Tres vidas bajo el niqab
El debate del velo integral. Cuatro localidades catalanas han vetado el uso de estas prendas que algunas mujeres defienden. Zohra, Fátima y Saleha explican sus motivos para vestir el velo integral. Las tres mujeres aseguran que se lo quitan para identificarse cuando es necesario
La marroquí Zohra Nia, de 38 años, usa niqab desde los 18. - CARLES CASTRO
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Lo flipo. En todo el año pasado, mi madre sólo se puso una cosa de negro. Le gusta ir de colores", explica Kautar, de 10 años, con los ojos fijos en las fotos que repasa en el ordenador. Es hija de Zohra Nia, una de las tres mujeres que lleva niqab en El Vendrell, un municipio de Tarragona de 35.000 habitantes que el pasado 11 de junio votó a favor de prohibir su uso en instalaciones municipales. "Busco fotos de castells [castillos humanos]. Mis hermanos y yo estamos en el grupo de mi pueblo. Yo soy la anxaneta, la que saluda desde arriba. Una vez, mientras subía, todos temblaban y me pidieron que bajara, pero dije que no y que no. Y lo conseguí. Después dijeron: ¡Qué narices tienes! Eres una campeona'".
Zohra sonríe al escuchar a la niña. Le da miedo que suba tan alto, pero "se lo pasa muy bien y así se integra", dice. Está sentada en el salón de su casa, con ropas cómodas y el rostro descubierto. A pesar de llevar siete años en España, el castellano de esta marroquí de 38 años no es fluido y prefiere que su amiga Hanane traduzca.
Pese a llevar varios años en España, ninguna habla bien el castellano
Las dos mujeres acaban de volver de pasear. Es mediodía y se les ha hecho tarde. Por eso, Abdel, de 16 años, ha decidido hacer la comida: "Aprendí a cocinar porque a veces venía tarde de balonmano y no había nada. Y pensaba: ¡Joder, con el hambre que tengo!". Sara, la mayor de los cuatro hermanos, confirma que lo hace bien. Tiene 18 años y cubre su cabello con hiyab desde los 15.
Tan pronto como Zohra supo que El Vendrell se planteaba la prohibición, decidió explicar por qué cubre su rostro ante la presencia de un hombre que no es de su familia o para salir a la calle: "Dicen que es un símbolo de esclavitud y que quienes lo llevamos estamos sometidas, pero el velo no se puede imponer. En mi familia nadie lo usa, pero a mí me gustó desde niña y me lo puse a los 18 años. Para mi marido fue una sorpresa, pero si le gusté con hiyab también tenía que gustarle con niqab. Es cosa mía, mi modo de vivir mi fe".
Hanane se va tras insistir en la necesidad de dejar de hablar del niqab y trabajar por la convivencia. "Hay miedo a lo desconocido y es lógico, como también lo es que se prohíba el niqab en los espacios municipales. Zohra no tendrá problemas, porque siempre se ha descubierto para identificarse cuando ha ido al centro cívico o al ayuntamiento. Otra cosa sería prohibirlo en la calle. Entonces no saldría", dice. Y sería una pena, porque le encanta ir a ver castells y animar a su hijo cuando tiene partido.
"Si prohibieran usarlo en la calle, Zohra no saldría", dice su amiga
De repente, Doua, de 6 años, aparece en el salón con una cámara de plástico. Juega a grabar a la familia. "Es que ahora mi madre es famosa", dice Abdel. Sin embargo, algunos vecinos aseguran que nunca la han visto y parecen incómodos al hablar de ella. Todo lo contrario que a la propietaria de la frutería de su calle, que la llama por su nombre.
Zohra quiere demostrar que ha elegido libremente usar el niqab. "Han ido a preguntarle a mi marido a la mezquita y él les ha dicho que me pregunten a mí, que para eso soy la que lo lleva. Entiende mi lucha", argumenta. Ahora son sus hijos quienes se alternan en la traducción. Zohra sonríe ante los comentarios sobre su collar azul, de cuentas de plástico gigantes. Combinan con el estampado de su falda. Y con el de su blusa, aunque ambos no tienen nada que ver entre sí y le dan un aire de zíngara. "Me encantan los colores. Por eso intento modernizar el niqab. También busco ropas que dejen ver que soy una mujer y que no llevo nada oculto. Entiendo que la gente pueda tener miedo si no saben qué hay debajo del velo, pero nunca he tenido problemas", añade.
