Público
Público

Marta del Castillo: caso abierto

La muerte en 2009 de la joven sevillana llega mañana a juicio envuelta en incógnitas y sin cuerpo del delito

ÁNGEL MUNÁRRIZ

El caso Marta del Castillo llega mañana a juicio envuelto todavía en incógnitas sustanciales. La fundamental, el paradero del cuerpo de la joven sevillana de 17 años asesinada el 24 de enero de 2009. 'Ya no confiamos en que ninguno se venga abajo y diga dónde está', admite Javier Casanueva, tío de la víctima. En lo que a la búsqueda del cuerpo concierne, es un caso en suspenso, señalan fuentes policiales. 'Hombre, si apareciera una nueva pista, pues lógicamente lo comprobaríamos, pero a estas alturas es difícil', añaden. Los acusadores echarán de menos esa pieza del puzzle a partir de mañana en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial, donde se enjuiciará un caso que ha levantado una expectación inusitada.

Miguel Carcaño, que había mantenido una relación íntima con Marta, es el principal sospechoso. Está acusado de asesinato y violación. La Fiscalía de Sevilla pide para él 52 años de prisión. ¿Es posible una condena por asesinato sin cuerpo? Es más difícil, pero lo es, coinciden los penalistas consultados. Sobre todo porque Carcaño tiene mucho en contra. Ante el juez de instrucción 4 de Sevilla, Francisco Molina, Carcaño se ha autoinculpado en al menos dos ocasiones es cierto que en versiones dispares de asesinato e incluso de violación.

Carcaño tiene en su contra su propia confesión y evidencias científicas

Aparecieron manchas de sangre de la víctima en un chaquetón suyo y en la colcha de su habitación de su piso de León XIII, donde supuestamente se produjo el crimen. Su amigo Samuel Benítez, acusado de encubrimiento, lo señaló como autor del crimen en una declaración policial -luego se retractó-. Lo mismo, inculpar a Carcaño ante la Policía y luego echarse atrás, hizo Javier García, alias el Cuco, otro miembro de la pandilla, hoy mayor de edad, pero de 15 años cuando ocurrió todo. La defensa de Carcaño pide para su cliente tres años por homicidio imprudente.

Precisamente alrededor del papel de el Cuco se forman otras zonas de sombra. El Juzgado de Menores 3 de Sevilla lo absolvió, en una sentencia del pasado 24 de marzo, de los delitos de asesinato y agresión sexual, condenándolo únicamente por encubrimiento a tres años de internamiento. La acusación contra el Cuco se sustentaba en una de las cambiantes declaraciones de Carcaño ante el juez, el 17 de marzo de 2009, cuando dijo que él y el menor, estando borrachos y drogados, golpearon, violaron y asesinaron a Marta antes de arrojar su cuerpo envuelto a un contenedor en la calle. El juez de Menores no creyó esta versión, ni dio validez a esta declaración, ni estimó probatorio que hubiera ADN de el Cuco en la habitación o huellas en una botella de ron, ya que solía ir a la casa.

La sentencia que absolvió a el Cuco' de asesinato afecta al relato de la Fiscalía

El fallo sobre el Cuco, que ya se encuentra en libertad, tiene infinidad de implicaciones. En primer lugar, una chirriante: Javier García ha sido declarado encubridor de un delito todavía no juzgado. En segundo lugar, y esto es lo fundamental, la sentencia ya ofrece un relato. Según los hechos probados, aunque el juez no pone nombres, fue Carcaño quien mató a Marta y luego llamó a sus amigos el Cuco y Samuel para deshacerse del cuerpo. Estos acudieron al piso de León XIII, donde coincidieron con Francisco Javier Delgado, hermano de Carcaño. Esta es la versión que cree la Policía. Es, además, la versión que sale de las confesiones iniciales de Carcaño, Samuel y el Cuco estos dos luego se retractaron, según la cual, Miguel mató a Marta de un golpe en la cabeza y luego avisó a sus dos amigos, que lo ayudaron a deshacerse del cuerpo arrojándolo al Guadalquivir mientras el hermano del autor del crimen limpiaba huellas.

Este relato, que llevó a la búsqueda del cuerpo en el río, convenció a la Policía y guió al juez instructor hasta que, súbitamente y después de que el Cuco inculpase a su hermano, Carcaño dio un volantazo y empezó a defender la tesis de la violación y el asesinato. Ahí todo empezó a oscurecerse y el que nunca apareciera el cuerpo acentuó las sombras.

La Policía cree en el relato más sencillo, el salido de las confesiones iniciales

La versión dada por buena por el juez de Menores, la misma que la Policía sostuvo tras las detenciones de los tres amigos y el hermano de Carcaño la implicación de María García fue muy posterior, no es la que defienden la Fiscalía ni la acusación particular en sus escritos para el juicio de adultos. Los acusadores afirman que Miguel y el Cuco violaron y mataron a Marta. Pero surge otra duda. La Fiscalía acusa de ambos delitos a Carcaño y el Cuco apoyándose en la declaración del primero en la que exculpaba a su hermano y a Sa-muel, que, en cambio, sí estánacusados de encubrimiento. El Ministerio Público construye así un relato de hechos a partir de elementos de las dos principales versiones del autorconfeso, que una vez decía que había matado a Marta con un cenicero que nunca apareció y otra señalaba que la había amenazado con una navaja mariposa y luego la había violado y asfixiado con ayuda de su amigo adolescente...

La Audiencia Provincial está ahora revisando la sentencia de el Cuco y no sería raro que fallase durante el juicio a los adultos. 'No tiene por qué influir. Aquí empieza otro juicio nuevo, aunque es obvio que hay una previa valoración de hechos cercanos que el juez conoce', señalan fuentes de la Fiscalía. Es un caso enrevesado. 'Un hecho insólito en nuestra historia criminal', como lo calificó el juez instructor en un auto de procesamiento en el que admite lagunas.

¿Te ha resultado interesante esta noticia?

Más noticias