REPORTAJE

Inmersión lingüística en la cerveza del bar

D.B. Madrid 30/12/2010 21:47 Actualizado: 30/12/2010 21:52

Una hora de conversación en inglés puede costar 15 euros o dos cervezas. Depende del poder adquisitivo del alumno. Decenas de bares en las principales ciudades españolas ofertan actividades diarias a sus clientes relacionadas con el aprendizaje de idiomas. En el bar Bacchus en Madrid (Donoso Cortés, 58) hay clases de inglés gratis los sábados, Trivial los miércoles y los jueves, intercambio.

"Lo mejor de este bar es que no es un intercambio para ligar, sino que realmente la gente viene a aprender inglés", comenta Jennifer Howard. Esta estadounidense lleva cinco años en España y no habla una palabra de español. Howard comparte barra con Caroline y Andy. Los tres son profesores particulares de inglés y están a la espera de intercambiar unas pintas de cerveza con algún español. En el Bacchus no es muy difícil cruzarse con algún nativo. El bar cuenta también con un amplio servicio de librería en inglés y el camarero, Ric, apenas maneja tres frases en correcto castellano: "Prefieres en inglés", "te pongo dos cervezas" o "la cocina cierra a las once".

En el bar, situado en un barrio residencial, entran dos jóvenes dubitativos. Rafael Borrell y Alberto Delso son dos veinteañeros universitarios que reconocen que necesitan mejorar el inglés para afrontar con garantías su inminente futuro profesional como recién licenciados. En sus respectivas facultades, de Arquitectura y Empresariales, nada ni nadie les ha obligado a mejorar esa competencia.

"Saben más gramática que yo, pero no saben hablar", dice Andy

"A mí me hicieron un examen que ni siquiera era oral". lamenta Alberto, soriano de 23 años. A diferencia de su amigo Rafael, cordobés de la misma edad, no ha tenido la oportunidad de comprobar su nivel de conversación en inglés en un verano de intercambio. "Al final es como todo, si te lo has podido pagar, tienes más nivel, pero con lo que aprendes en el colegio no vale para hacer una simple entrevista de trabajo", señala.

La anfitriona del Bacchus

Una caña después, los dos jóvenes son acogidos por Erica Lillquist, estadounidense de 25 años, que ejerce de profesora anfitriona en el Bacchus. "Me encargo de unir a los grupos para que tengan conversaciones. Lo más importante es que se acostumbren a la pronunciación. La fonética de los españoles es muy mala", diagnostica.

"Con lo aprendido en el colegio no vale", dice Rafael de 23 años

Erica lleva más de un año en España y antes dio clases de inglés en Alemania. No duda dónde hay mejor nivel: "Los alemanes tienen mucho más nivel. Pero es lógico, allí, por ejemplo, ven la tele en inglés", detalla Erica.

"Lo más duro es pensar que después de tantos años estudiando idiomas en el colegio no tienes ni idea de hablar", lamenta Rafael. Tres cañas después, la conversación fluye con más naturalidad y el vocabulario adquirido va aflorando.

Uno de los profesores particulares que deambula pinta en mano por el bar identifica otro problema del nivel de inglés de los españoles: "Saben más gramática que yo, pero luego no saben mantener una conversación. Supongo que es un problema del sistema educativo", matiza el inglés Andy Wilson, una década ganándose la vida en España dando clases.

9 Comentarios
  • rorquin
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    10 i rorquin 31-12-2010 14:40

    Curioso: los dos españoles que aparecen saben inglés (e incluso buena gramática), pero no lo hablan, aunque muestran buena disposición. Dos de los ingleses que aparecen (de una de los cuales se especifica que lleva ¡5 años! en España), no dicen más de media palabra en castellano. A mi me parece que los que se suben por las paredes y critican la inmersión lingüística en Cataluña debieran barrer primero en su propia casa.

  • Miqui
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    6 i Miqui 31-12-2010 15:40

    ¿Cómo se puede llevar cinco años viviendo en un país sin poder ni hilvanar una frase mal concebida? El inglés de los españoles será todo lo mejorable que queráis, pero una profe que tras un lustro no sabe ni chapurrear media palabra en castellano tampoco debe de inspirar mucha confianza... no sé, y lo mío es el francés, pero mi opinión es que un profe que no sabe aprender tampoco puede saber enseñar muy bien...

  • neworder
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    9 i neworder 31-12-2010 16:49

    Mi nivel de inglés es como la campana de Gauss...

    si no bebo nada, estoy tímido y no me suelto a hablarlo. Si bebo dos cervezas estoy imaginativo, chisposo y extrovertido, mi nivel mejora. Si bebo 4 o más se me olvidan las palabras y resulto incoherente.

