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El 80% del alumnado gitano no termina ESO

El absentismo, sin embargo, se ha reducido en los últimos años

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El 80% de los alumnos gitanos escolarizados en Educación Secundaria Obligatoria (ESO) no termina los estudios. Además, sólo el 24% de los menores romaníes que finalizan Primaria realiza el salto a los cursos superiores. Los datos se desprenden de un estudio de la Fundación Secretariado Gitano sobre la escolarización de este alumnado.

El informe revela otras cifras preocupantes que ponen de manifiesto ciertos 'desfases considerables respecto al resto de la población', denunció Humberto García, portavoz de la Fundación. Por ejemplo, el 64% de los estudiantes de Primaria obtiene un rendimiento que está por debajo o muy por debajo de la media de su clase. Un 62,5%, además, dedica menos de una hora a la realización de las tareas escolares en casa.

Sin embargo, no todos los datos que se extraen de este estudio son negativos. En los últimos 15 años, el absentismo, uno de los principales problemas en la escolarización de los niños gitanos en Primaria, se ha reducido considerablemente. Si en 1994 la tasa de alumnos que faltaban a clase por largos periodos de tiempo era de un 57%, en 2009 dicha cifra se redujo hasta un 22,5%. En el mismo periodo, también ha aumentado el grado de participación de las familias en las actividades de la comunidad educativa.

No obstante, pese a estos avances positivos, 'es necesario continuar sensibilizando a las familias para que envíen a los niños al colegio', afirmó García. También destacó la importancia del proyecto Promociona, un programa de apoyo escolar y orientación educativa, que tiene como objetivos 'que el alumnado gitano alcance mejor tasa de éxito escolar, que termine la ESO e, incluso, que continúe hasta los estudios postobligatorios'.

El representante de la Fundación también aprovechó la ocasión para denunciar la segregación que tiene lugar en algunos centros públicos. 'Muchos se están convirtiendo en guetos de gitanos, inmigrantes y payos pobres. Es algo que las instituciones deben corregir porque la educación es el motor de la igualdad y la antesala de la inclusión social', sentenció.

Centros segregados

Paco Pascual, voluntario que atiende a la comunidad gitana del poblado chabolista El Gallinero, en Madrid, también comparte esta denuncia y la relaciona, además, con los datos de absentismo. 'Los niños quieren estudiar, pero no ir al colegio. Es lógico, nadie querría ir a un centro segregado...', explica.

Otra de las desigualdades frecuentes entre el colectivo gitano es la que se da entre niños y niñas. Aunque los varones obtienen un peor rendimiento escolar, son ellas las que 'tienen mayores obstáculos' a la hora de acceder a Secundaria. ¿La solución? 'Un cambio cultural. La cultura gitana está viva y, por tanto, tiene que evolucionar', opinó Humberto García. Y concluyó: 'Tienen que continuar aprendiendo que no se es menos gitano por ir a la escuela'.