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Alarma en el PSOE por la crisis andaluza a dos meses del 25-M

Ferraz intenta apaciguar la tensión: "No podemos ir a las elecciones con el partido reventado"

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Si el PSOE de Sevilla se parecía el jueves a una olla a presión, ayer cambió esa semejanza por la de una jaula de grillos poblada de voces discordantes, y no siempre respetuosas unas con otras. En el estruendo de ese ruido no era fácil adivinar cuál será el desenlace del pulso de fuerza que enfrenta al secretario provincial, José Antonio Viera, alineado con la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba, y a Susana Díaz, secretaria regional de Organización, mano derecha de José Antonio Griñán y favorable a la candidatura de Carme Chacón.

La crudeza con la que ha estallado en Andalucía el pulso entre los distintos sectores del PSOE ha encendido las luces de alarma en la dirección federal, donde se teme el deterioro que puede suponer para Griñán a poco más de dos meses para la celebración de las elecciones autonómicas. 'No podemos ir a las elecciones con el partido reventado y menos si es con Sevilla levantándose contra el secretario general', se advirtió desde Ferraz. El secretario de Organización, Marcelino Iglesias, desplegó intensas gestiones para favorecer un acuerdo que permitiera finalmente integrar a todos los sectores en una lista única encabezada por Griñán.

Las dos partes todavía negociaban al cierre de esta edición la elaboración de esa lista de consenso. Sevilla aportará 55 delegados al Congreso Federal, el mayor número de entre las provincias de Andalucía, que a su vez es la federación que tendrá mayor representación.

Griñán lanzó un aviso a navegantes: 'Si alcanzamos esa unanimidad, yo encabezaré esa lista'. Sus palabras eran coherentes con lo que fuentes cercanas al presidente autonómico confesaban a Público: a Griñán no le preocupaba especialmente que pudiera haber dos listas en Sevilla, quizá porque confiaba en que los delegados al congresillo que se celebra hoy respaldarían mayoritariamente la lista que avale a quien será el candidato socialista a la Presidencia de la Junta en las elecciones del 25 de marzo. Pero visto que su advertencia no conseguía el efecto esperado, planteó la posibilidad de no acudir hoy al congreso provincial para evitar que la polémica se centrara directamente en él. Y, finalmente, optó por hablar con Viera, aunque el desarrollo de la negociación lo dejó en manos de Fernando Rodríguez Villalobos, presidente provincial del partido.

Más allá de quién apoya a Chacón y quién a Rubalcaba, la enconada pugna interna, que también se extiende a Cádiz, Almería o Málaga, obedece a diferencias orgánicas que sólo quedarán saldadas cuando se celebren los congresos provinciales tras el 25-M. Un veterano dirigente atribuye las tensiones de estos días a que mucha gente 'está pensando en el 26 de marzo y quieren llegar a esa fecha blindados', pudiendo esgrimir las mayorías logradas en estos congresillos.

En el cruce de declaraciones, reproches e insinuaciones de ayer sobresalieron las duras palabras que Griñán tuvo hacia el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, quien se posicionó en contra Chacón con el argumento de que su elección podría 'significar la catalanización del PSOE'. Griñán dijo en RNE que ese juicio le parece 'intelectualmente una indecencia, porque nadie puede dejar de ser catalán'.

El anticatalanismo de Toscano no se manifestó, sin embargo, con ocasión de las primarias que el PSOE celebró en 1998, cuando el catalán José Borrell ganó a Joaquín Almunia en su feudo de Dos Hermanas. Entonces Toscano se alineó con Borrell y sólo él hizo campaña en esta localidad emblemática para el socialismo andaluz.

Otro destacado alcalde, el de Alcalá de Guadaira, Antonio Gutiérrez Limones, también se alineó ayer con Rubalcaba, pero lo hizo sin atacar a Chacón.

En medio de este maremágnum, un grupo de 60 dirigentes locales de Sevilla expresó su alarma: 'Nos estamos quedando atónitos por lo que está ocurriendo entre el PSOE sevillano y la dirección regional'.

Mientras, en el congreso de Almería venció la lista oficialista (repaldada por Griñán) con un 70% de los votos. En Cádiz, la lista del secretario general, Francisco González Cabañas, enfrentado a Griñán, obtuvo 259 votos y la lista crítica, 250.

Fuentes del equipo de Rubalcaba aseguraban anoche que sus partidarios ganaban 30 a dos en Zaragoza, 36 a seis en Asturias, e incluso en las dos listas de Almería, la provincia andaluza que se presumía más inclinada hacia Chacón.