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Alemania recluta con cuentagotas a ingenieros españoles

Al final, la demanda alemana de mano de obra cualificada se concretó ayer en Barcelona en el primer acercamiento tangible

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El perfil de trabajador español que busca empleo en el extranjero es de una persona de entre 25 y 35 años, altamente cualificado y especializado en arquitectura, informática e ingeniería. Y, precisamente, Alemania anda a la caza de ingenieros, entre otros jóvenes preparados, para su mercado laboral. Pero la verdad es que no hay muchas plazas para optar a una de estas oportunidades, aunque en enero el Gobierno alemán llegara a hablar de 500.000 puestos para profesionales cualificados.

Al final, la demanda alemana de mano de obra cualificada se concretó ayer en Barcelona en el primer acercamiento tangible entre la Cámara de Comercio Alemana y trabajadores españoles, un seminario para reclutar ingenieros. Una cincuentena de ingenieros, la mayoría en paro, acudieron al seminario, que se impartía en la Fundación Bertelsmann, y 20 de ellos fueron seleccionados para trabajar en empresas alemanas.

'No es la solución que nos gustaría, pero es la única que nos queda para vivir de lo nuestro', se quejaba Óscar Martínez, ingeniero electrónico, de 34 años y sin empleo. Entre los asistentes abundaba la resignación. 'Este no es un país industrial, todas las empresas se van; aquí sólo se vive del turismo y la construcción, de la paella y la playa', resumía Germán Díaz, ingeniero de 28 años.

En la próxima década, cerca de 100.000 ingenieros se jubilarán en Alemania. 'Por cuestiones demográficas, en 2030 habrá 5 millones de trabajadores menos en Alemania', constató Gerald Schomann, miembro de la agencia estatal de empleo alemana (ZAV). Frente a la desorbitada tasa de paro juvenil en España más del 40%, tan sólo un 7% de la población se encuentra sin empleo en Alemania, un país con un crecimiento del 3,6%.

Uno de los cantos de sirena que usaron los ponentes alemanes para seducir a los ingenieros fueron los salarios. Estos profesionales cobran entre 41.235 y 54.900 euros anuales, aunque alrededor de un 40% se destina a la Seguridad Social.