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Alcaraz se queda solo... junto a la ultraderecha

El ex presidente de la AVT congrega a unos pocos miles de personas contra la política antiterrorista

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'Sólo faltan aquí los más de mil asesinados por el terrorismo. A ninguno más echamos de menos'. Con estas palabras quiso contestar ayer Francisco José Alcaraz, presidente de la asociación Voces Contra el Terrorismo, a los que le dejaron plantado en la concentración que la plataforma organizó en Madrid para protestar contra la política antiterrorista del Gobierno.

Pero lo cierto es que Alcaraz se quedó más solo que en otras ocasiones. Y su poder de convocatoria, muy reducido. Apenas unos pocos miles de personas se dieron cita en la plaza de Colón. El presidente del PP, Mariano Rajoy, que le había secundado en varias concentraciones similares durante la pasada legislatura, le dio la espalda y otras asociaciones de víctimas como la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) o Dignidad y Justicia tampoco acudieron. Rajoy tenía en la visita del Papa a Santiago la coartada perfecta y no envió a nadie de la cúpula del partido.

La duda sobre la posible presencia de Esperanza Aguirre se mantuvo hasta última hora. Cuando faltaban treinta minutos para que comenzara el acto, una diputada regional del PP dijo que era 'muy posible' que acudiera a la concentración, aunque, finalmente, la presidenta de la Comunidad de Madrid no apareció.

Sí estuvieron presentes otros políticos conservadores como la eurodiputada Teresa Jiménez Becerril, que pronunció un breve discurso, o el presidente del PP en la comarca alavesa de Ayala, Santiago Abascal, que calificó de 'error' la ausencia de algunos compañeros de partido, al considerar que 'la mayoría' de los presentes eran 'votantes del PP'.

Del 11-M al 'caso Faisán'

A la concentración acudieron miembros de las organizaciones ultraderechistas HazteOir y Peones Negros. También se vieron pancartas de la Plataforma de Clases Medias, banderas preconstitucionales y letreros en los que ciudadanos anónimos proclamaban 'gloria a las víctimas' o pedían explicaciones a Zapatero por el 11-M o el caso Faisán. Además de la eurodiputada Teresa Jiménez Becerril, también tomó la palabra Salvador Ulayar, cuyo padre fue asesinado por ETA, y que dijo 'desconfiar' de la política antiterrorista de Zapatero por 'sus antecedentes'. También estaba José Antonio Ortega, protagonista del secuestro más largo de ETA.

Los gritos de '¡Zapatero, dimisión!' y '¡No estáis solos!' se mezclaron con los aplausos durante las intervenciones. Pero hubo también proclamas más incisivas como '¡Zapatero, al paredón!' o 'Rubalcaba, Rasputín, fuera de España'. El acto finalizó con el himno de España, momento en el que los presentes hondearon sus banderas y, algunos, levantaron el brazo emulando el saludo fascista.