Finalmente, llega el pan y Sara presume de que lo ha hecho su madre en el horno que tienen en la terraza: "Las baguettes se han puesto muy caras". El padre, herrero de profesión, tiene poca faena últimamente. "La crisis...", suspiran. La joven intentará echar una mano pronto. En septiembre empezará un curso de puericultura y luego buscará trabajo o estudiará enfermería.
Algunos vecinos dicen que nunca han visto a Zohra. El tema les incomoda
El pan se convierte en cubierto en las manos de Abdel. "A mis amigos de castells les he enseñado a comer así. Los invitamos a la fiesta del cordero", recuerda. Su madre remarca que a la familia le encanta "que vaya gente a casa, hermanos musulmanes y hermanos que no lo sean".
Vuelve a decirlo al día siguiente, cuando el fotógrafo va a retratarla. Pero entonces su aspecto es totalmente distinto. Cuesta recordar el rostro de la mujer de risa fácil que sólo unas horas antes prometía apuntarse a un curso de español para comunicarse mejor.
Zohra ha preparado té y dulces caseros. Además, ha envuelto dos panes para sus invitados. Aún están calientes. Antes de despedirse, pregunta: "¿Hoy no te quedas a comer? He cocinado yo".
Unos ojos tras la cortina
La única mujer que lleva velo integral en Cunit vive cerca de la playa de esta localidad turística de Tarragona, de 13.000 habitantes, y suele vérsela en el parque con sus hijos. Sin embargo, en el ayuntamiento, que votará el día 28 una moción para prohibir su uso, ni siquiera saben si usa burka o niqab. "Sólo sé que va toda de negro y que incluso lleva guantes", explica un técnico. Sí conoce las razones por las cuales la senadora y alcaldesa, Judith Alberich (PSC), decidió impulsar la moción. "Más allá de la realidad que exista ahora mismo, rechazamos el burka porque atenta contra la igualdad de las mujeres", repite.
Lo mismo opina Remei Dorado, una estudiante de Derecho de 20 años que lee en una terraza. "No se trata de prohibir su uso por un problema de seguridad ciudadana, sino de visibilidad de la mujer musulmana", argumenta. A continuación, señala la calle donde vive: "No se relaciona con nadie. No abrirá la puerta".
El marido de Fátima dice que se relaciona con sus parientes y amigas
Poco después de llamar al telefonillo, aparecen unos ojos envueltos en las cortinas de una ventana. Al cabo de unos segundos, asoma la cabeza de un hombre. "Mi mujer no entiende el idioma", aclara, y se ofrece como traductor.
Fátima, marroquí de 26 años y tres hijos, oculta su rostro y silueta bajo un niqab negro desde que se casó, hace ocho años. La razón la explica su marido: "Una mujer buena y joven está más tranquila tapada cuando va por la calle y hay mezcla de hombres y mujeres, así no la molestan. Con la médica y en el ayuntamiento sí se lo quita para que la identifiquen", asegura. Y aprovecha para preguntar si también se prohibirá llevarlo en la calle. Está "preocupado".
También tiene respuesta para explicar por qué Fátima no habla una palabra de castellano. "En casa sólo usamos el árabe y no tiene tiempo para ir a cursos. Los niños dan mucho trabajo, pero el mayor va a enseñarle el idioma. La médica siempre insiste en que tiene que aprender", dice. Fátima sonríe. Apenas ha susurrado un par de monosílabos durante toda la conversación. En casa, viste ropas frescas y claras. Sobre el cabello, un pañuelo.
Los bares del barrio de Saleha están llenos de hombres exclusivamente
¿Entonces con quién se relaciona? "Con sus amigas marroquíes y con la familia, tenemos parientes cerca. Sale mucho. Cuando se queda tres días en casa, se pone nerviosa", cuenta. Mientras, su hijo menor juega en las escaleras. "¿Ves? Dan mucho trabajo", dice el padre.
Cabeza de familia
La mayor parte de los bares de Campclar, un barrio en las afueras de Tarragona, están llenos exclusivamente de hombres el jueves por la tarde. Es muy probable que siempre sea así, porque en algunos de ellos ni siquiera hay baño de mujeres. Beben té a la menta, y juegan al parchís y a las damas, pero la mayoría ve el partido del Mundial entre Nigeria y Grecia. Cuando marca Kalu Uche todos los marroquíes gritan: "¡África, África!".
