Historiadores como Josep Fontana apuntan como el inicio de las revueltas aquel domingo electoral del 16 de febrero de 1936, cuando se pudo haber gestado un golpe de estado de la élite militar. La apariencia, en cambio, era de tranquilidad.
El historiador Ian Gibson, en 'Cuatro poetas en guerra', explica que en aquellas elecciones todo apuntaba a un triunfo de la CEDA, aunque el resultado final dio la victoria el Frente Popular.