevo partido.
Pocas simpatías en el País Vasco
La situación actual de ETA y los éxitos innegables de la política antiterrorista española tampoco hablan bien de las estrategias originales de su política. Tanto los que estuvieron a favor como en contra del diálogo con ETA deberían reconocer que aquel intento aparentemente fracasado está en la base de la llegada de los socialistas al Gobierno vasco y de la pérdida de apoyo social de los violentos. Quedó de manifiesto que era sólo de ellos la responsabilidad de que no se resolviera un problema cruel, y ahora los asesinos no pueden ocultar en Euskadi su indecencia humana con argumentos políticos.
Que Rosa Díez estaba al margen de la solución real del problema lo demuestran las pocas simpatías que ha generado en el País Vasco, el territorio más afectado por sus propuestas. El protagonismo al que aspira sólo le viene de sus movimientos en la farsa y de su sabiduría a la hora de moverse en los huecos que dejan los poderes mediáticos, cuando le pasan a sus partidos afines la factura de los desacuerdos.
No sé si los ciudadanos serán capaces de preguntarse si vale la pena situar la regeneración democrática en los escenarios de la farsa pública. Tampoco sé si los partidos tradicionales sabrán valorar que la realidad y el deseo exigen la dignificación de nuestra democracia.
28 Comentarios
-
Gran comienzo en Público, Sr. García Montero. Que el bipartidismo tradicional esté bajo mínimos no significa que hay que caer en brazos de actitudes demagógicas como la de la Sra. Díez, oportunista donde las haya. Esta Sra. tiene que ser desenmascarada y presentada como lo que es, una ventajista que siempre ha ansiado cuotas de poder y que no ha sabido aceptar los resultados democráticos de los órganos de partido.
Castigo al bipartidismo, Sí!!! pero no a costa de dar el voto a discursos demagógicos, hay otras opciones.
-
Completamente de acuerdo con la vacuidad y oportunismo de esta eterna liberada politica a costa de lo que sea.
Su hábil busqueda de espacios no puede ocultar su absoluta falta de alternativas y de rigor.
En cuanto a la probable fugacidad de su
trayectoria recuerden Vds. la de Ruiz Mateos. En el fondo se parecen mucho.
-
Comentario opuesto al anterior: decepcionante comienzo. Si Rosa Díez es tan deleznable como se desprende de su artículo, ¿a qué dedicarselo por completo, siendo así que se trata nada menos que de su anunciado debut en esta plaza? Si tan inconsistente y oportunista, ¿qué ceguera aqueja a la ciudadanía que no lo advierte de inmediato? Y si, como es lo cierto, nada importante han ganado aún en las urnas la señora Díez y su partido, ¿por qué hacerle propaganda gratis?
-
Conviene, conviene desmontar el mito antes de que madure...
-
"Renovación democrática"...
"dignificación de nuestra democracía"
Si esa democracía con la que llenan sus bocas los políticos del PPodrido, del P$+E, del de los partidos nacionalistas y todos sus voceros, mientras los votantes de los minoritarios con sus mismas obligaciones, votan pero sabiendo que su voto vale 10 veces menos, se abstienen o utilizan el voto util-initul, por lo tanto no con los mismos derechos.
Sin tener en cuentala la opinión de muchos ciudadanos y del propio Consejo de Estado, los diputados de esos partidos mayoritarios y nacionalistas han votado esta semana en las cortes encontra de LA REFORMA DE LA LEY ELECTORAL, por lo tanto promesa electoral incumplica por "zapatitos"
Dejense de eufemismos, esto no es una verdadera democracía , sino una monarquia partitocrática heredera del franquismo
-
Lo primero bienvenido al proyecto de Público que muchos deseamos siga creciendo como hasta ahora, y sobre todo haga de una especie de portavoz de una izquierda, que necesitamos más cada día. De Rosa Diez, está todo dicho , para que hacerla más propaganda ya se la hacen bastante los medios de la derecha en la que se desenvuelve con soltura.
Otra izquierda es posible.
-
Me parece una gran idea, que se hable de Rosa Diez. Creo que es una buena tactica, para que el personal que vota al partido de Le Pen en Spain, y que no esta de acuerdo con las argucias del PP, desvie y divida el voto, evitando que esta derecha se adueñe del poder. El significado de democrata, unca lo conocera esta oposicion ultra.
-
Frescura Democrática es un buen nombre para un nuevo partido a la izquierda del PSOE.
Sobre Rosas Díez sólo refrendar lo ya dicho. Personajes asísiempre sacan tajada` (poca o mucha) cuando el descontento y el desánimo de la población, cunden.