    Lo de los bares lo veo bien.

  • Croniamental
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    2 i Croniamental 31-12-2010 17:35

    Pues yo llevo más de una década parando por un pub de Malasaña en el que la mayoría de los parroquianos es anglófono. Nos saludamos, intercambiamos cuatro palabras y, cuando el agotamiento producido por intentar explicarnos en el idioma que no es el nuestro nos vence, acabamos dejándolo. Y cada oveja con su pareja. Ahora, como dice NEWORDER #3, lo de los bares lo veo bien.

  • fmakhno
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    0 i fmakhno 31-12-2010 17:41

    Pronto iremos a los hogares de los jubilados, para aprender el "milagro" de la supervivencia.

    ¡¡ De los que sobrevivan,claro !!

  • mescalafuente
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    0 i mescalafuente 31-12-2010 18:32

    A ver, chicas, chicos, esto de ofertar aprendizaje de idiomas está pero que mu requetebién, la competencia es lo que tiene aunque haya algunos que se la quieran cargar. ¿Que son demasiados los bares que ofrecen cerveza? Pues salen los más creativos y venden además inglés. Y los hoteles tres cuartos de lo mismo. ¿Que hay muchos hoteles que venden habitaciones? Pues o bajas los precios u ofreces otros servicios. Algunos han caído en lo del spa y han acertado. Pero los hay que no se quedan en eso. Además ofrecen pasar noches románticas a las parejas y si es con un concierto de violín y piano muncho mejón. Y así sucesivamente. Y es que ese es el camino. El día que los destinos turísticos espabilen se darán cuenta de que el negocio exige ofrecer atractivos programas de estancia con una buena relación calidad/precio. Los turoperadores multinacionales nunca podrán ofrecer nada mejor que quienes conocen mejor que nadie las posibilidades del destino no sólo en alojamiento y refacción sino en esa enorme gama de posibilidades que en cada lugar existe al alcance de quien lo conoce al dedillo y sabe qué es lo que le mola a cada segmento de la demanda desde los jóvenes hasta los mayores. Así que aplaudiendo la iniciativa de los bares que ofrecen idiomas y los hoteles que venden algo más que alojamiento y sugiriendo a los destinos que sigan la la senda que están marcando estos establecimientos. Se impone la dinámica de la creatividad para luchar contra la ruinosa competencia vía precios.

  • silvio jose
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    2 i silvio jose 31-12-2010 20:27

    Yo en el bar, después de unas cervezas, hablo...hasta por teléfono.

  • JordiP
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    1 i JordiP 01-01-2011 11:03

    #1 y #2 la clavan. La situación del catalán en Catalunya es similar: la inmensa mayoría de los bares tienen personal castellanoparlante que no conoce ni se molesta en conocer una sola palabra en catalán. las cajeras hispanas de los súpers ni siquiera reciben una pequeña lección de números en catalán para poder decirte cuándo debes en tu lengua, aquélla con la que la has dado los buenos días, que sería lo educado, ¿no? A mí, como castellanoparlante, pero bilingüe, me molesta que me fuercen a utilizar una lengua, cualquiera. A veces me apetece usar el catalán y a veces el castellano. En CAtalunya las dos lenguas son oficiales, ¿no? Sólo los chicos que han estudiado en inmersión son capaces de contestar en cualquiera de las dos con total equivalencia (hace gracia que una chinita te hable en un catalán correctísimo y en un castellano más correcto todavía). El caso es peor en Sitges o Lloret, por ejemplo: son infinidad los bares o tiendas en que el dependient@ no habla ni patata de lengua peninsular. Y nadie hace nada por remediarlo. Personalmente, soy capaz de consumir en 6 lenguas, pero no todo el mundo tiene esta suerte.

  • JordiP
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    0 i JordiP 01-01-2011 11:08

    Je, je, conozco un par de librerías en Barcelona (una en Gràcia y otra en l'Eixample) que son propiedad de gente anglófona, y otra (Eixample) que es de alemanes. En las inglesas no se habla ni patata de castellano (y menos aún catalán), pero en la alemana te hablan alemán, inglés, catalan y castellano sin problema alguno. Supongo que es un problema de tiempo: los ingleses son gente que han venido con cierta edad y los alemanes llevan aquí quizá 30 ó 40 años. La hija ha ido al cole en inmersión, y todo. Lástima que me cuesta muchísimo leer en alemán (ufff ... casi imposible), sino pasaría por allí a menudo. La chica es mona y simpática.

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Generado: 2012-02-23 15:24:58