Público
Público

Altavoces contra la corrupción en la plaza del pueblo

Vecinos de Orihuela (Alicante) escucharon una grabación en la que uno de sus concejales reconocía actuar en favor de un empresario en la tramitación de una contrata

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

A plena luz del día y en medio de la plaza del ayuntamiento, cientos de vecinos de Orihuela (Alicante) escucharon ayer una grabación en la que uno de sus concejales reconocía estar actuando en favor de un empresario en la tramitación de una contrata. Atónitos, escucharon al edil llamar 'imbéciles' a sus compañeros de grupo por 'no saber a quién debemos las cosas', en alusión al mismo empresario.

Esta conversación, y otras dos del mismo calibre, fueron emitidas ayer por dos altavoces plantados en medio de la calle, en un acto organizado por la Plataforma de Ciudadanos contra la Corrupción de Orihuela. Las grabaciones forman parte del sumario del caso Brugal, una trama de presunta corrupción que mantiene imputados a tres concejales del ayuntamiento oriolano.

La plataforma, formada por 15 colectivos entre los que hay asociaciones de vecinos, partidos políticos y sindicatos, entre otros, denunció que los concejales protagonistas de las grabaciones sigan en sus puestos. Su portavoz, Guadalupe Sánchez, pidió 'transparencia en la gestión del dinero público' en un comunicado leído al final de la concentración.

Vecinos de Orihuela salen a la calle para protestar por el 'caso Brugal' 

La protesta pudo celebrarse ayer a pesar de los intentos del ayuntamiento de boicotearla durante los dos días previos. El consistorio evitó que las emisoras de radio locales emitieran los dos anuncios en los que se llamaba a los ciudadanos a participar. Lo hizo a través de una carta en la que se amenazaba a los medios de comunicación con una querella si difundían los anuncios, a pesar de que en estos sólo se leían en voz alta titulares sobre el caso Brugal que ya han sido publicados en la prensa escrita.

Los miembros de la plataforma contrataron también un coche con altavoces encargado de emitir los mismos mensajes por las calles de Orihuela, un método de publicidad habitual en la localidad. Pero la Policía Local pidió al conductor las licencias de emisión que nunca, en sus múltiples trabajos anteriores, le habían solicitado, y no le quedó más remedio que desistir.

La censura del ayuntamiento impidió que muchos ciudadanos se enterasen de la protesta. Pero también espoleó la indignación de los que sí tuvieron noticia de ella. 'Hasta censuran los periódicos, ¿qué se han creído?, ¿es que hemos vuelto a la época de Franco?', se quejó Emeterio, que contó que ha 'votado siempre al PP', pero ahora su 'voto no lo cogen más'.

Gracias al boca oreja y a la inesperada publicidad que trajo la censura del ayuntamiento que fue tratada por varios medios regionales, la concentración reunió a unas 400 personas. Una 'buena cifra', según Sánchez, 'si tenemos en cuenta que en Orihuela hay mucho voto agradecido y además hay mucha resignación; cuesta mucho sacar a la gente a la calle'.

El portavoz del Gobierno local, Antonio Lidón, afirmó ayer 'no tener nada que decir' sobre el tema.