Público
Público

El 50% de los medicamentos que se compran en Internet son falsificados

La distribución se produce en canales ajenos a las farmacias. La UE prepara un endurecimiento de su normativa

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Hasta tres de cada 100 fármacos que se consumen en España y en la Unión Europea son falsificados. Si bien la venta de estos productos se produce en canales ajenos a las farmacias, la situación mantiene en alerta a la Unión Europea, que prepara una normativa para acabar con el problema.

Las cifras caen por su propio peso. En los últimos la incautación de estos medicamentos en las aduanas de la UE se ha disparado. En 2007, se detectaron en las fronteras de la UE 2,5 millones de medicamentos falsificados, un 384% más que en 2005. Así lo han destacado este mediodía los expertos reunidos en unas jornadas organizadas por el Parlamento Europeo, en Zaragoza, para acercar a los ciudadanos la legislación que se tramita sobre fármacos.

Cuando el canal de distribución es Internet, el fraude es mucho mayor. La mitad de los fármacos que se ofertan en la red son falsificados. 'El caballo de batalla es internet. Necesitamos evitar que la gente compre cosas que no debe por internet', ha destacado la parlamentaria europea por IU Marisa Matías, en videoconferencia desde Estrasburgo. El fraude ya no se reduce a medicamentos como la conocida Viagra, cada vez se falsifican más fármacos de alto valor terapéutico.

Esta realidad ha llevado al Parlamento Europeo a promover una normativa que evite la distribución de estos fármacos. El objetivo es reforzar el control en las aduanas y crear más mecanismos de control en los diferentes puntos de la cadena, desde el productor al consumidor.

Así, se pretende controlar que el medicamento que salga del laboratorio no sufra ninguna modificación. También se estudia controlar el recorrido de cada paquete de medicinas, ha explicado la subdirectora de Inspección y Control de la Agencia del Medicamento (AEMPS), Belén Escribano. 'Es necesario abordar este problema ahora, porque el problema va en aumento y las redes de falsificación son cada vez más fuertes', ha defendido Matías.

La normativa europea no impedirá que terceros países -China e India son los mayores productores de estas medicinas- dejen de producir y distribuir fármacos fraudulentos. Tampoco podrá evitar que las páginas web situadas fuera de la UE puedan comercializar estos productos.

De ahí que las autoridades insistan en que lo más importante, más allá de la inspección y el control policial, sea concienciar a la población. 'Ese es el mínimo de seguridad', ha insistido Escribano. Marcelo Sosa, del departamento de estudios del Parlamento Europeo, ha añadido que la futura normativa europea pretende ser un modelo a seguir, 'puede servir de ejemplo de que las cosas se hacen bien en casa', ha concluido.

El Parlamento Europeo prepara otras dos normas. Una de ellas reforzará la información que el ciudadano recibe sobre el fármaco que toma e incluso le permitirá dirigirse directamente a la empresa farmacéutica para obtener información. La segunda, pretende evitar la publicidad encubierta de los fármacos que se venden con receta.