Sentadas en una de las plazas que separan los edificios pintados de azul, un grupo de gitanas jóvenes opina sobre el niqab de su vecina. "Da miedo verla tan negra, y con este calor", dice una. Otra le hace un guiño y en tono guasón se ofrece a ir a buscarla "con un cuchillo de 50 centímetros, que el barrio es peligroso". Ya en serio, afirma que debería descubrir su rostro, "porque los tiempos han cambiado. Además, así se verá si tiene moratones". En seguida se autocorrige y pide que la respeten: "Estas cosas no se pueden obligar. Las mujeres tradicionales necesitan su tiempo".
Su aspecto cambia totalmente ante el fotógrafo. Cuesta recordar su sonrisa
Saleha abre la puerta con gestos lentos y media sonrisa. Su rostro, redondo y pálido, es similar al de su hija mayor. Pronto salen al rellano su sobrino veinteañero, que está de visita, y otro de los tres hijos de esta marroquí de 31 años, que llegó a España hace 12.
Su castellano es precario, pero entiende las preguntas e indica a su sobrino qué debe traducir: "Que no digan que mi marido me obliga a ponerme el niqab. Empecé a usarlo por voluntad propia cuatro años después de casarme y soy viuda desde hace cinco. A mí no me manda nadie". ¿Sus razones? "Por motivos religiosos y para ir más tranquila por la calle. A veces noto que cuchichean a mis espaldas. Pero me da igual. Yo hago mi vida".
Y no es fácil. Le cuesta mantener a toda la familia con la pensión de viudedad. El padre murió en un accidente laboral. "Era albañil", explica la niña. El sobrino sigue en segundo plano. Al preguntarle si cree que está aumentando la islamofobia, encoge los hombros con una sonrisa.
Las protagonistas
Zohra
38 años. Marroquí nacida en Tánger y residente en El Vendrell. Casada con cuatro hijos.
"El velo no se puede imponer. En mi familia nadie lo usa, pero a mí me gustó desde niña y me lo puse a los 18 años. Es mi modo de vivir la fe. Para mi marido fue una sorpresa. Intento modernizarlo, que sea de colores y que se note que debajo hay una mujer".
Fátima
26 años. Marroquí residente en Cunit. Casada con tres hijos. Habla su marido.
"Una mujer buena y joven está más tranquila tapada cuando va por la calle y hay mezcla de hombres y mujeres, así no la molestan. Delante de la médica y en el ayuntamiento sí se quita el velo para que la identifiquen"
Saleha
31 años. Marroquí residente en las afueras de Tarragona. Viuda con tres hijos.
"Que no digan que me obliga mi marido. Empecé a usar el niqab cuatro años después de casarme y soy viuda desde hace cinco. A mí no me manda nadie. Lo llevo por motivos religiosos y para sentirme más tranquila. No me importa que la gente cuchichee"
29 Comentarios
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Ante todo, felicidades por el artículo, pues requiere un esfuerzo y trabajo que pocos medios hacen para explicar esta realidad, aunque sea básico si se quiere informar con coherencia.
Ahora bien, sobre el tema que nos ocupa, y aunque entiendo que es un conflicto que creamos nosotros mismos para con el mundo musulmán, tan sólo porque no entendemos su cultura y modo de vivir su religión, no puedo compartir el uso del niqab ni del burka. De hecho, el mismo velo, sea hiqab o chador, me resulta anacrónico y resultado de una sociedad patriarcal que busca en los atavismos religiosos la perpetuación de su estatus actual. Al final, no es sólo el hecho de vestir una prenda diferente, como si de monjas se tratara, sino de la realidad que en el día a día vemos. Trabajo en un centro comercial donde la multiculturalidad es elevada, y mientras que puedo ver mujeres chinas, rusas, ecuatorianas o nigerianas entrando solas al recinto, jamás he visto a ninguna mujer con velo entrar sin su marido. Es como si el mero acto de comprar sea imposible hacerlo solas, incluso en varias ocasiones he recibido increpaciones de maridos por hablar a sus esposas cuando les atiendo.
