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Aguirre ve en la huelga un plan para derribarla

Su número dos insinúa que el ejército debe intervenir en el Metro. La presidenta sostiene que los sindicatos no hacen nada contra Zapatero

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La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, disparó ayer contra todos a cuenta de la huelgadesatada en el Metro. Un asunto que ocupó la mitad de su intervención ante el comité ejecutivo del PP madrileño, que ella preside. Tras dos días en los que el caos circulatorio se apoderó de la capital, Aguirre extrajo su propia conclusión: 'Pocas veces una huelga, pese a disfrazarse de razones laborales, ha escondido menos su carácter de huelga política'. Antes de centrarse en la huelga a la que se enfrenta su Ejecutivo, Aguirre recordó que el propio Zapatero había dicho en su día: 'Hay que ganar Madrid como sea'.

¿Qué razones llevan a Aguirre a afirmar que los sindicatos han montado una 'huelga salvaje contra los ciudadanos de Madrid para ver si así desgastan a su legítimo Gobierno'? Ella misma lo relató.

Aguirre dice que no hay paros de este tipo en comunidades del PSOE

Uno de los ejes argumentales de su discurso fue que la Comunidad de Madrid simplemente ha aplicado lo que exigía el real decreto ley aprobado por el Gobierno. 'Si los sindicatos hubieran querido oponerse a esa medida, al real decreto ley convalidado por el Congreso, podrían haber convocado una huelga contra esa rebaja salarial, contra el Partido Socialista y contra su líder', sugirió. Tardó poco en responderse a sí misma: 'Los sindicatos no hacen nada contra Zapatero'. Y 'actúan de correa de trasmisión de las maniobras políticas', remató asegurando que fue Lenin quien les asignó el papel de llevar al mundo laboral 'los intereses que se marcan desde los partidos'.

Lo que Aguirre pasaba por alto en su discurso, aunque más tarde lo matizó, es que el real decreto estatal no incluye la rebaja de sueldos de los trabajadores de las empresas públicas. De hecho, cuando el pasado lunes fue aprobado el proyecto de ley en la Asamblea regional, los socialistas ya alertaron de que Aguirre estaba yendo mucho más allá de lo que exigía el Gobierno.

Ferrocarrils de Catalunya se ha enfrentado estos días a una huelga

No sólo los trabajadores de Metro verán reducidos sus ingresos: Telemadrid y el Canal de Isabel II se verán afectados por este tijeretazo.

A la hora de justificar por qué la Comunidad mete en el mismo saco a los funcionarios que a los trabajadores de las empresas públicas, la presidenta mantuvo que 'no parece lógico' que esa rebaja 'no la acepten todos los trabajadores que tienen el puesto de trabajo asegurado'.

La tensión vivida en la ciudad por el caos generado llegó ayer a tal punto que en las primeras horas del día el Gobierno madrileño no descartaba pedir la ayuda del ejército para que los militares condujesen los convoyes de Metro, en caso de que continuase la huelga.

Así lo anunció el vicepresidente madrileño, Ignacio González, en una entrevista en Telemadrid, donde dijo desconocer 'si es posible' que los militares condujesen los trenes de Metro durante la huelga, pero que la medida 'no sería descartable' si se seguían incumpliendo los servicios mínimos.

El segundo eje argumental de la intervención de Esperanza Aguirre fue el de ubicar a Madrid como la única comunidad en la que han reaccionado los sindicatos. 'En Catalunya también se ha aplicado [el decreto] a los empleados de las empresas públicas y no ha habido ninguna huelga ni mucho menos algo parecido a lo de Madrid', mantuvo.

Aguirre olvida que los trabajadores de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya convocaron en los dos últimos días una huelga en la que inicialmente no se cumplieron los servicios mínimos. Y en Andalucía, donde también se ha extendido el recorte a las empresas públicas, los sindicatos han presentado un recurso ante los tribunales.

La presidenta madrileña se lamentó de que el PSOE e IU se negaran a condenar la actitud de los huelguistas. Y también tuvo para ellos: 'Si creen que con esa actitud benévola van a tener rédito político, están muy desconectados'. Una vez más, alertó a los suyos de que no deben confiarse porque el adversario político se lo va a poner muy difícil.

Horas antes, María Dolores de Cospedal había respaldado esta teoría de Aguirre. En declaraciones a Cuatro, la número dos del PP sostuvo que tras los paros hay 'una parte muy importante de trasfondo político'.