Publicado: 23.07.2014 23:43 |Actualizado: 23.07.2014 23:43

El alcalde de Santiago espera que Angrois se libre de un peregrinar "morboso"

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El gobierno local, explica en una entrevista con Efe, ha puesto "todos los medios" a disposición de los familiares de los afectados por este siniestro ferroviario con el fin de que no tengan "ningún problema" y puedan celebrar los homenajes que ellos consideren de una manera libre, que no resulte "ni limitativa ni excluyente".

Agustín Hernández, alcalde de Santiago, evidencia su "máximo respeto" hacia los familiares y amigos de los viajeros de ese tren que el día 24 de julio de 2013 vieron cómo cambiaba su vida y asegura que la intención de todas las administraciones e instituciones es "no generar tensión ni malestar" y, a la vez, "que nadie se sienta excluido o maltratado, digamos".

Este 24-J, prosigue, se conmemora un día de recuerdo, respeto y reconocimiento, dedicado a los que ya no están y a todos aquellos que trataron de minimizar los efectos de un suceso que descarriló el ánimo y truncó la existencia de ocho decenas de personas, además de provocar 147 heridos.

El primer edil avanza que él no acudirá a la ofrenda floral en la "zona cero", -convocada mañana por la tarde justo a la hora en la que se desencadenó la jornada luctuosa-, y se ausentará por respeto a esa "sensibilidad mayoritaria" trasladada por los organizadores, que han expresado su deseo de que no haya representación política en esta convocatoria. "Lógicamente, yo no voy a generar ningún tipo de tensión. Y no tengo nada que opinar. Respeto totalmente esa decisión", enfatiza.

"Recordaré lo que pasó, las horas dramáticas que pasé en la vía, lo que hice y lo que a lo mejor no hice y sí pude haber hecho"

Agustín Hernández recordará este jueves, siempre "salvando las distancias", esas horas dramáticas vividas hace doce meses en las inmediaciones del trazado por el que circulaba el convoy, las que sucedieron a un fuerte impacto que se hizo notar en la Comunidad gallega con toda su crudeza y decibelios. "Recordaré lo que pasó en mi vida ese día, las horas dramáticas que pasé personalmente en la vía desde las nueve de aquella noche. Pensaré en las imágenes que me gustaría olvidar para el resto de mi existencia, lo que hice y lo que a lo mejor no hice y sí pude haber hecho".

Cada persona, sostiene, rememora este hecho "a su manera", y para todas las opciones ha de existir el "máximo respeto" puesto que con el mayor recogimiento, los gallegos y no gallegos, traerán a su memoria un episodio "tan dramático como inimaginable".

Después de dos semanas en este cargo, el otrora responsable de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras en la Xunta, puesto que abandonó por la Alcaldía, sostiene que no querría para Angrois "un pseudo-plató" porque una circunstancia como ésta, tras el drama humano, sería realmente "lamentable".

Agustín Hernández celebra la presencia en Galicia el viernes 25 de Felipe VI, por vez primera como Rey de España, quien acompañado de la Reina Letizia se encargará de la ofrenda nacional al Apóstol Santiago. "Van a estar en los actos religiosos con motivo del Día de Galicia y me gustaría aprovechar para que los ciudadanos de Santiago los reciban como se merecen", suscribe.

De otra posible visita, la del papa Francisco, el alcalde dice que en este caso "se está a disposición" de lo que "tenga a bien" disponer el Vaticano, aunque el desplazamiento podría ser posible a lo largo de lo que queda de año o a principios del que viene, con motivo del octavo centenario de la peregrinación de San Francisco de Asís a Compostela. "Y lógicamente -concluye- será un motivo de satisfacción y de alegría para la ciudad".

El 24 de julio de 2013, en un barrio rural situado a las afueras de Compostela se improvisaron camillas y se sacaron mantas para auxiliar a las víctimas de un terrible accidente, tras el cual supervivientes y familiares han tenido que rehacer sus vidas, marcadas por un suceso grabado a fuego.