Este, este creo que es el auténtico problema de esta comunidad. Hay una esclavitud encubierta en la relación hombre-mujer entre estas personas, y eso hemos de cambiar, porque aquí creemos en la libertad y la defendemos. Si la mejor opción para cambiar esto es luchar contra un velo, sinceramente no lo sé, pero ellas, aunque no hayan vivido en una sociedad donde la lucha por la liberación femenina haya sido tratada siquiera, sí merecen que les demos una oportunidad de entenderlo. Y si no a ellas, sí a su descendencia.
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He leido con atención las manifastaciones justificatorias del uso de las diferentes prendas que cubren el cuerpo o partes del mismo de muchas mujeres musulmanas. Estoy de acuerdo en que hay que tratar de entender y tolerar otras culturas que puedan convivir con la nuestra, pero debemos tener cuidado de nos ser papanatas, debemos ser al menos tan críticos como con nuerstras tradiciones judeo cristianas con las que somos a veces particularmente crueles, pues corremos el riesgo de olvidar que no todo lo diferente por venir de otra cultura, a la que debemos respetar y tolerar, es bueno, no sea que terminemos tolerando y entendiendo que el hecho de ahorcar a los homosexsuales (Como en Irán por ejemplo) es solo una cara mas de otra cultura con la que tenemos que convivir y como eso mil cosas mas. Que la mujer en el mundo musulman es poco mas que un camello, mejor dicho camella, es algo que no podemos olvidar, ¿Sabéis que las mujeres no pueden conducir vehículos de ningún tipo en Arabia Saudita?. Vale, es una anécdota, pero muy significativa.
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¡¡Pobrecitas, que intransigentes somos, con lo abiertos y tolerantes que son los paises islamicos!!
Ellas pueden dar todas las razones que quieran para ir tapadas hasta los ojos, igual que si vas a ciertos paises te daran razones para matar homosexuales y gente cuyo delito es ver el futbol o beber una cerveza. En sus paises tenemos que acatar sus normas o tradiciones, ¿por que quieren imponer las suyas aqui? Nuestra cultura entiende que es degradante para la mujer el uso de niquab o burka, y eso es razon mas que suficiente para prohibirlo. Si cedemos ahora, mas adelante terminaremos suprimiendo la carne de cerdo de nuestra dieta y habra niñas que querran o seran obligadas a ir al instituto con burka.
Y si no les gusta que se vayan. Aqui no obligamos a nadie a quedarse.
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Ya están los fachillas de turno defendiendo el burka como libertad de expresión. Lo que les gusta del burka es la sumisión de la mujer ante el macho de la casa y encima con la excusa de la religión.
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ANTES DE HABLAD INFORMAROS:
CORAN, SURA IV, VERSICULO 38
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pues seguro (casi seguro, solo, dado nuestro sistema judicial y nuestro Tribunal Constitucional...) que es inconstitucional...
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Pues aunque sea algo propio de otra cultura, a mi me parece HUMILLANTE que una mujer sólo enseñe los ojos cuando la puede ver un hombre que no sea su marido o un familiar.
Habrá mujeres que lleven el niqab e incluso el burka voluntariamente, pero es que también han habido y hay mujeres machistas. Las mujeres españolas que entraban en la sección femenina de la Falange, también decían que las mujeres debían de obedecer y estar sometidas a los hombres. No por eso hoy día se respetaría semejante opinión.
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Dice un refran español que "sarna con gusto no pica" , asi que si estas mujeres quieren voluntariamente vivir esclavizadas por sus maridos que asi sea. El problema esta cuando eso lo tratan de imponer a otras mujeres o incluso a sus propias hijas, que no quieren vivir asi, y eso esta demostrado que esta pasando en este pais, y ahi deberiamos demostrar tolerancia cero. Saludos
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Penitenciagite : Confundes el infinitivo con el imperativo , "Antes de hablar informaos" . Respecto a tu comentario, no necesito leer el Coran para saber que vuestra cultura humilla a la mujer en todos los ambitos de la vida. Aqui ya pasamos por eso y no queremos volver a ello. Gracias
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El problema del burka y el niqab es unicamente uno.
La Seguridad.
Si cualquiera puede ir por la calle con la cara cubierta ( si ellas pueden, ¿porque no otras personas?), los atracos y agresiones podrian quedar impunes ya que nadie podria reconocer al agresor.
