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El permiso de paternidad, prioritario

Varias organizaciones se unen en una plataforma europea para reclamar equidad en los derechos parentales

PAULA DÍAZ

Quiero que mi hija tenga dos referentes iguales porque quiero que mi hija cree una nueva sociedad'. Así inauguró José Carlos Santamaría, miembro de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPIINA), la jornada de debate que el colectivo organizó el sábado pasado en el Museo Reina Sofía de Madrid, con 400 participantes (feministas, sindicalistas y universitarios, en su mayoría).

Los participantes mostraron su preocupación por el debate sobre los derechos parentales abierto en la UE. Los países miembros rechazaron hace una semana ampliar el permiso de maternidad a 20 semanas, a pesar de que ya los había aprobado el Parlamento. 'Así sólo se conseguirá ampliar la brecha entre ambos permisos, con los consecuentes perjuicios para la mujer, que continuará estando discriminada en las empresas', argumentó Carmen Castro, miembro de la plataforma.

La red internacional reclama la obligatoriedad de las bajas paternales

Por otro lado, tanto los organizadores como los participantes en el debate denunciaron el aplazamiento, por parte del Gobierno español, de la ampliación del permiso de paternidad de dos a cuatro semanas; una medida que debía entrar en vigor el próximo enero y que se ha congelado por falta de presupuesto.

El evento se celebró un día después de la fundación de una plataforma internacional, Platform for Equal & Non-Transferable Parental Leave (PLENT), que agrupa a las organizaciones del sector de España, Suecia, Islandia, Polonia, Dinamarca e Israel. La PPIINA es la representante española. El objetivo de la agrupación internacional es 'el establecimiento de un nuevo marco legal que permita que los permisos de nacimiento y adopción sean iguales e intransferibles para ambos progenitores'.

Islandia ha pasado, en diez años, de un 0,2% de padres con permiso a un 90%

Carmen Montón, del Grupo Parlamentario Socialista, Gaspar Llamazares, de IU, y Carmen Quintanilla, del PP, confirmaron su apoyo a la medida en sus intervenciones. Sin embargo, cuando varias personas del público preguntaron por qué, si había consenso, no se había llevado a cabo, los tres evidenciaron la falta de acuerdo. 'Queremos las mismas políticas pero el desacuerdo está en si las consideramos prescindibles en época de crisis o no', justificó Llamazares.

Inmaculada Gimeno, de PPIINA, aseguró que, según las estadísticas del año pasado, 'un 65% de los trabajos de mujeres eran considerados vulnerables', porque 'las empresas aún consideran la maternidad como un problema para ofrecer puestos de trabajo a la mujer'. 'Hay que pensar que la maternidad es la tasa de reposición que garantiza la jubilación y por eso no se pude convertir la maternidad en una penalización en el trabajo', sentenció Soledad Murillo, ex secretaria de políticas de Igualdad.

Carmen Castro, miembro de PPIINA, insistió en que 'Europa se aprovecha de la falacia de la libre elección, cuando está demostrado que, si hay que elegir, quien cuida de los hijos es la madre'. No obstante, varias encuestas europeas demuestran que los hombres están cada vez más dispuestos a responsabilizarse de la familia.

El problema es el miedo a perder el puesto de trabajo. De ahí la necesidad de que los permisos de paternidad sean, no solo iguales, sino intransferibles e, incluso, obligatorios. Elisa García, de UGT, alegó que 'los permisos deberían ser irrenunciables para que los padres tengan que cogerlo sí o sí y que las empresas tengan que darlos sí o sí'. 'Mientras que los hombres tengan que escoger entre mantener el trabajo o cuidar de sus hijos, elegirán mantener el trabajo', añadió.

La PLENT pretende conseguir alcanzar el modelo igualitario de Islandia, en el que los progenitores disfrutan de nueve meses de baja repartidos en tres para la madre, tres para el padre, y tres transferibles. Según Ingólfur V. Gíslason, de la Universidad de Islandia, 'antes de que entrara en vigor la Ley Parental de 2001 sólo un 0,2% de los padres hacían uso de sus permisos de paternidad y hoy en día son el 90%'.

Rosa María Fernández Sansa, de la Coordinadora Española del Lobby Europeo de Mujeres, apostó también por mantener el cien por cien del sueldo mientras se está de baja. 'Eso posibilita que las familias se sientan seguras para seguir reproduciéndose porque asegura sus puestos de trabajo', argumentó. Castro, de la PPIINA, afirmó que 'si los permisos de paternidad intransferibles estuvieran incorporados en el mercado laboral español, el PIB del país aumentaría un 38%'.

Que los permisos de paternidad y maternidad 'no son un gasto, sino una inversión' es la conclusión a la que llegaron varios de los ponentes durante toda la jornada. Finalmente, María Pazos, portavoz de PPIINA resumió los objetivos de la PLENT en Europa: 'Conseguir permisos de paternidad y maternidad iguales, intransferibles obligatorios y cien por cien retribuidos'. Una utopía para algunos, por la que todos los colectivos de la plataforma están dispuestos a luchar.

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