Cristóbal llegó a escribir un mensaje de despedida a su familia creyendo que perdería la vida

El sevillano Cristóbal González, reconoce que no hay una sola noche en la que no recuerde ese miércoles de julio, víspera de la conmemoración del Día de Galicia, aunque, en su caso, sí consigue hablar de ello. Otros aún no. "No está siendo nada fácil. Son muchas las personas que todavía se encuentran a tratamiento psicológico y psiquiátrico", relata este hombre que auspició la Asociación de Perjudicados por el Accidente Ferroviario del Alvia (Apafas) y que era uno de los pasajeros del tren siniestrado.

En su memoria persiste con exactitud el vagón en el que viajaba, también cómo auxilió a quien pudo y las caras de todos aquellos que lo ayudaron. Él llegó a despedirse de su familia por medio de un mensaje de WhatsApp al creer que su vida llegaba a su término. "Adiós, te quiero", escribió como despedida a su mujer y a sus hijos.

En su caso, estaba haciendo el Camino de Santiago, y a un amigo que conoció en la ruta y a él les recomendaron visitar Compostela la víspera del 25 de julio, en plena celebración de las fiestas en honor al Apóstol Santiago, patrón de España. Se subieron al Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol en Puebla de Sanabria (Zamora) pero no alcanzaron Compostela. Cristóbal tuvo una herida en la cabeza, debido a las incrustaciones metálicas; también daños en sus costillas y, después de ayudar, sintió que perdía la vista.

Finalmente, despertó en la policlínica La Rosaleda, en la capital gallega.

Marta Besada es una adolescente de Ourense, jugadora de fútbol, un deporte que la apasiona. Ella perdió en esa luctuosa jornada de verano a su hermana mayor, Carolina Besada Garrido, que murió cuando apenas acababa de alcanzar la mayoría de edad. Doce meses después de la tragedia, Marta piensa que "la vida a veces es tan exacta como injusta, uno sabe que todo está medido y que cuando tenga que pasar, pasará, por lo que solo queda vivirla".

Marta movilizó Internet en la búsqueda de su hermana, antes de saber que había fallecido en el tren

El calvario de esta niña, arropada por miles de personas en la red, pudo seguirse desde el minuto uno, cuando dejó un mensaje en la red social Twitter, escrito desde Santiago, donde esperaba a Lila, apelativo cariñoso por el que se conocía a la víctima, para ver el espectáculo pirotécnico. "Acaba de descarrilar el puto tren en el que venía mi hermana", escribió cuando desconocía que su familiar había muerto a causa del descarrilamiento. La frenética búsqueda que se inició culminó de la peor manera: "Y entonces... silencio. Descansa en paz, Lila".

Marta mantiene vida a su hermana en internet: "No llores más, aquí estoy... en mi corazón tu vivirás, y por siempre, porque eres, lo sigues siendo, mi faro".

Óscar Nicolás Alonso, residente en la población de Cabanillas del Campo (Guadalajara), perdió a su hermana Rosa María, que tenía 71 años y a la que él, en la cincuentena, veía como una madre. El 5 de octubre de 2013 también pereció su cuñado, el marido de Rosa. Los dos iban en ese tren. Este hombre, en otro tiempo autónomo y en la actualidad amo de casa, elevó una petición a la plataforma Change.org para que se haga justicia, un paso que dio pensando no solo en él, sino en sus sobrinos, Rosalía y Antonio, que se quedaron sin sus dos padres.

Óscar solo tiene palabras de agradecimiento para los vecinos: "nos cuidaron como hermanos" "Son mis hermanos de corazón, más que mis sobrinos, porque nos hemos criado juntos", explica, y apunta que todos los perjudicados piden "responsabilidades y verdades". Es un sentimiento unánime, en el que coinciden, al igual que ocurre con el agradecimiento al pueblo gallego. "Es terrible perder a alguien. Todo aquello fue una pesadilla, en la que todos los gallegos y no gallegos que estaban en Compostela se portaron con nosotros de una forma que nunca se olvida. Nos cuidaron como hermanos".

Son tres historias de un drama con demasiados nombres propios, algunos de los cuales penden a modo de recuerdo de la verja que se sitúa frente a la curva de A Grandeira, en Angrois, la "zona cero" del 24-J.