A mi personalmente me dan miedo. No se quien hay bajo semejante vestimenta, si una piadosa mujer o un salvaje violador disfrazado.
Por eso, ni burkas, ni niqabs ni disfraces de payaso. Unicamente el casco, si se va en moto, justifica tener la cara cubierta.
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Una cosa es que las leyes sean igual para todos y todos deban cumplirlas y otra cosa es que consideremos interferencia las costumbres ajenas. Eso no se regula con leyes.
O aprendemos a gestionar la diversidad o nos vamos todos al carajo.
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Ahora puedo entender un poco más su visión.
Gracias por el artículo.
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e oido la palabra libertad en algun comentario , palabra por cierto muy curiosa, es que no tenemos libertad para todo , no podemos hacer todo lo que queramos , sabemos perfectamente que muchas mujeres se ponen el velo o el burka (por lo menos el velo) de una manera libre , y por que ellas quieren sin imposiciones , pero tambien sabemos que hay muchos casos en los que no , yo no me creo eso de cuando salen los imanes a hablar cuando dicen que la mujer se pone el velo voluntariamente, no me lo creo porque en muchos paises musulmanes recordemos que las leyes amparan la desigualdad entre sexos, y yo no me creo la verdad que no haya machismo hacia las mujeres.
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Que sí, hombre que sí. Que se lo ponen libremente; libremente eligen vivir en sumisión; libremente aceptan que la mujer esté por debajo del hombre; libremente aceptan ponerse un gueto alrededor de la cabeza; tienen esa libertad porque las han educado para querer libremente ser sumisas, que en el fondo, es lo que significa la palabra islam: sumisión (no significa "paz" como dicen algunos manipuladores, sino que, en árabe, "sumisión" y "paz" muy sintomáticamente comparten etimología).
Aquí, y no podía ser de otra forma, no falta el papanatas progre de turno presto a defender la libertad del síndrome de Estocolmo; la libertad de ser educadas en la inferioridad frente al varón; la libertad de querer la esclavitud y la libertad de la sumisión.
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vilojo 20-06-2010 21:33
Pues al hilo de lo que menciona, recuerdo que hace varios años, a raíz de los atentados de Londres, leí que algunos terroristas musulmanes escaparon de la isla, aprovechándose de la tolerancia multicultural que tanto apasiona por aquí: les bastó con calzarse un burka. Por suerte, descubrieron a uno de ellos y quiero suponer que desde entonces andan con mucho más ojo.
Aunque sabiendo que Inglaterra es tan multicultural que han tirado por la borda la igualdad ante la ley, y que aceptan que haya más de 80 tribunales que juzgan por la sharia, pues a saber como estarán las cosas...
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"Una mujer buena y joven está más tranquila tapada cuando va por la calle".
Será una costumbre cultural o religiosa, ¿el qué ? ¿que otro hombre la pueda agredir, insultar, violar, piropear...?
¿Es un asunto de pertenecer a un dios o algún otro y por lo tanto no se puede ver?
Las mujeres españolas en la sección femenina también eran mujeres como dios mandan, menos mal que ahora son como se mandan ellas mismas...
Será cuestión de tener paciencia, ninguna persona se puede sentir más libre por ir tapada, ni tener más fe en un dios por ir vestida, o desnuda como nos echa al mundo la naturaleza.
Nos tapamos por el frío y nos vamos despojando de la ropa cuando entra el calor, llegando incluso a no soportar ni un trapo en pleno verano madrileño.
Seguramente los dioses ya dispusieron de ello, pero ya sabemos que los hombres mandan a los dioses decir lo que es o no es bueno.
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al 5: nada de fachillas, son los partidos que sacan adelante estas leyes (especialmente los fascistas racistas como Plataforma por catalunya), es otro instrumento para atacar immigrantes ( en barcelona, los unicos que votaron en contra de la ley de la prohibicion fueron ICV-EUiA (IU en catalunya) i ERC (creo))
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El gran problema del burka es que quien lo lleva dificilmente entenderá otras ideas, dificulta la visión y lo poco que se ve es a cuadros.
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Si voy a una dictadura islamonazi, debo usar velo y respetar sus costumbres. Si no me gustan me voy a mi pais y en paz.
Si ellos no respetan nuestras leyes, que se vayan y punto.
