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El representante de la Marca España dice que el debate catalán preocupa más que la corrupción

'En el extranjero me preguntan por el tema de Catalunya por si se consolida el empleo o por si el consumo va a crecer', asegura el comisionado para la Marca España, que niega que le pregunten por la corrupción

EFE

No es la corrupción política el factor que más daños hace a la Marca España, sino las noticias sobre Catalunya, el paro o el consumo; ha dicho este martes el comisionado para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, para quien la corrupción es un problema 'local'.

En declaraciones a los medios de comunicación tras pronunciar un discurso sobre la situación del país en la embajada de España en Berlín, Espinosa de los Monteros consideró que la corrupción es 'un tema devastador' y dijo entender la preocupación de los españoles, pero aseguró que no afecta a la imagen en el exterior.

A su juicio, España necesita revisar su derecho procesal, un conjunto de leyes aprobadas al inicio de la democracia que, por reacción a la falta de garantías del periodo anterior, 'han facilitado en exceso la defensa de las personas', prorrogando en el tiempo los procesos 'de una manera casi interminable'.

'Nos da la sensación de que estamos rodeados de corrupción por todas partes y no es el caso', añadió.

El ejemplo extremo, dijo, serían los pleitos del empresario José María Ruiz Mateos, pero ahora también hay casos que han comenzado hace cuatro años y en los que todavía no ha comenzado el juicio oral.

Espinosa de los Monteros, que mañana se reunirá con representantes de los medios de comunicación y de la sociedad alemana, aseguró que responderá sobre los casos que ocupan ahora las portadas de los periódicos si le preguntan, pero dudó de ello.

'No es un tema por el que me pregunten; el tema de Cataluña pues sí me preguntan, el tema de si se consolida el empleo o si el consumo va a crecer, también', insistió.

En su discurso, no hizo alusión al debate independentista catalán, que sí estuvo presente sin embargo en la mesa redonda posterior organizada en la embajada en la que participó, entre otros, el presidente de Freixenet y de la Asociación de Marcas Españolas Renombradas, José Luis Bonet.

Según apuntó Bonet, el hecho de que él se manifestara en público diciendo que es 'catalán y español y que Catalunya es parte esencial de España' generó un amplio debate político, pero no afectó al negocio.

Entre otros motivos, recordó que el 80% del negocio de Freixenet está en el extranjero, 'una posición privilegiada', y destacó que el problema del bajo consumo en España debido a la crisis se salvó gracias al turismo.

Bonet elogió la iniciativa de crear la Marca España, a la que se suma la decisión de un grupo de empresarios de constituir la plataforma 'Friends of Spain in Germany' (amigos de España en Alemania), proyecto presentado hoy en sociedad en Berlín.

'En todos los países se asume nuestro origen, que es Cataluña y, por tanto, España', recalcó.

'Una situación política difícil no ayuda a convencer de invertir en España' Por su parte, el presidente y consejero delegado de Bertelsmann España, Fernando Carro, subrayó el efecto negativo del debate catalanista en el mundo empresarial.

'Yo reporto al consejero delegado de Bertelsmann y una situación política difícil no ayuda a convencer a mis jefes o a los accionistas a invertir en España', señaló tras asegurar que 'como español y catalán' le gustaría atraer al país el mayor volumen de inversiones posibles.

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