-
Bienvenido Sr. Garcia Montero.Coincido con Jorgeplaza, sobre su estreno como comentarista. Una reflexión sobre "frescura democrática" que utiliza el ataque contra Rosa Diez, me parece pobre. Hay mas ejemplos (Griñan por Chaves).Además, niega el derecho al cambio que todo ser humano tiene, tanto en lo referente a las ideas como a comportamientos. Otro temas es la honestidad de dichos cambios, es decir los motivos que los provocan bajo un punto de vista ético (en el caso de la Sra. Diez, estamos de acuerdo que son de oportunismo).Yo mismo me estoy replanteando algunos conceptos que, hasta la fecha, tengo 65 años, no lo habia hecho.El estado de las autonomias, el afecto por Fidel Castro, el signifcado del término izquierda, etc. Pienso luego existo.
-
El artículo comienza bien, pero al incidir en Rosa Díez elude hablar de la frescura democrática que más nos afecta: por ejemplo el contubernio PSOE/PP para no modificar la ley electoral, el que los diputados no rindan cuentas ante su electorado ¿por qué no se pide que comparezcan ante sus electores periódicamente o incluso pudieran ser revocados?, falta de democracia interna en los partidos, etc etc.
Eso serían medidas reales de regeneración democráticas. Son sólo ejemplos posibles, pero ininimaginables en este páramo democrático con tantos frescos...y frescas.
-
El partido de Rosa Diez tiene mucho peligro para la izquierda y para la derecha porque es un partido fundado por intelectuales, personas sensatas como Fernando Savater. Hablar de UPyD criticando a Rosa Diez me parece una simplicidad enorme sabiendo que en sólo 4 meses antes de las elecciones tenían más de 700 candidatos en toda España consiguiendo unos resultados inesperados. Es un partido serio (adulto), que no es sectario como PP y PSOE y que representa una España plural y no dividida o partida en dos como funciona hasta ahora. Es una opción política que viene a combatir el fracaso de la educación, más igualdad en todos los ámbitos y una mejor justicia, es decir, viene a regenerar la democracia comportandose con altura de miras mirando hacia las próximas generaciones y no en el ombligo de su partido como hacen el PSOE y el PP.
Señor Montero, desde mi punto de vista, para ser su primera intervención en este Diario, me parece bastante lamentable.
-
Para emprender una verdadera regeneración democrática, una medida tan drástica como efectiva podría ser la limitación de ocupar un cargo público a cuatro años y nunca más, o bien, pasados otros 20. Con esta sola medida integrada en nuestro ordenamiento legal, caería todo el actual funcionamiento de los partidos políticos, lo que podría incluso obligarles a ser realmente democráticos. La casta de políticos que sirven realmente a los grandes poderes económicos se basa en las recompensas económicas que su desempeño les da en cuantías considerables y en ocasiones de por vida. El principal problema de los malos políticos que tenemos es que están más cerca, en realidad totalmente a las órdenes de, los grandes poderes, y no de los ciudadanos que muchas veces con desgana les han votado.
-
¿Negociación?
Se adivina en tu verdad
el prisma del soñador
que enfoca en la realidad
su anhelo renovador,
no sin gran dificultad.
Si ves en la corrupción
un
-
Gran fichaje de Público, desearle suerte a García Montero en esta andadura y enhorabuena a Público por el acierto de tenerlo entre sus firmas. Cada día mejor, a seguir así.
-
¿Negociación?
Se adivina en tu verdad
el prisma del soñador
que enfoca en la realidad
su anhelo renovador,
no sin gran dificultad.
Si ves en la corrupción
un obscuro parpadeo,
¿Cómo habrá negociación
ni siquiera transacción
entre realidad y deseo?
La corrupción se ha instalado
con cínica impunidad
y no es parpadeo velado
sino un rentoso tinglado
trenzado de obscenidad.
Habrá una negociación
solo cuando el pueblo estime
que la abyecta corrupción
y la servil perversión
ampliamente se redime.
-
Para ser el 1er articulo de GªMontero, no me ha convenido, siendo lector suyo desde hace años de su seccion en el-pais andalucia, de lo mejorcito de ese periodico.
Yo creo q hay temas mas importantes q la pobre Rosa Diez.
Esta por ejemplo el viraje neocon del Psoe, con unos numeros de presentar la dimision y coger la puerta pa'casa.
Rosa Diez primero sabe q tiene un nicho de mercado electoral: una derecha más renovada, aunq para llamar la atencion a veces suelte unos exabruptos q yo no comparta.
La vi en sevilla-capital, haciendo loq tienen q hacer los politicos:HABLAR A PIE DE CALLE. y ella es uno de los mejores oradores de españa. eso la gente de su ideologia lo agradece y así le votan.
Esta ahora llamando la atencion para ganar votos y crear un partido liberal a la usanza inglesa. a mi no me preocupa Rosa Diez.
más Esperanza Aguirre, q eso es una gran Ignominia para todo este pais: el tamayazo o luchar por un estado neocón a lo bananero en plena Union-Europea.
o q F.Trillo aun ocupe un puesto politico.
