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Arrecia la presión del PSOE para cambiar el Gobierno

Relevantes ministros y dirigentes socialistas creen que Zapatero planifica una amplia reestructuración ministerial que podría reducir "casi a la mitad" la composición del Gabinete

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La posibilidad de un profundo cambio de Gobierno, que había entrado en estado de letargo en las últimas semanas, ha vuelto a resurgir con fuerza. Relevantes ministros y dirigentes del PSOE consultados por Público vuelven a dar por seguro que 'habrá crisis' una vez que se ha pasado con éxito el Rubicón del aval de la Unión Europea al plan de ajuste, se han aplacado las turbulencias en torno al sistema financiero y la reforma laboral tiene despejado el camino. La decisión se sitúa en el horizonte del debate del estado de la nación, que marcará 'un cambio de etapa'.

José Luis Rodríguez Zapatero mantiene un 'absoluto hermetismo' en medio de una atmósfera 'de ansiedad' generalizada en las filas socialistas. Un portavoz oficial aseguró no disponer de 'ningún indicio', pero colaboradores cercanos opinan que el presidente 'lleva tiempo dándole vueltas', aunque también creen que posiblemente 'aún no tiene decidido el cuándo ni el qué'.

El nombre de Guillermo de la Dehesa se maneja para Economía

No obstante, existe una amplia coincidencia en parte del 'qué'. Todas las fuentes consultadas dan por seguro que Zapatero planea una amplia reducción de carteras, que iría más allá de la supresión de las tres insistentemente señaladas por la oposición: Vivienda, Igualdad y Ciencia y Tecnología. La idea que el presidente tendría en mente, según estas fuentes, es crear macroministerios. A partir de este principio general, hay quien apunta a que el Gobierno reduciría su tamaño hasta 'casi la mitad' ahora tiene 17 áreas e incluso quien no descarta la desaparición de las tres vicepresidencias.

El mayor escollo para llegar a esta drástica poda, que tendría la virtud de evitar conjeturas sobre el señalamiento de un hipotético delfín con vistas a 2012, sería el destino de Manuel Chaves, vicepresidente tercero y ministro de Administración Territorial.

Blanco, Rubalcaba y Chacón podrían ganar peso en el nuevo Gabinete

Desde importantes sectores del PSOE se advierte de que sacar a Chaves del Gobierno, después de haberle despojado del poder en Andalucía, sería interpretado como 'una agresión', especialmente por los andaluces y por quienes se sienten más 'incómodos' con el giro de la política económica de Zapatero. Como posible solución, hay quien apunta que podría recalar en un 'ministerio de Estado', como el de Defensa, lo que desplazaría a Carme Chacón a otro área.

En cuanto a las dos vicepresidentas, María Teresa Fernández de la Vega hace tiempo que figura entre los potenciales salientes, mientras que las opiniones están divididas sobre el futuro de Elena Salgado.

En un amplio sector del PSOE y del propio Gobierno se piensa que la ministra de Economía se autodestituyó el día en que 'brilló por su ausencia' en el debate parlamentario sobre el plan de ajuste, con lo que se reavivó la apuesta de quienes desde hace tiempo abogan por 'un político' al frente de Economía. Pero, para otro sector no menos influyente 'resulta impensable su salida por lo que tendría de reconocimiento del fracaso en un nombramiento tan reciente' y añaden que el presidente 'habla permanentemente bien de ella'.

Pero es indicio de que Salgado no ha logrado hacerse respetar como vicepresidenta económica la proliferación de nombres manejados en circuitos socialistas como posibles sustitutos. El que ha circulado con más intensidad en los últimos días es el de Javier Solana, al que Zapatero ya pensó en ofrecerle la cartera de Asuntos Exteriores cuando formó su primer Gobierno.

Los partidarios de repescar al veterano ministro de Felipe González argumentan que 'la situación económica actual exige de alguien con capacidad de comunicar y que tenga credibilidad dentro y fuera de España'. Otros interlocutores reaccionan con incredulidad y opinan que se trata de una posibilidad 'carente de fundamento', no ya en la cartera de Economía, sino en cualquiera.

La lista de potenciales sustitutos de Salgado se amplía con el nombre de Guillermo de la Dehesa, con una amplia trayectoria en la Administración Pública, que culminó en la Secretaría de Estado de Economía. Sería un candidato bien visto por el empresariado y cuenta con un importante curriculum en organismos internacionales y financieros.

Si la reestructuración alcanzara la dimensión que se maneja, se cree que podrían salir hasta siete de los actuales diecisiete miembros del Gobierno. Entre ellos, además de los citados, se dan por seguros los nombres de Beatriz Corredor, Ángeles González Sinde, Cristina Garmendia y Celestino Corbacho. Sólo tendrían plaza asegurada José Blanco, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón, aunque se considera también muy probable la continuidad de Trinidad Jiménez, Miguel Sebastián y Ángel Gabilondo, seguramente todos ellos con más funciones que las que ahora desempeñan por la fusión de ministerios.

Un factor relevante para Zapatero será, además, mantener la paridad en su Gobierno.

Jose Blanco y Alfredo Pérez Rubalcaba ganarían peso en el Gabinete. El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, podría asumir las carteras de Presidencia y Política Territorial, con competencias de coordinación del Ejecutivo. Para esa función se habla también del actual ministro del Interior, en quien algunos ven igualmente el retrato robot de 'un político en Economía'. Varias fuentes dan por seguro que también ganará peso político Carme Chacón.

La marcha de Corbacho es un secreto a voces

La reiteración de estos nombres en diferentes puestos responde a una misma obsesión: la preocupación por la coordinación interna del Gobierno y la comunicación externa. Así, se subraya que la reforma laboral 'es perfectamente defendible si se tiene capacidad política para hacerlo y alguien va a tener que explicar muy bien la reforma de las pensiones', el asunto que más marejada ha provocado en el PSOE.

La marcha de Corbacho es un secreto a voces. El ex alcalde de L'Hospitalet quiere regresar a Catalunya, donde tiene asegurado un puesto en la lista autonómica que encabezará José Montilla. A Trinidad Jiménez, aunque algunos la sitúan ya como segura candidata para la Comunidad de Madrid, otros la señalan como titular de una cartera que incorpore Trabajo a sus competencias actuales de Sanidad y Asuntos Sociales. De momento se sabe que Zapatero aún no ha desvelado sus intenciones sobre la candidatura madrileña.