Es facil, las mujeres tienen derechos y la religión no puede imponerse a ese hecho.
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Y bue! España y todo occidente, no se destacan por tierra arida, ni
vuele arena, pero que suele saber a tufos', que bién se justifica de andar
cubriendose la cara a velo completo! no se puede negar, ni ahí. Que
hasta yo, no se si te digo, que me hago fanatico a tiempo full time' del
tema y sus usos.
Apo.
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"Tres vidas bajo el niqab" ...o incluso más, ¡vete a saber tú cuanta gente cabe bajo un niqab de la talla 84 !
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¿porque no ponemos las opiniones de las mujeres de las tribus yamomami? a ellas sus maridos les pegan como muestra de amor y entre ellas se enseñan las cicatrices, la que mas tiene es la mas querida......... ¿es eso respetable? NO,
Mahoma tapaba a las mujeres para que no distrayeran a los hombres mientras rezaban, ¡¡¡que se arranque los ojos Mahoma y que dejen a las mujeres vivir en paz!!!
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¿Hay algun motivo para que no se vuelvan a su pais? . Si , que aqui lo tienen todo gratis pese a no haber cotizado nunca .
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Para ser un problema 'casi inexistente' qué rápido ha encontrado Público tres casos.
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!!PROHIBICIÓN DE LLEVAR LA CARA TAPADA EN LA VÍA PÚBLICA YA¡¡COMO EN PAÍSES BAJOS Y BÉLGICA.QUIEN NO QUIERA CUMPLIR LAS NORMAS DE CONVIEVENCIA YA SABE DONDE ESTÁ LA PUERTA...
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Líbremente eligen no ser libres... Es como mi abuela, líbremente vivió siempre enlutada... Desde que, recién casada, se le murió primero su padre, luego, su madre, luego un hermano, luego... Y como por cada fallecido el luto duraba 3/4 años, pues se pasó todo la vida de negro y, hasta los años 40 incluso con velo y medias negras (aunque fuera el mes de agosto)... Líbremente. Ja, ja, Mi madre, en cuanto llegaron los primeros vientos de libertad, allá por los comienzos de los 60 dijo tara-rí-que-te-ví. Y sí se puso alguna que otra prenda negra durante unas semanas y luego, a vestir con normalidad... Por supuesto, hoy ya todas las mujeres españoles se ríen de aquellas "libertades" de las que disfrutaban nuestras antepasadas"
Porque es eso, que los vientos de libertad llegan o no llegan y, donde no llegan... pues ya se sabe. Y esta chica es de Marruecos que, supuestamente, es uno de los países más occidentalizados; bueno, eso dicen, porque lo que es yo, ni vientos ni brisa ni nada de nada, siguen ahí, en el inmovilismo más absoluto y con estos atavismos mediavales que las hacen, por lo que nos explican, ser la mar de libres.
Madre mía, la que nos espera en los próximos años con esta religión-cultura que, anclada en la edad media, se nos ha instalado aquí de una forma masiva y cuyo crecimiento es exponencial.
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Muchísimas gracias, Público, por haberme abierto los ojos!!!
Voy corriendo a comprarme un niqab para poder convertirme en una mujer libre, como Fátima, Seleha y Zohra. ¡Qué envidia me dan!
Tantos años luchando por la igualdad y la libertad de la mujer y resulta que era tan fácil como ponerse un niqab! Y, como siempre, ha tenido que ser la izquierda la que haya dado con la fórmula...
Público, te estaré eternamente agradecida.
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Como mujer y de izquierdas, me apena, ver que haya mujeres que entiendan la vida , vistiendo a la usanza medieval mas triste jamás conocida. La Europa cristiana , también tuvo sus velos, y no son nada recomendables. Es un problema muy triste, que hoy en el siglo XXI, aún tengamos que ver estas cosas, propias de una comprensión religiosa muy conservadora y en muchos casos, mera imposición familiar o ambiental, que de todo hay. ¿Como quieren integrarse en el mundo de hoy con la mentalidad del siglo XIV?. La religión , como atea que soy, lejos de nuestras vidas. No hace más que daño por doquiera que va.
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cuanto daño hacen a las mujeres que no quieren llevarlo ,que se marchen a iran ,afganistan,etc,etc
sumision,sumision,y que no digan que son ellas que an elegido libremente,



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