Publicado: 29.08.2015 12:23 |Actualizado: 29.08.2015 12:38

33.178 personas quieren ser
guardia civiles

Casi la mitad de los aspirantes que aspiran a una de las 820 plazas ofertadas tiene entre 25 y 30 años. Un tercio tiene el título de la ESO (el mínimo exigible), más de 5.000 son diplomados o licenciados y 25 cuentan con un doctorado.

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Un agente de la guardia civil.

Un agente de la guardia civil.

MADRID.- Esta será la séptima vez que Alejandro intente ser guardia civil. Y en esta ocasión competirá con otros 32.474 aspirantes de los 33.178 que echaron la instancia para poder ser uno de los 820 que podrán ponerse el tricornio si superan las pruebas que comenzarán el 12 de septiembre.

A sus 24 años Alejandro no ha desistido pese a esos seis "fracasos" anteriores porque, además, en algunas de esas tentativas se ha quedado a las puertas. Y ha querido seguir intentándolo porque ante todo y sobre todo quiere ser guardia civil, su verdadera vocación.

Mientras llega ese momento —Alejandro es optimista—, este candidato compagina su preparación con trabajos de monitor de natación o de socorrista y sueña con que algún día pueda pertenecer a las unidades del Instituto Armado que más en contacto están con la naturaleza, como el Seprona, el Greim o el Geas.



Precisamente, el gran número de especialidades en la Guardia Civil es uno de los atractivos que valoran los candidatos, como señala el capitán Juan Manuel Rentero, del Servicio de Selección de la Jefatura de Enseñanza del cuerpo.

Y si Alejandro aprueba comenzará su formación el día 14 de octubre, igual que otros 819 compañeros, en las academias de Baeza y Valdemoro. Si pasa este filtro, tendrá que incorporarse por un año en una demarcación territorial, que será más o menos de su agrado dependiendo de la nota que saque.

¿Cómo es el proceso hasta que llegue ese momento? Lo que deja claro el capitán Rentero y los responsables de su sección es que en las pruebas "no hay trampa ni cartón", ni posibilidad de copiar, ni enchufes, ni favoritismos, ni modo alguno de cambiar las respuestas del examen. Se trata de un proceso totalmente transparente, regulado y controlado. Limpio, en suma.

Un 20% de las solicitudes eran de mujeres

Todo comenzó el 19 de mayo cuando, tras la aprobación por el Consejo de Ministros de la oferta de empleo, se publicó en el BOE. Una oferta algo más generosa que la de años anteriores (126 plazas se convocaron por ejemplo en 2012), pero más tacaña que las casi 2.300 que se ofertaron en 2009.

Gracias a ese aumento para este año y a que, por primera vez, se amplía la edad límite a los 40 años, las solicitudes se dispararon hasta esas 33.178, de las que casi un 20% eran de mujeres. La primera criba —no reunir requisitos exigidos, como no contar con antecedentes penales— dejó fuera a unos cuantos hasta cerrarse en 32.474.

Un 44% de los aspiantes tiene entre 25 y 30 años, pero no es nada desdeñable el porcentaje de los que cuentan con entre 30 y 40 años (un 31,7 %). De 17 años sólo han presentado la instancia 10. Además, un tercio tiene el título de la ESO (el mínimo exigible) y más de 5.000 aspirantes son diplomados o licenciados, 25 cuentan con un doctorado y 772 con un máster.

Rentero hace notar cómo aumenta el porcentaje de mujeres conforme lo hace también el nivel de estudios, y reconoce que tener un título más alto no es garantía de aprobado (los dos doctores que se examinaron el año pasado suspendieron). En suma, no hay que fiarse y hay que prepararse bien, aunque no hay un temario ad hoc.

La Guardia Civil lleva desde mayo preparando las pruebas y los lugares donde examinarse. Por primera vez también, y dado el notable número de aspirantes, 21 sedes repartidas por toda España, incluidas las islas, acogerán los exámenes, que comenzarán a la misma hora, el mismo minuto y el mismo segundo en toda la geografía.

Llega la hora del examen teórico. Imposible trasladar aquí el modelo de documento en el que tendrán que responder los candidatos a tres pruebas (ortografía, conocimientos e idiomas) y que está diseñado con un código que permitirá después a una máquina corregir y adjudicar el resultado al aspirante con el que coincida ese código y cuyo nombre se mantendrá en una hoja en sobre lacrado desde el comienzo de la prueba.

El candidato no puede usar el móvil u otros dispositivos a modo de chuleta. No le dejarán entrar al aula con ellos. Y deberá responder preguntas de todo tipo: jurídicas, de topografía, de electricidad, de legislación, etc.

Criba física y psicológica

No basta con aprobar este examen. Ahora toca superar las pruebas físicas: correr 50 metros en 8.30 segundos (9,40 las mujeres), 1.000 metros en 4,10 (4,50 ellas), realizar 18 flexiones (14 ellas) y nadar 50 metros en 70 segundos (75 ellas).

También en esta fase se quedan muchos en el camino, pero los que sí la superan, tendrán que someterse a un test psicológico y a una entrevista personal que criba aún más. "No queremos atletas ni sabios, sino hombres y mujeres completos", dicen los responsables del proceso .

La Guardia Civil moviliza a mil personas para estas pruebas, y ya tiene casi todo listo para que 820 nuevos agentes engrosen las filas del cuerpo.