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Andalucía y Catalunya dejan de ser dos feudos socialistas

El PSOE pierde todo su poder territorial mientras el PP vence en 15 autonomías. El mapa monocolor lo rompen CiU y Amaiur, que irrumpe como primera fuerza en Euskadi

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Adiós, Andalucía; Adéu, Catalunya. La derrota del PSOE en sus feudos históricos explica buena parte del vuelco electoral que ha teñido de azul el mapa de España y la holgada mayoría absoluta del PP. Frente a los 61 escaños que sumaron en 2008, ayer en ambas comunidades los socialistas consiguieron 39.

Desde hace 19 años, el PSOE venía sumando victorias ininterrumpidamente en Andalucía. Ayer, los 36 escaños del PSOE de 2008 se redujeron a 25. Mientras el PP ha pasado de 25 a 33 diputados e IU se ha hecho un hueco, al conseguir dos escaños.

A la debacle andaluza hay que sumar la del otro granero socialista, Catalunya. El PSC, que hace cuatro años llevó en volandas a Zapatero a la Moncloa con 25 diputados, ha visto mermado notablemente su apoyo. Con 11 escaños menos que en 2008, ha dejado de ser primera fuerza política. Puesto que ha pasado a ocupar CiU, que ha logrado 16 diputados, seis más que hace cuatro años. El respaldo en las urnas ha vuelto a colocar a la formación nacionalista con la misma fuerza que en 1996. El PP también ha mejorado su resultado en Catalunya al pasar de ocho a 11 diputados. Y, sobre todo, sobresale el escaño logrado en Girona. El marcador habitual es cero, pero como en la mayoría absoluta del 2000, ha vuelto a situarse en 1 este 20-N. Los independentistas catalanes de ERC se han mantenido en tres escaños, como hace cuatro años. Mientras que los ecosocialistas de ICV han mejorado su resultado al pasar de un diputado a tres. El PSOE ha perdido todo su poder territorial al dejar de ser la fuerza más votada también en Euskadi, Aragón y Canarias.

Si la holgada mayoría se centra en dos comunidades, la victoria del PP se edifica en la pérdida de apoyos generalizada del PSOE en todos los territorios. En el conjunto de España, el PP ha sido la fuerza más votada en todas las autonomías (en 2008 lo fue en ocho), excepto en Euskadi. Amaiur ha irrumpido en el escenario político como la fuerza más votada y ha conseguido seis diputados, frente a los cinco del PNV (uno menos que en 2008), y los cuatro del PSE, que ha pasado de primera a tercera opción tras perder cinco escaños. El PP se mantiene en tres diputados, como en 2008.

Y aunque parecía complicado que el PP creciese en sus feudos tradicionales, donde aparentemente estaba tocando techo, los conservadores han logrado ampliar su apoyo ciudadano. En la comunidad que más quebraderos de cabeza le ha dado a Mariano Rajoy, País Valencià, el PP ha ganado un escaño aportando 20 diputados a la victoria nacional. Uno de ellos robado al PSOE, que ha perdido cuatro escaños en las urnas. Los otros tres se los han repartido, EUPV-EV, UPyD y Compromís-Equo. En Galicia, los conservadores suman cuatro actas más y logran una representación de 15 diputados.

En Murcia, la representación socialista ha quedado bajo mínimos, con dos diputados frente a los tres de 2008, mientras que el PP ha ganado uno más, hasta situarse en los ocho representantes. En Madrid, de los 36 escaños en juego, ha logrado 19 diputados -uno más que en 2008-. El PSOE se queda con diez, cinco menos que hace cuatro años. Estos escaños se los reparten UPyD, que gana tres y logra cuatro escaños en la capital, e IU, que pasa de un diputado a tres.

En Asturias, los conservadores y los socialistas han perdido un escaño, respectivamente. Uno por la izquierda, el que ha ganado IU con Gaspar Llamazares como candidato. Y otro por la derecha, el que ha logrado el candidato del partido de Francisco Álvarez-Cascos, FAC.