De todas formas siempre es bueno q GªMontero ocupe un puesto-estrella en el articulismo español y no en ese rincon q le tenian arrinconao. por cierto, vaya relevo:moñería. SyR
-
Fotismenez...
!!Eres un genio!!...Refiriéndome a la entrada de este señor.,es uno más hablándonos de lo mismo, de los buenos y los malos... más bien de los malos, pero démoles la bienvenida, deseo que nos alumbre algo de la crisis que estamos pasando, ¿como será la solución? ¿cuanto tiempo nos queda por pasar tantas fatiguitas? ¿por qué el PSOE tiene tantos desectores? ¿por qué la justicia tiene tantos "caprichos"? ¿por qué los peporros del PP nos tienen agarrdos por el cuello?.... son tantas preguntas que nos hacemos los de apié y los pensionistas.....Pero solo vemos peleas por conseguir el poder....
-
En estos momentos quien más me recuerda a Alejandro Lerroux es Esperanza Aguirre, una política que hace de la palabra fácil, del halago, de lo chusco, una forma de acción política demagógica que tiene el amparo de los medios de comunicación de la derecha como estrella rutilante, colocando a su teórico jefe de filas, Mariano Rajoy, ante trágalas de difícil digestión.
-
¡¡¡Hostias Pedrín!!! Que te caes de la moto.
-
Sr. Montero: se ve que la frescura democrática es la suya. Quiere recoger los votos desencantados del PSOE, que pudieran ir a Rosa Díez, sólo le falta decir que voten a IU. Pero no caerá esa breva en su huerto.
Rosa Díez es la única política que ha llamado las cosas por su nombre:Desde el terrorismo, a la política marketing del ínclito Zapatero, hasta los estragos del nacionalismo periférico. Por todo ello representa una esperanza de regeneración democrática para muchos españoles, y los que necesitan más que frescura, hielo, son algunos de sus amigos que están a punto de pudrirse.
-
Excelente comienzo, Sr García Montero. No se esperaba menos de usted. Le auguro un brillante futuro como colabrorador de "Púlpito". Uy perdón, quise decir "Público".
-
Oiga, me parece que con ese disimulado ninguneo al electorado pasa usted por alto la que probablemente es la conclusión que lleva a mucha gente a votar opciones más o menos "exóticas": salga lo que salga, no puede ser peor que lo que hay ahora.
-
Pues hombre si éste es el primer artículo de este articulista UPyD debe reconocerle el honor de ser tan importantes para él como para ocuparlo.
Gracias jefe!
-
Y por cierto en su tirando a normalita "historia" de RD parece que ha olvidado algún aspecto para muchos de cierta relevancia.
Y es que el partido de RD es hijo putativo (con perdón) del actual presidente del Gobierno de España.
Choca por tanto un poco que al hablar de RD y de su partido solo salga mencionado, y de paso, una vez el nombre del auténtico fundador de UPyD: José Luis Rodríguez Zapatero, sin él ese partido no hubiera existido, tampoco el artículo de este articulista.
-
El mal humor del irracional es la mejor señal de que voy por el buen camino. Estoy de acuerdo con su artículo, señor Luis, y celebro que su trabajo.
-
Sigo sin entender por qué tanta obsesión por Rosa Díez, se le nombra diariamente en el periódico y García Montero la convierte en la estrella de su llegada. De verdad cada vez me creo más que la derecha e izquierda tradicional sienten el miedo de que alguien les ponga el más mínimo problema. Estamos hartos de tantos años de gobierno de PPSOE... Un partido político nuevo SIEMPRE es enriquecedor para la democracia y debería ser bienvenido. Qué suerte tienen los catalanes de tener un Parlament tan muticolor, eso SÍ es democracia. El bipartidismo no.
-
Ya que no lo sabes, y como seguro lector de Maquiavelo o Leopardi e innumerables escépticos, puedes apostar a que los "tradicionales" no van a regenerar nada. Así que UPyD ya tiene un punto a favor: lo de farsa ya se verá. Dado el beneficio de la duda, esperemos que tu pluma aquí no sea como las que citó Hemingway, pues está el oficio de periodista muy escaso para que los intelectuales se pongan a su altura. Recordemos que para ser izquierdista lo primero es ser sensato y no panfletario y dogmático (no olvidemos a Camus u Orwell).
-
Muy bonito el artículo, sí señor.
"No sé si los ciudadanos serán capaces de preguntarse si vale la pena situar la regeneración democrática en los escenarios de la farsa pública."
Pues sí. Somos capaces. Yo soy capaz. De hecho, me lo acabo de preguntar.
La respuesta es: sí, vale la pena.
Por eso, porque vale la pena, mi voto en las próximas elecciones será para la UPyD de Rosa Díez.

Cargando...