Público
Público

Los activistas acusan a Rabat de tener espías en Canarias

Los prosaharauis sospechan de la complicidad del Gobierno

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

No habían hecho pública su intención de viajar a El Aaiún, pero las autoridades marroquíes les esperaban. Los ocho activistas canarios a los que efectivos de la Gendarmería Real de Marruecos impidieron el domingo bajar del barco en el que habían llegado a la ciudad costera sospechan que el Ejecutivo norteafricano 'cuenta con una amplia red de espías y chivatos en Canarias', que investigan las actividades de los grupos a favor de los derechos del pueblo saharaui.

Anselmo Piñera, portavoz del grupo de activistas que regresaron ayer por la mañana a Las Palmas sin lograr pisar suelo marroquí, criticó al Ministerio de Asuntos Exteriores español por 'permitir que un país extranjero pueda seguir la actividad legal de unas personas'.

El activista se mostró 'próximo a la certeza' de que Marruecos cuenta 'con información' sobre la actividad prosaharaui proporcionada por el Ejecutivo español. En declaraciones a este diario, Anselmo Piñera denunció la 'gestión lamentable e ineficaz' llevada a cabo el domingo por el Gobierno español. 'No hizo nada por conseguir nuestro desembarco, y dejó en muy mal lugar la capacidad de los servicios exteriores a la hora de garantizar la seguridad y la integridad de los ciudadanos españoles', advirtió.

Los activistas explicaron, asimismo, que todavía no habían recibido explicaciones de por qué las autoridades marroquíes 'pudieron entrar al barco de bandera española' en el que estuvieron retenidos y donde los agentes les identificaron y exigieron sus pasaportes.

Por todo ello, Piñera consideró que el Gobierno español 'ha dado muestras de su complicidad con ocupante ilegal', en referencia a la presencia marroquí en el Sáhara occidental. Y le exigió que 'actúe como la potencia que tiene pendiente el proceso de descolonización' en la zona.

Desde Exteriores, que durante el domingo aseguraron seguir 'muy de cerca' el estado de los españoles retenidos en el puerto de El Aaiún y cuyo representante en la ciudad, Mariano Collado, se había desplazado hasta el muelle de la localidad saharaui, no quisieron ayer responder a las acusaciones vertidas por los activistas canarios.

Estos se encontraban aún ayer decepcionados por no haber podido realizar su visita a la capital saharaui. Allí, en El Aaiún, tenían previsto entrevistarse con la madre de Nayem Elgarhi, el adolescente de 14 años que el pasado 24 de octubre fue abatido por disparos de gendarmes marroquíes.

También preveían desplazarse hasta el campamento de protesta Gdeim Izi, situado a unos 15 kilómetros de la ciudad y construido a principios del mes pasado para demandar un mejor acceso a la vivienda y al empleo en el Sáhara occidental

Actualmente, en dicho campamento de protesta hay desplegados unos 20.000 saharauis, que están repartidos en un total de 7.000 jaimas. El activismo prosaharaui volvió ayer a denunciar el control y el acoso que sufren todos ellos por parte de los gendarmes marroquíes, que mantienen el campo rodeado.

La acampada de tres días convocada por la comunidad saharaui en Madrid en protesta por la muerte del niño Nayen Elgarhi concluyó ayer. Y lo hizo un poco antes de lo previsto debido al escaso éxito, ya que, finalmente, sólo obtuvieron permiso para instalar tres tiendas en la Plaza de España. En principio, estaba pensado desplegar, durante tres días, un campamento de unas 40 tiendas. Nadhira Mohamed, portavoz de este colectivo, aseguró que, no obstante, prosigue en esa misma plaza la jaima levantada por la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara (CEAS). La comunidad saharaui en Madrid inició el sábado una serie de actuaciones en protesta por la muerte de Elgarhi y en apoyo del campamento Gdeim Izi, que denuncia la ocupación de las fuerzas marroquíes del territorio saharaui.  

DISPLAY CONNECTORS, SL.