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Un asesor de Zapatero para la Primavera Árabe

Uno de los hombres del presidente, enviado de la UE en el Mediterráneo

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Es el tercer hombre de la famosa foto en la que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aparece practicando footing junto al británico David Cameron antes de la cumbre del G-20 de 2010 en Seúl. Una imagen que por sí sola y por su contexto dice mucho de la carrera la profesional de Bernardino León (Málaga, 1964).

Primero, porque el secretario general de la Presidencia del Gobierno desde 2008 es para quienes le conocen 'un incansable corredor de fondo' en el día a día, en el desempeño de su labor profesional. Y segundo, por sus esfuerzos para que España se siente en el G-20. Este hombre, que ha llegado a participar en una carrera de cien kilómetros de distancia, según cuentan algunos de sus amigos, ayer añadió otro laurel a su currículum. Esta vez, al de su carrera como diplomático.

Fue el número dos de Moratinos antes de saltar a la Moncloa

La responsable de la política exterior de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, le propuso formalmente como enviado especial para la región del sur del Mediterráneo, el avispero árabe.

El ofrecimiento llegó en forma de carta a los embajadores de los países que integran el Comité Político y de Seguridad. 'Potenciará el diálogo político de la UE con los países de la región y contribuirá a la ambiciosa respuesta de la Unión a la Primavera Árabe', reza la misiva. 'Bernardino León es una elección realmente excelente para este papel', abundó Ashton.

Se trata de un juicio que comparten todos los que conocen al asesor de Zapatero, al que definen como una persona 'muy orgullosa de su carrera', pese a que se considera 'más político quediplomático'.

Los cables de Wikileaks le definían como un 'interlocutor listo'

Quienes han tenido relación profesional con él aseguran que no hay nada mejor que un maratón como metáfora para explicar su trabajo diario. Cuentan que cuando tiene un objetivo 'suele ser capaz de sacarlo adelante'.

En el Gobierno se subraya que, quizá, 'el recorrido' más difícil y complejo que ha culminado en su carrera ha sido el que condujo a que España recibiese la consideración de 'país invitado' en las cumbres del G-20. Con un mérito añadido: lo logró 'bajo la presidencia de George W. Bush'.

Un día antes de que Ashton le propusiese como enviado a la región del sur del Mediterráneo, su jefe, José Luis Rodríguez Zapatero, con el que trabajó codo a codo en las reuniones preparatorias de esas cumbres, definía el G-20 como el órgano en el que se diseña la estructura financiera internacional. A todos los que allá por 2008 trabajaron junto a León, la mención les hizo rememorar intensas jornadas de trabajo y de elaboración de dossieres para cruzar la meta.

La carrera diplomática de León comenzó en 1989, cuando ingresó en el Cuerpo Diplomático y casi a la vez era nombrado jefe del Servicio de Coordinación en el Gabinete del Secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica.

Después llegarían sus etapas como cónsul en Argel (1992-1995), ministro consejero en la Embajada de España en Atenas (1995-1998) y jefe de Gabinete y portavoz del representante Especial de la UE para el proceso de Paz de Oriente Próximo, Miguel Ángel Moratinos. Junto al exministro de Exteriores estuvo entre los años 1998 y 2001. Una cartera para la que incluso llegó a sonar su nombre en alguna ocasión.

También en 2001, fue nombrado director de la Fundación hispano-marroquí Tres Culturas del Mediterráneo, vinculada a la Junta de Andalucía. Asimismo contribuyó a la creación de la Fundación Barenboim-Said para la Música y el Pensamiento.

En 2004, el primer Consejo de Ministros del Gobierno de Zapatero le nombró secretario de Estado de Asuntos Exteriores y para Iberoamérica. Igual de clave fue el primer Consejo de Ministros de la segunda legislatura de Zapatero, cuando fue designado secretario general de la Presidencia.

Comenzó a trabajar con el PSOE en 1991, partido en el que milita desde 1997, informa Efe. En las últimas elecciones generales cerró la lista del PSOE por Málaga, pero no logró ser diputado.

En los cables de Wikileaks se le definía como 'un interlocutor listo y admirable, muy bien relacionado, al que Zapatero escucha'.El 'chico de oro', como también se le llamó, tiene nuevo destino.